Autor: Ruiz Gallardón, José María. 
   Cuestión de meridianos     
 
 ABC.    05/02/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

5 DE FEBRERO DE 1977. PAG. 4.

APUNTE POLÍTICO

Cuestión de meridianos

Por José María RUIZ GALLARDON

Tengo a la vista un recorte publicado en el periódico «El Día», de Méjico, de fecha 27 de enero. Lo tengo

a disposición de quien desee leerlo. En este recorte pueden verse un conjunto de peticiones de las que

entresaco éstas:

«La clase obrera española, el pueblo todo, exige el paso a un régimen democrático, antifascista y

antioligárquico. Cada día lo demanda con su heroica acción y su sangre generosa. Nos solidarizamos con

sus justas y apremiantes exigencias.

— Disolución de todas las bandas fascistas que abiertamente incitan al crimen; suspensión definitiva de

todas sus publicaciones diarias y periódicas propagadoras del fascismo; cierre de todos sus locales

sociales; castigo a los asesinos, incluidos los grupos de extranjeros que los refuerzan y comparten sus

crímenes, lo que es una deshonra para nuestra Patria.

— Depuración a fondo de los cuerpos represivos que siguen actuando al servicio de los mismos intereses

franquistas.

— Depuración urgente de los mandos del Ejército que ostensiblemente apoyen a las facciones fascistas o

que rindan homenaje a Pinochet como lo prueba su presencia en el banquete de despedida al que fuera el

embajador del tirano fascista chileno.

— Disolución del Movimiento, continuador del partido falangista.

— Liquidación de la organización sindical verticalista.

— Amnistía general para todos los presos políticos antifascistas.

— Libertades sindicales sin restricciones y libertades democráticas.

— Eso exige unir y encauzar a las poderosas fuerzas antifascistas; eso exige que la oposición

democrática la sea en la viva realidad de cada día y que huya de componendas que sólo prolongan los

sufrimientos del pueblo español.»

¿Saben ustedes quién firma la soflama? Pues la organización en Méjico del «Partido Comunista de

España».

Aquí, Carrillo a negociar con el presidente Suárez (¿componenda también?). Allí, a rostro descubierto,

otra cosa.

¡Ah! Que no se me olvide. En esto cambio de faz del «P. C» se termina con este grito:

«¡Viva la República Democrática!»

Todo es cuestión de meridianos. En España se dice una cosa. En Méjico, otra. ¡Deliciosa ingenuidad la de

los que creen en el «P. C.» como partido de orden! ¡Quiera Dios que despierten a la realidad antes de que

lo hagan en una España Republicana!

J. M. R. G.

 

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