Estados Unidos esperan una liberalización política en España     
 
 Informaciones.    24/11/1975.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

todos Unídos esparan una liberalización política en España

NUEVA YORK, 24. (Corresponsal de INFORMACIONES.) LA Prensa norteamericana, la radio y la televisión recibieron con cautelosa esperanza la recién estrenada Monarquía española y la promesa de sn Rey, don Juan Carlos I, de «mejorar profundamente el sistema político español». Con informaciones y fotografías en sos primeras páginas y alentadores editoriales, todos los diarlos Importantes del país resaltaban la ceremonia del juramento del Bey Juan Carlos y sn breve pero revelador discurso de la Corona.

Henry Giniger, corresponsal del «New York Times», decía: «Juan Carlos de Borbón fue proclamado Rey de España después de jurar los Principios Fundamentales del presente régimen político y prometió estimular "mejoras profundas".» Miguel Acoca, en el «Washington Post». señalaba: «Juan Carlos de Borbón fue proclamado boy Rey de España.» Dejó bien claro —a juicio del corresponsal— Inmediatamente que la transición de un régimen de treinta y seis años de edad a una Monarquía moderna, ansiado cambio, se realizara despacio y coa mesura, «pero con mejoras de largó alcance)/.

Para los Estados Unidos y su Prensa, las intenciones de don Juan Carlos son bien claras. El pasado sábado, horas antes de que el Rey jurara su cargo, el «Washington Post» adelantaba en su primera pagina las intenciones reales o al menos las que ha hecho llegar, a través de emisarios personales suyos, a los Gobiernos occidentales. El corresponsal del diario afirmaba que el Rey «se había movilizado desde hace semanas para obtener el apoyo de Euro: ra occidental y Estados Unidos, a los que había prometido una liberalización gradual del sistema heredado». Según Miguel Acoca, uno de los emisarios había sido el ex embalador en Washington don José María Areilza. cuyo nombre «sonaba» en Madrid cono un posible candidato a la efatura del primer Gobierno real.

También habla expresado ¡u deseo de una rápida integración de España en los sistemas regionales de cooperaron internacional, haciendo constar ante las cancillerías accidentales la naturaleza de su próximo reinado y haciéndoles participes, al mismo tiempo, de las dificultades

que podría encontrar en su camino. Pero sus «intenciones son buenas», decían las fuentes del «Post».

REFORMA CONSTITUCIONAL

Estas anadian que don Juan Carlos establecerá una comisión real para el estudio y análisis de las reformas constitucionales necesarias y para la fijación de una fecha límite para .ponerlas en practica. Sobre este extremo, sin embargo, el diario decía que el nuevo Rey todavía no ha fijado su posición y se desconoce- -si suscribe este extremo adelantado por uno de sus más Inmediatos asesores.

En su edición de ayer, el «New York Times» insertaba por su parte el primer editorial de «bienvenida a Juan Carlos» como Rey de España. «Una nueva era ha comenzado en España» con el juramento realizado ayer por don Juan Carlos. Ei nuevo Rey, decía el periódico, reconoce la necesidad de «cambios sustanciales y aspira a dirigir a España hacia una asociación íntima con Europa occidental». Si él es capaz de conseguir este objetivo contra las fuerzas que se le oponen, «contará con el apoyo de la mayoría de los españoles, incluyendo muchos que desde hace tiempo han sido hostiles hacia la restauración de la Monarquía».

«Desde cualquier punto de vista, pero sobre todo en aras de la unidad nacional, la paz civil y la prosperidad económica, es imperativo que Es-ñaña comience sin retraso ta restauración de las libertades y la construcción de una sociedad democrática de acuerdo con aquellas que existen al otro lado de los Pirineos. Si esto se hace (...). España tendrá el apoyo entusiástico de Europa y el generoso de los Estados Unidos», finalizaba.

 

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