Opiniones sobre la monarquía     
 
 Informaciones.    11/12/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

OPINIONES SOBRE LA MONARQUÍA

MADRID, 11. (INFORMACIONES.) — "La Actualidad Española" publica en su último número un trabajo titulado "Ocho cartas al Rey". Pero en el interior de la revista sólo aparecen siete cartas, escritas por otras tantas personalidades y dirigidas a don Juan Carlos I. Falta la del señor Rojos Marcos, que hubo de suprimirse por problemas con la Administración.

Esto dicen en síntesis, las carta?

— Don Manuel Fernández Areal (director de "La Actualidad Española").— "Una Monarquía con privilegios y cortesanos, ya no nos va. Una Monarquía con intereses creados serla injusta. Una Monarquía abierta a todos los españoles, dispuesta a. servir al país por encima de banderías y con el rumbo bien firme en el norte d e 1 bienestar nacional nos haca ahora mucha falta "

— Don Gonzalo Fernández de la Mora.—"Lo primordial será conservar la sustentación en que se ha cimentado el Poder y, desde ella, acrecerla. Los consensos aumentan nías seguramente por ampliación míe por sustitución.

Defraudar a ios leales casi nunca acarrea la incorporación de fidelidades nuevas. El patrimonio consensual sobre el que se ha instaurado la Monarquía es el espíritu del 18 de Julio, y sería imposible fundarla sólidamente sobre lo contrario "

— Don Manuel Jiménez de Parga.—"Discrepo de los consejeros del continuismo porque quiero que en mi Patria impere una paz auténtica, de fundamentos sólidos, donde la justicia sea la piedra clave (...). Las Monarquías democráticas europeas son ahora Estados perfectamente arraigados en los respectivos pueblos, porque hace años qué descubrieron a sus verdaderos enemigos y se decidieron a prestar oído a los portavoces de los grupos sociales mas desamparado-;"

— Don Emilio Romero.— "Vuestra Majestad debe hacer todo lo que esté a su alcance para aliviar este déficit del Régimen, como es obtener una buena imagen exterior e internacional. La parte más Sobresaliente de Europa le ha recibido bien. La segunda cuestión es hacer todo lo posible para acabar con los exilios interiores y exteriores. La tercera cuestión es animar a los políticos de la situación que Vuestra Majestad hereda a la necesaria reforma constitucional. Una cuarta cuestión es la de las libertades: tiene que establecerse un terreno de juego para las libertades individuales y de grupo. Y una quinta cuestión es que el sistema liberal-capitalina engendra los grupos de presión y la corrupción, y no hay otra fórmula para moderar, atemperar y poner en su sitio a los Intereses privados, que un Estado de poderosa Iniciativa y composición social, o socializante, o socialista."

— Don Luis María Ansón. «El papel del Rey es el de arbitro y moderador que permita a las fuerzas políticas jugar libremente dentro del campo de Juego constitucional. A un arbitro no le corresponde meter goles ni protagonizar el Juego, sino la tarea oscura e ingrata de cuidar que se cumpla el Reglamento.»

— Don Enrique Tierno Galván.—«En circunstancias como las actuales, el aliado natural de una Monarquía que empieza deberían ser los demócratas. Un amplio sector de demócratas españoles, la derecha y el centro democráticos, están buscando seguridad en las inversiones económicas, estabilidad en la vida social y participación y competencia respecto al podes político. Consiguiendo estas cosas, parecen dispuestos a ayudar al Trono. La izquierda sabe que no debe exagerar ni ser maximalista. En el orden práctico, el problema está en cómo progresar por el camino de la democracia.

En este cuso nay un modelo concreto que ´tendría que ser especialmente grato a quien ostenta la representación de la Monarquía instaurada. Me refiero a lo que con buen sentido v clara inteligencia tanto ha repetido el conde de Barcelona: la necesidad de reconciliar a los españoles a través de la libertad y las garantías de la libertad.

— Don Manuel María Escudero Rueda.— «La esperanza está en ese futuro democrático. Nosotros sabemos que ese futuro debe ser elaborado desde la libertad y en la libertad. Sólo un régimen de libertades democráticas puede conducir por caminos donde se realice la justicia social. Ningún totalitarismo la proporciona. Son los trabajadores los que deberán concretar las exigencias e instrumentar sus instituciones sin ningún materialismo. En cuanto a la concepción regionalista, el deseo de que sean respetadas nuestras costumbres, perpetuados nuestros sistemas de Gobierno, pensamos que no va a ser tomado como manifestación insolidaria hacia los demás pueblos de España.»

 

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