Autor: Valles Primo, José. 
   Los Principes Don Juan Carlos y Doña Sofía visitan las minas auriferas de Rodalquilar  :   
 SS.AA.RR. se informan personalmente de la transformación de las tierras bajas almerienses. 
 ABC.    28/06/1964.  Página: 77. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

LOS PRINCIPES DON JUAN CARLOS Y DOÑA SOFÍA VISITAN LAS MINAS AURÍFERAS DE RODALQUILAR

SS. AA. RR. se informan personalmente de la transformación de las tierras bajas almerienses

Almería 27. (De nuestro corresponsal, por teléfono.) En esta segunda jornada, tan laboriosa y eficaz como la anterior. Sus Altezas Reales los Príncipes Don Juan Carlos y Doña Sofía han completado la información personal directa de la obra de transformación que las tierras bajas de Almería están experimentando bajo los auspicios del Instituto Nacional de Colonización. Zonas infecundas, pedregosas unas y cargadas de salinidad otras, no dejaban asomar entre ellas el más leve indicio de vida vegetal. Las más próximas a la playa, salitrosas y húmedas, han sido enarenadas, y con este sistema se aprovechan hasta ahora unas quinientas treinta hectáreas más aquellas otras en las que la iniciativa, privada ha seguido el mismo plan. Actualmente se obtienen dos o tres cosechas anuales de maíz y de frutos hortícolas, muy apetecidos éstos en el extranjero. Más adentro, en las comarcas ásperas y resecas que lindan con la carretera, suelos esqueléticos antes en los que los tractores se han empleado a fondo durante varios meses, se han abierto pozos y construido canales, se han nivelado los suelos y se han trazado caminos, afirmados unos y sin firmes otros. Esa vasta comarca, con rentas nulas la mayoría, son ahora terrenos de regadío verdes y jugosos, que permiten la explotación en gran escala sobre todo de judías, pimientos, tomates y pepinos.

Unas ocho mil hectáreas se hallan divididas en espléndidos huertos, donde centenares de familias labradoras de Almería y otras provincias hacen actualmente una vida sana y productiva, sin agobios ni preocupaciones materiales, seguras de un porvenir y de una vejes a salvo de las dramáticas tintas que antes ensombrecían los hogares de los trabajadores del campo.

Los Príncipes han recorrido gran parte de los campos de Níjar, Rodalquilar y Dalias, interesándose por los trabajos efectuados y admirando y elogiando el sentido social y cristiano de la obra realizada. También visitaron algunos de los nuevos poblados—casas amplias, soleadas y alegres—construidos por Colonización a la sombra y amparo de los nuevos cultivos. En todas partes las augustas personas han conversado afablemente con los colonos, se han interesado por sus quehaceres y han estrechado cariñosamente la mano de muchos.

No analizaron su excursión por la costa mediterránea sin detenerse en las minas auríferas de Rodalquilar, donde conocieron las distintas fases de extracción y funcionamiento de los servicios y presenciaron la fundición de dos barras de oro de ocho kilos cada una. La impresión obtenida por los Principes en todas sus visitas no ha podido ser más halagadora.

Las tierras de Almería, su potencial minero, sus recursos agrícolas y la seguridad del agua, que brota apenas se profundiza en sus tierras para seguir transformando de secanos en regadíos, es decir, para aumentar las fuentes de riqueza de la provincia, han dicho a Sus Altezas lo que Almería puede y significa en el acervo económico nacional a poco que a sus elementos naturales se les dedique alguna atención.—J. VALLES PRIMO.

 

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