Autor: Auger, Sebastián. 
 Opinione sobre la Monarquía. 
 Carta abierta al Rey sobre Cataluña     
 
 ABC.     Páginas: 2. Párrafos: 13. 

OPINIONES SOBRE LA MONARQUÍA CARTA ABIERTA AL REY SOBRE CATALURA

Por Sebastián AUGER

Majestad:

Si yo fuera Cadalso, es posible que empezara esta misiva con una cualquiera de las (rases sobre Cataluña extraída de sus «Cartas Marruecas». Asi, podría decir: «Si yo fuera señor de España, Toa catalanes serian mis mayordomos. Contra una o dos provincias parecidas, el Rey —Vos, Majestad— podría cambiar sus dos América*. Mayor provecho saca la Corana de la Industria catalana que de la pobreza de millares de indios...»

Pero ni soy Cadalso ni los tiempos son tos que vivió el poeta y coronar gaditano. Sin embargo, Cataluña sigue siendo la misma en su esencia.

Es esa misma Identidad la que me mueve a dirigirme a V. M., en forma de carta abierta, para, como empresario catalán, hablar de esa tierra, que, desde su mismo origen, no es otra cosa que una generosa y difícil empresa creada a la mayor gloria de los. pueblos y tierras hispánicas, empeñados todos hoy, a su vez, en otra empresa de Europa sobre este particular concreto. Quizá la ocasión venga brindada por, el próximo Consejo de Ministros de la C. E. E. Si la interrupción del diálogo vino determinada por la negativa crispación de un clima politico frente a España, el cambio de éste debe, en buena y justa lógica, acarrear el desbloqueamiento de ese dialogo hispano-comunitario»

Nosotros formulamos nuestro voto por que Europa sepa situarse en el mismo marco de exquisita corresia y afectuoso respeto en que se sino el presidente de Francia al formular, en Barajas sus declaraciones de despedía de mayor aliento, que nos mueve á saltar por encima de nuestras fronteras para poder integrarnos con loa pueblos de Europa y sentirnos realmente lo que somos desde siempre: Europa.

No podéis ´olvidar, Majestad, que en España el camino de Europa pasa por Cataluña. A él os referisteis en una de vuestras numerosas v recientes visitas

El que quiera profundizar, libre de prejuicios, descubrirá como el separatismo es un arma de dos filos, usada por activa y por pasiva desdé el mismo momento que contrajeron matrimonio Femando e Isabel

Porque, si queremos analizar ei lenomeno histórico, se puede comprobar que de los papeles suscritos con motivo de las bodas reales resulta clara la reducida eficacia en la intervención de Fernando —modelo de principe para Maquiavelo— en el Reino de Castilla, a pesar del popular «tanto monta, monta tanto». Asi marginado el Rey y su Reino de toda toma de decisión política respecto á Castilla, la Península quedó organizada, de cara al futuro, como una unión personal desde él instante en que fueron adjudicadas con carácter exclusivo, como si sé tratara de monopolio, a Castilla y a Andalucía las tierras descubiertas en América.

Con «ata medida Cataluña quedó como separada de Castilla y, por lo tanto, separada de América, pero no por propia voluntad a iniciativa. No olvidamos las múltiples formas de separatismo o segregación

El descubrimiento colombino redujo buena parte del comercio con Orienté * través del Mediterráneo. E hibernó a Cataluña Ai menos hasta el reinado de Carlos III. que levantó la prohibición monopolística. Lo que no sólo alteró tos términos de la ecuación económica española, sino los sociales y políticos. Lo que permite en el siglo XIX que los catalanes rompan con ia secular hegemonía castellana y aparezcan en la galaxia política española personajes de una tan decisiva Influencia peninsular como Prim, Figueras, Pi Margall, Bátales y otros, todos ellos con una visión peculiar de España y sus problemas. Relación que, aparecida con la misma fuerza de una erupción volcánica en el Armamento político dé la -Península, expresa, entre otras cosas, un fuerte deseo defbs catalanes de ser en España. Y de ser en España come catalanes. Mientras, sé afirma un nuevo sentido de la catalanidad a través de a lengua.

Pero, ¿no resulta heterodoxo y aun peligroso para la mentalidad tradicional de) país un Intervencionismo político de toa catalanes actuando en el plan de «superslars»? Para esta mentalidad, ¿no resulta preferible lis actuación de. un Cambó-Bolivar a la de un Cambó-.Bismark, aunque « simple vista parezca lo contrario? Y ¿** ó no es lógica también la actitud de una gran mayoría de catalanes que, al no resignarse a ser simple» soldados de filas tr al ejército político español, optan por cultivar «la caseta I l´hortet» —su casa v su lardín—, en expresión de Macla?

En definitiva, un repaso ala historia de Cataluña obliga a comprador cómo no es la historia de uña frustración, sino la de un. rechazo.

Aunque, Majestad, esta pública misiva en modo alguno querría convertir** en un «Memorial de greuges», no puedo pot menos de recordar, aunque solo sea • vuelapluma, el discuto que en 1904 pronunciara Cambó, entonces concejal del Ayuntamiento barcerlonés, ante vuestro abuelo Don Alfonso XlIl.

¿Recordáis, Majestad, la machacona Insistencia con que el líder regionalista trataba de llamar la atención de su Joven Rey? «Esta ciudad, Señor, no se «tente feliz...», decía Cambó; para afirmar seguidamente: Barcelona «no pide más que libertad; libertad para dar expresión a las fuerzas y energías que en ella bullen y pugnan en vano buscando una expansión que sólo en mínima parte te permiten las tabas de la Lev».

Tras afirmar que los parques, los bosques, loe grandes edificios destinados a servicios públicos, etc., existen en todas las grandes ciudades de Europa y en Barcelona brillan por su ausencia, porque no lene libertad ni medios económicos para ello, gritaba con todas sus tuerza*: «Los regionalistas pedimos todas las autonomías de los organismos naturales, de la región, del Municipio, de la familia.»

Han transcurrido ya varios años, pero, Majestad, hoy que el camino de Europa sigue pasando, corno cuando Cadalso, por Cataluña, es muy posible que un nuevo Cadalso o un nuevo Cambó, o los dos personajes al mismo tiempo, volverían a recordar lo que de Cataluña dijeron con parecidas palabra*, y con la secreta esperanza ele que tos déjeos pudieran verse realizado* * través de un generoso impulso soberano, para bien de toda* la* tierras y pueblo* de España. Sobre todo, tras conocer vuestro preclaro mensaje de la Corona, donde como Rey de todos y cada uno de tos pueblo* españoles que constituyen Ia diversa y sagrada realidad hispánica aspiréis a ese orden justo que permite reconocer, sin mengua de su unidad, entre, las peculiaridades las de esa tierra llamada Cataluña, que tanto espera de su Rey,— S. A.

MARAÑA

«Reconciliación para rocíos», por Luis GARCIA DE LA RASILLA Y NAVARRO-REVERTER.

 

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