Autor: Mayoral, José Luis. 
   Los principes Don Juan Carlos y Doña Sofía visitan los lugares de interes histórico y diversos centros de Ávila y su provincia     
 
 ABC.    15/05/1964.  Página: 71. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

LOS PRINCIPES DON JUAN CARLOS Y DOÑA SOFÍA VISITAN LOS LUGARES DE INTERÉS HISTÓRICO Y DIVERSOS CENTROS DE AVILA Y SU PROVINCIA

En todas partes recogieron inequívocas muestras de simpatía popular

Avila 14. (De nuestra corresponsal, por teléfono.) La, dudad ha recibido hoy a Sus Altezas Reales los Príncipes don Juan Carlos de Borbón y doña Sofía.

Avila, que aún recuerda con ilusión las visitas de don Alfonso XIII, que ha evocado ahora con especial emoción su última venida en 1922 acompañado por la Reina Victoria; Avila, que mereció por su ejecutoria entonces esos tres apellidos históricamente abulenses: "Del Rey, de Los Caballeros y de Los Leales", ha vuelto a patentizar su hidalga hospitalidad con los jóvenes Príncipes.

Todo durante la estancia de Sus Altezas Reales en tierra abulense ha sido expresivo. Desde su entrada en la provincia, marcada por unos monolitos con las inscripciones de "Teresa de Jesús" e "Isabel de Madrigal", donde esperaban el gobernador civil y señora de Vaca de Osma que entregó a la Princesa un ramo de flores, hasta su despedida, en Madrigal de las Altas Torres, cuna de Isabel de las Españas y donde los Príncipes visitaron las habitaciones del palacio de don Juan II, hoy convento de Agustinas, donde vino al mundo la Reina de la Hispanidad.

Todo ha tenido un signo popular y espontáneo, tanto en los pueblos del trayecto, cuyos vecindarios salieron a la carretera para rendir homenaje a Sus Altezas que pararon su coche y estrecharon la mano en muchos de los allí congregados, como en la propia capital que ofreció al Príncipe con las llaves de la ciudad que le entregó el alcalde, señor Macho Alonso, en el Real de los Homenajes de San Vicente ante la Corporación en pleno y autoridades, el testimonio de su simpatía. Los Príncipes han visto la catedral, a cuya entrada les esperaba el Cabildo, dándoles a besar el "Lignum-crucis" el deán, y han visto el Museo Diocesano escuchando las explicaciones del canónigo lectoral. La joven Princesa ha hecho preguntas muy interesantes. Luego han estado en la casa natal de Santa Teresa donde fueron esperados a la puerta del templo por el prior y la Comunidad de Carmelitas, postrándose Sus Altezas ante la preciosa imagen de la mística Doctora en cuyo altar depositó la Princesa el ramo de flores que le habían entregado a su llegada al límite de la provincia. También dentro de su programa teresiano en esta Avila teresianista han ido al monasterio de la Encarnación, en cuya clausura tantos recuerdos evocadores de la Madre Teresa de Jesús permanecen vivos en su grandiosidad.

Luego fue en el Ayuntamiento, cuyo palacio visitaron los Príncipes, que presenciarían después desde el balcón principal la exhibición de los Coros y Danzas de la Sección Femenina de diversos pueblos, que interpretaron bellas muestras del floklore abulense. Allí, el alcalde impuso a Sus Altezas la insignia de oro de la ciudad, invitándoles a firmar en el libro de honor y haciéndoles entrega de una artística arqueta de plata, en la que se guarda una reliquia de la Santa. Allí, don Juan Carlos recibía la espontánea visita de la Directiva del Real Avila, que le entregaba el nombramiento de socio de honor y la insignia del club.

Por la tarde, doña Sofía, acompañada por la señora de Vaca de Osma y otras señoras, con otras damas abulenses, acudió al hospital Provincial, recorriendo diversas salas y deteniéndose unos instantes en la capilla. También el Colegio de Huérfanos de Ferroviarios, en el que los trescientos y pico niños que allí se educan la rindieron filial homenaje.

Don Juan Carlos, entretanto, acudió a la Ciudad Deportiva y a la Academia de ^Intendencia, donde conversó con los caballeros alféreces cadetes y firmó en el libro de honor—idéntico a lo que su egregio abuelo don Alfonso XIII hiciera muchos años antes—, y fue a la fabrica de automóviles F. A. D. I. S. A., donde el presidente del Consejo de Administración, con miembros del Consejo y alto personal, enseñaron al Príncipe las instalaciones. También fue a la Casa Sindical, recorriendo sus dependencias y las de la emisora sindical de las Dos Castillas, Radio Gredos.

A media tarde, el Príncipe y la Princesa coincidieron en el Real Monasterio de Santo Tomás. Allí, la comunidad de dominicos les acompañó a través de los claustros reales y del nuevo Instituto pontificio, deteniéndose también en el témalo y ante el sepulcro del Príncipe don Juan, él único hijo varón de los Reyes Católicos.

Avila ha despedido después con entusiasmo popular a los Príncipes don Juan Carlos y doña Sofía, y han repetido sus gentes, los abulenses de Madrigal de las Altas Torres y otros pueblos del trayecto, estos mismos sentimientos. — José Luis MAYORAL.

 

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