El Jefe del Estado preside en el Escorial los funerales por Don Alfonso XIII y demás monarcas españoles  :   
 SAR el Conde de Barcelona estuvo representado por su hijo el Príncipe Don Juan Carlos. 
 ABC.    01/03/1962.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

EL JEFE DEL ESTADO PRESIDE EN EL ESCORIAL LOS FUNERALES POR DON ALFONSO XIII Y DEMÁS MONARCAS ESPAÑOLES

S. A. R. EL CONDE DE BARCELONA ESTUVO REPRESENTADO POR SU HIJO EL PRINCIPE DON JUAN CARLOS

EL CONSEJO DEL REINO, EL GOBIERNO, EL CUERPO DIPLOMÁTICO Y OTRAS PERSONALIDADES ASISTIERON A LA SOLEMNE CEREMONIA

En la Basílica del Real Monasterio de El Escorial, se, celebraron ayer por la nía-nana las solemnes honras fúnebres por S. M. el Rey Don Alfonso XIII y los demás Monarcas de las dinastías españolas., Presidió el acto S. E. el Jefe del Estado, y asistieron a la ceremonia, en lugar destacado, S. A. R. el Príncipe Don Juan Carlos de torbon, que ostentaba la representación de su padre, S. A. R. el conde de Barcelona; el Consejo del Reino, el Gobierno en pleno y el Cuerpo, diplomático extranjero acreditado en España.

El Jefe del Estado, vestido con uniforme de capitán general, llegó a la Lonja del Monasterio a las once y veinte de la mañana, acompañado de los jefes de sus Casas Militar y Civil, segundos jefes y ayudantes de servicio. El capitán general de la I Región Militar, teniente general García Valiño, saludó a S. E. el Jefe del Estado en el momento en que éste descendía de su automóvil. El Generalísimo, en unión del capitán general y de los jefes; de sus Casas Militar y Civil, pasó revista a una compañía del Regimiento de Infantería Inmemorial número I de Madrid, con bandera y música.

Las campanas de la Basílica del Monasterio doblaban cuando el Jefe del Estado, entre las ovaciones del público que esperaba su llegada, se encaminó hacia el patio de los Reyes, cuya fachada principal se encontraba adornada con ´tapices y colgaduras. En el patio fue cumplimentado el Jefe del Estado por el presidente del Consejo del Reino y de las Cortes Españolas, don Esteban Bilbao, y por el Gobierno en pleno. Acompañado de estas personalidades, el Generalísimo Franco entró en la Basílica, en cuya puerta fue saludado por el obispo auxiliar ;de. Madrid, doctor Ricote; prior de la Comunidad agustina de El Escorial, padre Florencio Alvarez, y por la Comunidad de los Padres Agustinos. El doctor Ricote, revestido de pontificial, ofreció a S. E. el agua bendita y le dio a besar el "Lignum crucis". A continuación, el Generalísimo se dirigió al presbiterio, ocupando un sitial en el lado del Evangelio. Junto a él se situó el prior.´ Del lado de la Epístola tenía su reclinatorio el obispo auxiliar de Madrid-Alcalá. Al. pie del altar, también en el lado del Evangelio, dando frente al túmulo, se colocó el Gobierno y, a continuación, los jefes ¿2 las jurisdicciones de Tierra, Mar y Aire; detrás del Gobierno, el Consejo de Estado y alto personal de las Casas Civil y Militar del Jefe del Estado.

Su Alteza Real el Príncipe Don Juan Carlos de Borbón, que vestía uniforme de teniente del Ejército español, se situó en un reclinatorio del lado de la Epístola y junto al túmulo, en un lugar especial y preeminente señalado para él; detrás de Su Alteza y a la derecha, se encontraba el Infante don Luis de Baviera.

En el mismo lado de la Epístola, y dando frente al Gobierno, se situaron los miembros del Consejo del Reino, de la Mesa de las Cortes y de la Junta Política, así como la representación de la Diputación de la Grandeza. Frente al altar, en el lado del Evangelio, los miembros del Cuerpo diplomático, presidido por el nuncio de Su Santidad, monseñor Antoniutti. Se encontraban presentes los embajadores de Japón, Brasil, Bélgica,

Austria, Suecia, Países Bajos, Alemania, Italia,.R. A.U., Pakistán, Grecia, Portugal, Guatemala, Argentina, Suiza, Haiti, Honduras, Suráfrica, Gran Bretaña, China, Filipinas, El Salvador, Turquía, Perú, Panamá y Francia; los ministros de la Orden de Malta y de Tailandia; los encargados de Negocios de Jordania, Estados Unidos, Irlanda, Noruega, Costa Rica, Chile, Uruguay, Paraguay, Colombia, India, Iraq, Túnez, Finlandia, y Cuba; la mayor parte de estas personalidades estaban acompañadas de sus esposas. Igualmente se encontraba en el lugar la señora de Bruchesi, esposa del embajador del Canadá.

Luego se situaron los jefes de los Estados Mayores de los Ejércitos de .Tierra, Mar y Aire; presidentes de los diferentes tribunales y diversas representaciones. También, en el centro, y dando frente al altar en el lado la Epístola, subsecretarios, directores generales, consejeros nacionales, procuradores en Cortes, representantes de las Reales Academias, autoridades locales, Ordenes militares v otras personalidades.

La misa de Réquiem fue oficiada por el padre Juan Francisco Herrero, .procurador del Monasterio, auxiliado por el padre José María Ollaeta, diácono, y el padre Gonzalo

GRATITUD DEL PRESIDENTE KENNEDY AL GENERALÍSIMO FRANCO

Por la cooperación prestada durante el vuelo espacial de Glenn

En respuesta al telegrama de felicitación que le fue enviado por S. E. el Jefe del Estado español con motivo del vuelo espacial del coronel Glenn, el presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, ha dirigido al Generalísimo Franco el siguiente mensaje:

«Querido General Franco: Muchas gracias por, su cordial telegrafía con motivo del éxito del vuelo espacial del coronel Glenn. Estamos orgullosos y satisfechos dé esta proeza, y también .agradecidos a la cooperación del Gobierno y del pueblo español, que ha facilitado un lugar en las islas Canarias para una de las estaciones vitales de control, sin la cual el vuelo no hubiese podido ser debidamente seguido. La continua cooperación entre nuestros dos países en éste y otros terrenos ha de contribuir indudablemente al progreso humano. Sinceramente, John F. KENNEDY.»

Díaz, subdiácono, ambos pertenecientes también a la Comunidad agustina. Actuó de maestro de ceremonias el padre Juan Manuel del Es tal, de la misma Orden. Los oficiantes estaban revestidos con temos llamados "de funerales de los reyes", de color negro con bordado de plata. El túmulo erigido en el centro del templo estaba cubierto con un paño negro sobre el que figuraban la corona y los atributos de la realeza, y al que rodeaban ocho hachones encendidos. Se entonó la misa a cuatro voces de Francisco Carrascón, cantada por la capilla del Monasterio, formada por los estudiantes de Teología, por los novicios y por los niños de la escolanía, dirigidos por el maestro c capilla y organista, padre Paulino Ortiz c Jócano. Tocó el órgano el padre Germá del Río, vicerrector del Real Colegio de AI fonso XII.

Terminadas las solemnes honras fúnebre; Su Excelencia el Jefe del Estado abandon el templo, siendo despedido con los mism´ honores .que a su llegada. El público es cionado en los alrededores del Monast hizo objeto al Caudillo de´ afectuosas jtras de adhesión, con vítores y aplau

 

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