Sama de Langreo (Oviedo). 
 Habló Girón sin "gironazo"     
 
 Blanco y Negro.     Página: 30. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

SAMA DE LANGREO (Oviedo)

Habló Girón sin «gironazo»

DESDE el día anterior la localidad ovetense de Sama de Langreo se había engalanado para recibir al ex ministro de Trabajo, José Antonio Girón de Velasco. Numerosas banderas españolas fueron colocadas en las inmediaciones del Instituto de Enseñanza Media Jerónimo González, donde según los rumores recogidos por ByN, se esperaba un nuevo «gironazo», semejante al que hace años sucediera en Valladolid.

Todo estaba previsto para que nada restara brillantez al acto, incluso se adelantó media hora con motivo del partido televisado Rumania-España. «Hay que pensar en la juventud y nos damos cuenta

que a ellos les interesa ver el partido, las cosas como son», dijo a ByN el vicepresidente de la Hermandad de la División Azul, señor Gutiérrez. Abundaban, entre los 600 asistentes, los mayores de 50 años. Hubo tres discursos de hora y media en total, que fueron estentóreamente aplaudidos.

Treinta minutos antes de empezar el acto se apreciaba un gran movimiento a la entrada del Instituto. Uno de los primeros en llegar fue García Garres, que el día anterior estuvo en Covadonga, donde se celebró una misa por la salud del Jefe del Estado. Poco a poco comenzaron a llegar autocares no repletos con gente de las localidades cercana;». También hace acto de presencia un autocar de la Policía Armada, que posteriormente fue reforzado con un «jeep» de la misma unidad. Se reparten gratuitamente ejemplares de «El Guripa», periódico de la Hermandad de Ex Combatientes de la División Azul, y se venden pequeñas fotografías de José Antonio Primo de Rivera al precio de 15 pesetas.

ASISTE AL ACTO EL GOBERNADOR CIVIL DE OVIEDO

Todo está ya listo, y pocos minutos antes de las once aparece Girón en su «Mercedes». Al salir del coche es aplaudido por la gente congregada en la entrada y lo mismo sucede en el «hall». Inmediatamente, con Girón al frente, algunos de los asistentes suben al primer piso para oír misa. Poco después llega la única autoridad de alto rango que asiste al acto, el gobernador civil de Oviedo.

Una vez terminado el oficio religioso, Jos asistentes bajan al salón de actos, donde desde hace rato unas 600 personas esperan impacientes que comience el acto. Después de un atronador aplauso a Girón comienza el acto con unas palabras del alcalde de Sama de Langreo, señor García Lago. Posteriormente toma la palabra el delegado provincial de la División Azul, señor Recio, quien, según parece, utilizó algunos minutos más de los que estaban previstos.

Por fin, a las doce y diez, el consejero del Reino Girón de Velasco comienza su esperado discurso con unas palabras sobre la figura del general Franco. «La muerte es el único enemigo capaz de vencer a Franco», momento en el que es interrumpido por primera vez —después, hasta diecisiete veces más, los aplausos le obligarían a parar su alocución—. A continuación se refirió a la labor de la División Azul: «... Ni rencores ni odios, ni fobias, entregamos como legado a quienes llegaron tras de nosotros... No queremos ahondar en viejas heridas y somos resueltamente partidarios de fa unidad de nuestro pueblo, de sus clases y de sus tierras...-.

«NO NOS ASUSTA LA SOLEDAD NI EL CERCO»

Uno de los pasajes más aplaudidos durante su discurso fue el del terrorismo, abordado por Girón con sus más altos recursos oratorios y de expresión facial. Las frases más significativas fueron: «No nos asusta la soledad ni nos asustaría el cerco. No nos atemoriza el ciego terrorismo. España está por encima de todo eso. Ni su soberanía ni su independencia van a intimidarse porque un grotesco vikingo solicite monedas en la vía pública para pagar a los asesinos de los servidores de nuestra paz, ni porque un presidente de una nación hispana, que tiene en su siniestro haber horrorosas y conocidas masacres, asegure ante la Asamblea Universal que España constituye un serio riesgo para la paz del mundo... Nosotros invocamos el nombre de España porque la concebimos como un hogar fraterno y no como un patio de discordias».

Después el ex ministro habló sobre el asociacionísmo, recalcando que el tema está contemplado por nuestras Leyes Fundamentales, «pero dentro del Movimiento y no como sustitución del Movimiento». En este sentido admitió una posible evolución del Régimen dentro de) cauce marcado por los Principios del 18 de julio. Se mostró abiertamente opuesto a la admisión de partidos políticos: «... decimos un no riguroso y tajante a la sustitución del Sistema. Las asociaciones políticas no pueden convertirse en el viejo y deleznable multipartidismo». De esta forma, continuó el discurso de Girón, que fue interrumpido, como ya hemos señalado, en dieciocho ocasiones. Algunas de las ovaciones fueron iniciadas —en los momentos más inoportunos— por un señor de mediana edad sentado en la segunda fila y que desde el primer momento estuvo entregado por completo a las palabras del conséjete del Reino.

GRANDES ELOGIOS AL PRINCIPE

Sin duda alguna la parte más esperada del discurso era la dedicada a la transición y a los momentos que vive el país. Sobre estas dos cuestiones Girón se declaró confiado en las virtudes del Príncipe de España, al que definió como un fiel servidor de nuestro ordenamiento institucional, y para quien tuvo frases de elogio por su eficaz actuación en el tema del Sahara. De igual forma se mostró confiado en que Don Juan Carlos lograría sacar al país del delicado momento que atraviesa.

El acto terminó con los vivas tradicionales y con el canto del «Cara al Sol», que fue entonado por el gobernador civil, señor Angera Sanso, y coreado por todos los asistentes. Finalmente, uno de los asistentes declaró a ByN «que el discurso te había parecido magnífico y que sobre todo era destacable el hecho de que el señor Girón admitiera la permanente evolución desde el Régimen».

 

< Volver