El comunicado de SAR el Conde de Barcelona. 
 Las relaciones entre don Juan y su hijo son cordialísimas  :   
 (Conde de los Gaitanes). 
 Informaciones.    29/11/1975.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

EL COMUNICADO DE S.A.R. EL CONDE DE BARCELONA

"Las relaciones entre don Juan y su hijo son cordialísimas"

(CONDE DE LOS GAITANES)

UNO de los —varios— «climax» políticos de la semana lo ha constituido, sin duda, el comunicado del gabinete de información de S. A. R. el conde de Barcelona. La figura de don Juan de Borbón despierta, lógicamente, interés en estos momentos en que su hijo ha tomado posesión del Trono.

Rompiendo un silencio de meses, el conde de Barcelona ha elaborado un comunicado, transmitido a través de su gabinete de informaación, en el que se pide por el eterno descanso del alma del Generalísimo Franco, quien durante casi cuarenta años «gobernó a nuestro país con un poder personal absoluto». El conde de Barcelona, dice el comunicado, mantiene su bien conocida postura política, como hijo y heredero de Alfonso XIII El jefe de la Casa Real española, que anuncia una declaración más extensa cuando sea oportuno, considera que «para ser útil a España, la Monarquía debe ser un poder arbitral independiente que facilite la superación de la guerra civil; el establecimiento de una profunda justicia social; que elimine la corrupción; la consolidación de una verdadera democracia pluralista; nuestra plena integración en la Comunidad Europea, y el pacifico acceso del pueblo español a la soberanía nacional, para que tengan auténtica representatividad las instituciones políticas, hasta hoy emanadas de la voluntad del general Franco».

Fuentes próximas al conde de Barcelona señalan que el comunicado tiene un signo positivo, en cuanto señalan claramente los principios de un sistema monárquico constitucional y democrático y se expresa el deseo de que don Juan Carlos prosiga en esa dirección. Según las mismas fuentes, don Juan, que volverá a guardar silencio, evitará todo obstáculo a la evolución democrática y estaría dispuesto a respaldar a su hijo con la legitimación dinástica plena cuando considere que esa evolución está consolidada.

Como es lógico, la declaración fue recibida en los diversos medios españoles con grados diversos de aceptación. Pero sólo «Arriba» y «El Alcázar» apostillaron la nota, mientras que el monárquico «A B C» publicaba un resumen, lo mismo que algunos medios radiofónicos. El extenso editorial que el diario de Prensa del Movimiento, «Arriba», dedicaba al tema hacía constar que «Franco ha sido escrupulosamente respetuoso con la tradición y la legitimidad monárquica en nuestro país a la hora de proponer a la persona real», añadiendo que el pueblo español ha estado «dispuesto a sostener un Régimen monárquico, que en 1931 se vio obligado, en la persona del Rey don Alfonso XIII, a abandonar el país por la espantosa soledad con que se vio rodeado».

Nada se sabe, por el momento, sobre la tácita prohibición que desaconsejaba a don Juan visitar España, aunque es de suponer que las circunstancias hayan cambiado. De momento, el conde de Barcelona mantiene una incesante actividad viajera, suponiéndose que, de momento, podría establecerse en París, ya que no estaría dispuesto a regresar a Portugal en tanto no exista en Lisboa una normal representación diplomática española. Se cree también, aunque no existe confirmación oficial tampoco de este hecho, que habría pasado algunos días en Inglaterra, probablemente cazando (si bien no se descarta que hubiese aprovechado la oportunidad para mantener algunos contactos de interés). Próximos viajes

a Dinamarca y Austria no están, hasta ahora, confirmados, y se piensa que el conde de Barcelona podría haber desistido de realizarlos, en vista de los últimos acontecimientos en su Patria.

Las relaciones entre don Juan y su hijo son «cordialísimas», según el presidente del gabinete de información del conde de Barcelona, conde de los Gaitanes; «como padre y como hijo no se pueden pedir relaciones más cordiales, aunque evidentemente hay algunos puntos en cuanto al concepto de la institución en que tienen algunas diferencias», añadía, hablando para INFORMACIONES POLÍTICAS.

«Don Juan no puede estar ligado a ningún partido político», señala el conde de los Gaitanes. «La Monarquía es precisamente un símbolo de la Patria j de su historia, es una institución. Precisamente por su apoliticidad puede ser muchas veces el arbitro en las luchas de los distintos partidos democráticos. Por tanto, nunca puede estar ligada a ningún partido, pues carecería entonces de fuerza necesaria para ser ese arbitro que muchas veces es necesario. O sea, que la Monarquía, para ser estable, debe ser completamente apolítica, no debe estar ligada a ningún partido, ni a ninguna organización de tipo político, sea de derechas o de izquierdas.»

Don Juan —nos dice el presidente de su gabinete de información— está deseando venir a vivir en España, aunque comprende que aquí no puede ser en este momento más que un elemento de discordia, porque todas sus palabras, todos sus actos se interpretarían como una fuerza conspiradora, «cosa que en realidad no es». Y añade: «No es un conspirador, aunque es, evidentemente, un disconforme». Para terminar, y en la charla que mantuvo poco antes de la muerte de Franco con un redactor de estas páginas, el conde de los Gaitanes señaló que don Juan «es optimista en cuanto a España y en cuanto al porvenir de España»

 

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