Sigue la crisis de las autonomias. 
 Guerra y Rojas Marcos, enfrentados     
 
 Diario 16.    19/01/1980.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 25. 

SIGUE LA CRISIS DE LAS AUTONOMÍAS

Guerra y Rojas Marcos, enfrentados

Alfonso Guerra y Rojas Marcos se enfrentaron ayer en Sevilla desde distintas atalayas informativas.

Guerra dijo de Marcos que «chalaneaba» con el presidente Suárez, y Marcos dijo de Guerra que es un

señor «que se crispa enseguida cuando no es Felipe González quien se entiende con el presidente».

Guerra dijo también que con su postura UCD no hace otra cosa que defenderse de su temor de asalto al

Estado desde las autonomías y el presidente de los socialistas andaluces afirmó que la autonomía no se

logrará hasta que el PSA no sea mayoritario en Andalucía. El PSA se retirará de la Junta si no se convoca

el referéndum para el 28 de febrero.

Sevilla (Corresponsal) — Alejandro Rojas Marcos y Alfonso Guerra, secretario general del PSA y

vicesecretario general del PSOE, respectivamente, presidieron ayer en Sevilla sendas ruedas de prensa en

las que ambos líderes fijaron las posiciones de sus partidos ante la crisis surgida en el proceso autonómico

andaluz, al apoyar UCD la abstención en el próximo referéndum de ratificación.

En su encuentro con los periodistas, Guerra atacó duramente al PSA en la figura de Rojas Marcos, al que

acusó de entenderse secretamente con el presidente Suárez, dos políticos «chalanes» según la apreciación

del líder socialista.

Por su parte, Rojas Marcos al tiempo que desmentía categóricamente el rumor que señalaba la celebración

de una entrevista con Suárez en la noche del pasado jueves, si bien no descartó tal posibilidad en el

transcurso de la próxima semana, renunció a entrar «en la típica política del señor Guerra consistente en

atacar e insultar a diestro y siniestro».

Situación no desesperada

Guerra reafirmó la postura del PSOE en favor de la vía autonómica contemplada en el artículo 151 de la

Constitución como única vía válida para la autonomía andaluza ante la cual su partido desarrollará una

«campaña activa y de profundización», para salvar la difícil situación actual, pero no desesperada».

Señaló el líder del PSOE que la postura de UCD podía convertirse en un «boomerang» para el partido del

Gobierno si el referéndum arrojaba un sí mayoritario, añadiendo que la decisión de UCD era

«inexplicable e incongruente» pues ha permitido que muchos de sus Ayuntamientos se pronunciaran a

favor del artículo 151.

«De cualquier forma —añadió- ya estamos acostumbrados a esta política de parcheo que ejerce UCD y

que está inspirada en un pensamiento de Abril Martorell, quien sostiene que las cosas cuando están mal

tienen que empeorar al máximo para arreglarse.»

Se refirió Guerra más adelante a las declaraciones del ministro García Añoveros, recogida por DIARIO

16, en las que el ministro centrista aludía al temor de un Gobierno andaluz socialcomunista para decir

«creo que ésta es una de las razones fundamentales del proceder tardío de UCD en Andalucía, pues ya

cuentan con un probable Gobierno catalán de izquierda con mayoría socialista, con un Gobierno vasco

que aunque de derechas (PNV) se le escapa también de las manos y ahora Andalucía y más tarde el País

Valenciano».

Temor de asalto

«Ellos temen —agregó— lo que UCD denomina asalto al Estado desde las comunidades autónomas.»

Al respecto, Rodríguez de la Borbolla, presente en la rueda de prensa en su calidad de primer mandatario

andaluz del PSOE confirmó los contactos habidos lechas atrás con el ex ministro Clavero, en los que el

dimitido miembro del Gobierno le hizo ver los temores de su partido al respecto.

Seguidamente, Alfonso Guerra dirigió sus ataques al PSA cuando afirmó que «Rojas Marcos ignora en

sus reacciones a UCD y cargar las tintas contra el PSOE cuando ya se habla de una entrevista mantenida

anoche con el presidente Suárez.

Es muy probable, entonces -continuó—, que Suárez le haya pedido a Rojas Marcos que nos ataque

ofreciéndole garantías compensatorias en el sentido de que el grupo parlamentario andalucista no será

disuélto como pretende ya el propio grupo centrista del Congreso.

«Ya estamos acostumbrados a estos canvalacheos —afirmó—, puesto que a quien menos le preocupa el

resultado del referéndum es al PSA, quien recoge siempre el voto de los descontentos por lo que no nos

sorprende la posición de uno y otro teniendo en cuenta quienes son.»

El visecretàrio general del PSOE indicó que su partido desconocía la existencia del «documento Martín

Villa», insistiendo en la «política de parcheo» del PSOE y agregando que esperaba que los medios de

comunicación andaluces no se doblegarán ante las «llamadas al orden que se producirán desde; la

Moncloa» con ocasión del referéndum andaluz.

Guerra clarificó la postura de su partido en cada comunidad señalando que son estas mismas las que se

tienen que pronunciar en cada caso por su propia vía autonómica sin que «Madrid tenga que imponer una

sola dirección como recetario común, lo que equivale a uniformidad cuartelaria.

Preguntado por la posibilidad de un acuerdo PSOE-PSA cara al referéndum, el mandatario socialista dijo

«no lo creo posible, pues nosotros no tenemos gallina para regalar. Y preguntó a su vez ¿por qué el PSA

se presenta en Cataluña? Pues probablemente con la bendición de Suárez para dividir a la izquierda

catalana». Por último, Alfonso Guerra sostuvo que su partido tomaría serias medidas si el referéndum no

se convocaba el próximo día 25 de enero, fecha límite para que sea posible su celebración del 28 de

febrero añadiendo «estamos convencidos de que Suárez cuenta con el apoyo de Fraga y su grupo al haber

adoptado esta decisión de la reconducción autonómica. Es más —finalizó—, no me sorprendería ver a

Fraga sentado como ministro en una próxima remodelación del Gobierno».

Lavarse la cara

Por su parte, Rojas Marcos inició su contacto con los periodistas indicando que la actual situación «es un

eslabón más en la cadena que empezó cuando se elaboró la Constitución. Ahora el PSOE —prosiguió—

quiere lavarse la cara, pues hay que decir que la ley Orgánica del Referéndum UCD la sacó adelante con

el apoyo del PSOE».

«Esa ley —subrayó Rojas Marcos— es una pistola que el PSOE le puso en la mano a UCD, pues es

suficiente con que los centristas sé vuelquen en una sola provincia con una campaña de abstención para

que Andalucía pierda el referéndum.»

Más adelante se preguntó «¿cómo es posible que el PSOE nos haga creer que le interesa la autonomía

andaluza cuando tanta prisa se dio en los últimos días dediciembre para sacar adelante la ley?»

Sobre las figuras políticas de Manuel Clavero y Rafael Escuredo, el líder nacionalista afirmó que «son

dos biombos. Uno ya cayó y el segundo caerá, pues actualmente sobra la política de biombos».

Estamos solos Marcos sostuvo igualmente que la autonomía andaluza no se logrará hasta que el PSA sea

mayoritario en andalucia «al igual que en el país vasco —matizó— cuya autonomía no fue posible hasta

que el PNV logro la mayoría. El PSA abundó, está sólo en la lucha por la autonomía andaluza».

Rojas Marcos rechazó cualquier fórmula «frente comunista» en un futuro Gobierno andaluz añadiendo

que «esa fórmula tal vez sea la deseada por el Partido Comunista pero no es ningún objetivo para los

nacionalistas, pues entendemos que tal fórmula es impensable hoy por hoy en nuestro país».

Sobre su presunta entrevista con el presidente Suárez, Rojas Marcos rechazó su existencia si bien no

descartó que se pudiera producir en las próximas semanas y a tenor de lo que ocurriera en Andalucía

prosiguió: «Lo que no entiendo es la crispación del señor Guerra cuando le dicen que me he entrevistado

con Suárez pues al parecer sólo le parece aceptable, lícito y lógico que sea Felipe quien se las entienda

con el presidente.»

 

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