Autor: Yanguas Messía, José de. 
   Homenaje de la prensa nacional     
 
 Madrid.    17/04/1969.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

HOMENAJE DE LA PRENSA NACIONAL

Agencia Cifra: "Cuando en 1931 se proclama la II República, la Reina Victoria hubo de abandonar España, con el resto de su familia, viviendo desde entonces alejada de nuestra patria físicamente, pero sintiendo con gran nostalgia y afecto cada día de historia española. Su vida más allá de las fronteras del que fue su Reino estuvo siempre llena de dignidad y amor a España, sien. de universalmente respetada como una gran figura histórica y una personalidad ejemplar, por su sentido del deber y de la responsabilidad de su alto rango, que hicieron de ella un ser lleno de auténtica y natural majestad hasta sus últimos instantes."

"A B C", Madrid (José de Yanguas Messía): "Estuvo siempre con dignidad, al par que con sencillez, en el puesto que la Providencia le señalaba. Lo mismo mientras reinó que en el exilio. La realeza era en ella algo intimo y connatural que irradiaba de su ser y sobrevivía a la desgracia, como atributo y cualidad de la persona que sólo la muerte podía extinguir. Esposa de un Rey de tan fuerte personalidad, dentro y fuera de España, como lo fue Alfonso XIII, realzaba junto a él la majestad de la Corona y acrecía con su presencia y su colaboración la popularidad del Monarca...

Siempre se desvivió por atender al necesitado. Y cuidó mucho de inculcar esta idea y el deber de practicarla en la educación de los Infantes todos, haciéndose acompañar alternativamente por ellos en sus visitas a las instituciones asistenciales y a los lugares habitados por familias de modesta condición social."

"Ya" (monseñor Federico

Sopeña): "El catolicismo de la Reina era muy hondo, y no debe olvidarse que en la Corte de Eduardo VII vivió un ambiente intensísimo y precursor del actual ecumenismo. En otras misas posteriores, en la última que oyera en Madrid durante su viaje del año pasado—el viaje tan lleno de melancolía, de cariño y de desagravio—, pude estar muy cerca de esa religiosidad muy de española, inseparable de la mantilla, del mucho rezo y de la dulce persistencia en la postura arrodillada."

"La Vanguardia Española", Barcelona (Santiago Nadal):

"Quien sepa de los años buenos de la Monarquía recordará cómo en ellos la Reina ocupó siempre un puesto de admiración y simpatía. Quien recuerde los tiempos malos de la secular institución, hasta llegar a su caída, tiene presente que contra Doña Victoria jamás se alzó la menor acusación, ninguna calumnia, la más mínima injusticia, ningún re-

sentimiento... En todo ello hay una línea fija, constante, inquebrantable: la dignidad extraordinaria de la gran dama que ha sido Doña Victoria Eugenia. Había que verla cuando—en sus largos años de exilio—entraba en contacto con españoles, cómo sabía hablarles, cómo recordaba rostros y nombres, cómo se interesaba por todas las cosas del país; cómo a los padres preguntaba por sus hijos y a los hijos por sus padres; cómo evocaba horas pasadas desde muchos años en Madrid, en Barcelona, en San Sebastián, en Santander o en Sevilla. Cómo, en suma, hasta sus últimos momentos se sintió, se supo: Reina de España. España lo ha sabido también, que en este momento siente el dolor de su desaparición. Y dice simplemente: ha muerto la Reina."

"La Vanguardia Española´ (Armando de Fluvia): "Insistiendo con los deberes de su realeza, su última misión, como ella dijo; su último deber cumplido—que también fue en ella deseo de aclarar posiciones—, lo realizó en ocasión de su triunfal viaje a la capita de su Reino. Ante todos los es pañoles allí congregados par recibirla, en el momento de saludar a su hijo el conde de Bar pelona, efectuó ante él la última reverencia de su vida; ante la única persona que, junta mente con el Soberano Pontífice, le exigía hacerlo la etiqueta palatina: el jefe de su casa y familia real. Reconectó así, ante todos y públicamente, esta condición en su hijo, el heredero de su difunto esposo. Su última reverencia fue, pues, también la última misión de su vida."

"Pueblo" (editorial): "Doña

Victoria no se quejó nunca del peso doble de la Corona y los infortunios. En el desempeño de su altísima función exhibió la dignidad irreprochable de su estirpe, la corrección política más exquisita y la cortesía más cautivadora. En la desgracia, Doña Victoria Eugenia supo comportarse hasta el fin como una Reina callada, respetuosa y deliberadamente marginada de esa escandalosa vida que labra el descrédito de tantos linajes, descendidos a los sensacionalismos más ruines de la crónica periodística.

En ésta hora, de duelo para la familia real de España hay que hacer justicia a la noble dama que decoró todo un espacio de la más reciente historia con su hermosura, su elegancia, su discreción y su señorío. Quizá Doña Victoria Eugenia no obtuvo entre nosotros aquella popularidad que requería la vida española de las primeras décadas del siglo. A cambio de ello, la última Reina de España lo supo ser hasta el fin. Clausuró su existencia pública con el desenlace de su reinado. Y en su melancólico retiro esperó año tras año la vuelta radiante de la primavera, que renovaba en su menté la memoria de un 15 dé abril cada vez más lejano y florecido de recuerdos de España. Hasta qué un 15 de abril Dios le concedió el eterno descansó."

"El Alcázar": La vida de Doña Victoria ha sido larga y ha estado llena de sobresaltos y de lágrimas. Avatares políticos y desgracias familiares no quebraron su serenidad. Ha muerto apaciblemente, a los ochenta y un años, rodeada de los suyos. La Reina Victoria Eugenia ha pasado por la vida española con silenciosa dignidad. Los españoles todos rezarán hoy por su alma. descanse en paz."

"Informaciones": "Aunque apenas se ha dicho, fue la Reina que dio un saludable vuelco a cierta mentalidad española; además de su inglés nativo hablaba correctamente francés y alemán tardó poco en hablar castellano—aunque para las conversaciones familiares prefiriera el inglés—; un castellano salpicado le casticismos y frases hechas de gusto popular... Fue quizá—y éste será su mejor recuerdo—la primera Reina europea qué tuvo España."

 

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