Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   Semana decisiva     
 
 ABC.    04/12/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

A VUELA PLUMA SEMANA DECISIVA

Por todos los síntomas no parece que don Carlos Arlas Navarro vaya a dar la vuelta ti nutrido, en plan de reposo, y quizá ni siquiera pueda permitirse el lujo de descansar ocho días en la Costa del Sol. Después de que el nuevo presidente de las Cortes y del Consejo del Reino, don Torcuata Fernández-Miranda, reúna a este ultimo y acuerden la terna para designar al jefe del Gobierno, Su Majestad el Rey —sí los augures no cambian el rumbo del pronóstico— concederá su confianza a un hombre que ha bichado por realizar un programa político, tía conseguirlo, ante obstáculos mes fuertes que su voluntad, y que ha protagonizado jornadas históricas de un patetismo y de unas esperanzas Inenarrables. ¿Cómo será y quiénes compondrán el nuevo equipo de ministros que Inaugura et reinado de Don Juan Carlos I? Creo que entre oí final de esta semana y el comienzo de la siguiente quedarán despejadas las incógnitas sobre el Gobierno.

Lo que ha de Importar, en cuanto comience el rodaje del primer Gobierno efectivo del Rey, es llevar a cabo una afirmación acertadísima de Franco, recogida por el profesor Fernández-Miranda, el pasado 21 de noviembre en A B C, diciéndole que con él terminaría, el franquismo y añadiendo: Los españoles tienen que aprender ahora a pasar del Régimen al Estado». Recuerdo que estas palabras, por realistas, Impresionaron a muchos, sobre todo a los que creen que el franquismo va a perdurar en cuanto estilo o acción de gobierno. Como ha escrito en (Pueblo» su comentarista Alcocer, «en este momento, y de cara al Estado, se plantean una serie de reformas y transformaciones ineludibles que no tienen por qué ser traumática!, pero que si han de ganar en aceleración, en sentido diverso, y en modificación de las relaciones políticas».

La conclusión es, como muy bien añade, mjue el Régimen era el contorno de Franco, sellado por su presencia. El Estado, cuya forma es la Corona, es lo que el Rey y el pueblo soberano tienen que hacer juntos. Esa es la diferencia. Y hay que acostumbrarse o verla sin el menor miedo. Hay que Ir hada el Estado.- Y de prisas—ARGOS.

 

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