Autor: Castell, Angel María. 
   Su majestad la Reina Doña Victoria Eugenia, que ha fallecido en Lausana     
 
 ABC.    16/04/1969.  Página: 6,7,9. Páginas: 7. Párrafos: 51. 

VIDA PUBLICA

Con el Papa Pío XII, en el año 1958, al término de la audiencia concedida en el Vaticano a la Augusta Señora

El ministro español de Asuntos Exteriores, señor Castiella, acudió a la estación Términi, de Roma, a recibir a Doña Victoria Eugenia, en marzo de 1957, cuando ésta viajó desde su residencia habitual en Lausana para pasar una temporada junto a su hija la Infanta Doña Beatriz de Borbón.

En la mañana del 15 de abril de 1931, la Reina sale con los suyos por la Puerta del Moro, con dirección a El Escorial, porque se ha decidido que no tome el tren en la estación del Norte. La comitiva se detiene en los altos de Galapagar. Con la Reina hay un grupo de leales hasta el final. Doña Victoria Eugenia se sienta en una peña, su último trono. Dice a los que la acompañan: "Quiero llegar sola a El Escorial. Así verán únicamente a una familia desgraciada y no nos harán nada." Entre los que la despiden está José Antonio Primo de Rivera, que aparece en la foto de abajo señalado con una flecha.

VIDA FAMILIAR

Hijos, nietos y bisnietos llenaron de felicidad la vida de Su Majestad Doña Victoria Eugenia. En numerosas ocasiones, la Familia Real española se reunió en torno a la serena figura de la Reina. Junto a estas líneas, el Conde de Barcelona acompaña a su augusta madre a su llegada a Lisboa, en vísperas de la boda de la Infanta Doña Pilar. En la otra fotografía, la Familia Real, reunida en Lausana con ocasión del ochenta cumpleaños de la Reina.

BODAS REALES SALPICADAS DE SANGRE

Madrid no recuerda un día más luminoso y oscuro a la vez que el 31 de mayo de 1906. Después de las Bodas Reales en los Jerónimos, los nuevos esposos van hacia Palacio, escoltados por el piropo encendido de un pueblo que ama a sus Soberanos. Ya Reina de los españoles, Victoria Eugenia vive una experiencia trágica que salpica de sangre sus blancos vestidos de novia. Una mano asesina ha lanzado desde un balcón, en la calle Mayor, una bomba, escena que recoge este extraordinario documento gráfico, difundido por generosidad de Prensa Española, que fue exclusivo de ABC, gracias a la oportunidad de un transeúnte que captó el histórico momento.

REINA

La majestuosa belleza de Doña Victoria Eugenia queda reflejada en esta fotografía obtenida en diciembre del mismo año en que contrajo matrimonio

Doña Victoria Eugenia sirve la comida a los niños acogidos en un centro benéfico

La Reina de España, en el acto de colocación de la primera piedra del Hospital de la Cruz Roja, de San Sebastián,

DE ESPAÑA

La serena majestuosidad de Victoria Eugenia caló desde el primer momento en el pueblo español. La Reina fue siempre compañera fiel, activa y prudente de Su Majestad Don Alfonso XIII. Entregada a numerosas obras benéficas, asistencia les y patrióticas, Doña Victoria Eugenia desempeñó en todo momento con dignidad y señorío el alto puesto para el que había sido elegida por la Historia. Afable, caritativa, extraordinariamente humana, la Reina de España fue amante de un pueblo que siempre la regaló con su mejor sonrisa, abierta cordialidad de los españoles que habría de sucederse a lo largo de un cuarto de siglo.

La Reina Victoria Eugenia, paseando en el landó real con sus hijos menores.

En octubre de 1929, los Reyes visitaron la Exposición Ibero americana en Sevilla. Se ve a Doña Victoria Eugenia (1) el el pabellón de Chile. Al fondo, ei entonces presidente del Consejo, don Miguel Primo de Rivera (2), y el conde de Xauen (3)

 

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