La jura de Don Alfonso XIII     
 
 Informaciones.    22/11/1975.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

LA JURA DE DON ALFONSO XIII

Se celebró el 17 de mayo efe 1902, a las dos y medía de la tarde El Rey vestía uniforme

de capitán general y el Toisón de Oro Tedeum de acción de gracias en San Francisco el Grande

ALFONSO XIII, abuelo del Rey don Juan Carlos, fue el último Monarca de España que prestó juramento ante las Altas Cámaras de la nación —en aquella época, Senado y Congreso—. Don Alfonso de Borbón y Hasburgo Lorena había sido proclamado Rey «1 mismo día de su nacimiento —17 de mayo de 1886—, bajo la regencia de su madre, doña María Cristina, ya que su padre, el Rey don Alfonso XII, había muerto cuatro meses antes.

El día. 17 de mayo de 1902, aniversario de su. dieciséis cumpleaños, Alfonso XIII juró guardar la. Constitución del Estado y las Leyes, según lo establecido en el articulo 45 del Código Fundamental de la Monarquía, y a, tenor del ceremonial contemplado en el real decreto de 15 de mayo de 1902. firmado por la Reina-regente, doña María Cristina.

EL ACTO

El joven Rey hizo «u entrada en el Palacio del Congreso —actual sede de las Cortes Españolas— a las dos y media en punto de la tarde. Vestía uniforme de gala de capitán general y lucia el Toisón de Oro. I* Reina y la infante doña María Teresa entraron a continuación, seguidas de la familia real y miembros de la Corte. Cuando la larga ovación con que habían sido recibidas las personas reales lúe disminuyendo, tuvo lugar la ceremonia propiamente dicha.

Los secretarios del Congreso, duque de Bivona y conde do Toreno, abrieron ante el Rey el libro de loe Evangelios y un volumen que contenía la fórmula del juramento. El marqués de la Vera de Armijo, presidente del Congreso, dijo:

—señor: Las Cortes, convocadas por vuestra augusta madre, están reunidas para recibir de V. M. el juramento que, con arreglo al artículo 46 de la Constitución del Estado, viene a prestar de guardar la Constitución y las Leyes.

Don Alfonso XIII, que se habla quitado el guante ce 1* mano derecha, puso ésta sobre los Evangelios y, con vos enérgica y en pie, contestó:

—Juro por Dios, sobre ios Santos Evangelios, guardar la Constitución y las Leyes. Si así lo hiciere, Dios me lo premie. Y, si no, me lo demande.

Una cerrada ovación, que se prolongó largamente, llenó tos minutos inmediatos, mientras Sus Majestades volvían *> sentarse en el Trono El presidente anunció:

—Las Cortes acaban de recibir el juramento que V. M. ha prestado de guardar la Constitución y las Leyes.

TEDEUM

Concluido el acto, la comitiva regia se dirigió al templo de San Francisco el Grande, donde tuvo lugar un solemne tedeum de acción de gracias.

En aquella fecha, el cronista Juan Pérez de Guzmán interrogaba al destino:

"¿Será Alfonso XIII ese Bey de regeneración y justicia, apetecido, implorado por las conciencias contra la Indiferencia de las reacias, a las que los incesantes avances de la evolución del derecho no logran arrancar de las miseras inercias del estancamiento en que dormitan?"

"Tengamos fe —añádia Pérez de Guzmán— en el .que llega al Trono al tocar los dinteles de la mayor edad, aun entrecerrados los ojos y envuelto en su manto de candor. Hasta aquí, en él se han cifrado nuestros deseos mas ardientes; desde ahora, en ¿1 palpitan nuestras más lisonjeras esperanzas nacionales.´´

Los interrogantes dei periodista encontraron adecuada respuesta aquel mismo día. Don Alfonso XIII, nada más llegar a Palacio, mandó insertar en la "Gaceta", por conducto del Gobierno, el "Documento que S. M. dirige a la nación", y que puede leerse en estaa misma* pagtoae.

GACETA DE MADRID PARTE OFICIAL Á. L.A. NACION

AI recibir de manos de mi Augusta y Amada .Madre los poderes constitucionales, envío desde el fondo de mi alma un salado de cordial alecto al Pueblo español.

La educación que fie recibido me hace ver que desde ttte primor momento pesan sobre mí deberes que acepta sin vacilar, como fin vacilación alguna he jurado la Constitución y las leyes,.consciente ds cuanto encierra

«I compromiso solemnemente contraído ante Dios y ante te Nación.

Ciertamente, fallandole para la grave misión que me está confiada las lecciones de la experiencia; pero mi deseo de responder a las aspiraciones del país y mi propósito de vivir.en perpetuó contacto coa mi pueblo son tan grandes, que espero ´recibir de su inspiración lo que el tiempo habría de tardar en enseñarme.

Pido, pues, 4 lodos los españoles me otorguen su confianza: en cambio jo les aseguro mi devoción completa i sus intereses y mi resolución inquebrantable de consagrar todos los momentos dé mi vida al bien del país.

Aunque la Constitucion señale los limites dentro de. los cuate» ha do ejercitarse el Poder real, no los pone a los deberes del Monarca, ni aunque aquéllos pudieran excusarse no lo permitiria mi deseó dé conocer las necesidades de todas las clases de la sociedad y de aplicar por entero mis facultades al bien de aquellos cuya defensa y cayo bienestar me están encomendados por U Providencia.

Si ésta me ayuda; si el Pueblo español mantiene la adhesión que ha acompañado i mi Augusta Madre durante la Regencia, abrigo la confianza de mostrar á todos los españoles que más que el primero en la jerarquía, be de serlo en la devoción A la patria y en la incansable atención i cuanto pueda contribuir á la paz, a la grandeza y i U felicidad de la Nación española.

17 de Mayo de 1902.

ALFONSO SOLDADOS Y MARINOS:

Al lomar por Mi mismo el mando de los Ejércitos de mar y tierra, con arreglo á la ley íundomontal de la Monarquía, Me apresuro i cumplir un deber muy grato para Mi corazón. Cómo Hoy, como General, como español y como soldado, Yo saludo en vosotros á los representantes -de nuestras glorias- militares y de nuestra grandeza nacional.

Valor, energía, perseverancia, disciplina, patriotismo,.todo lo tenéis: de todas estas virtudes podéis hacer alardo, y dichoso mil veces aquel que la ¿"posee: dichoso mil veces el cuadillo afortunado >jue os guio y dirija en el día ´del combate, porque ese esta seguro de vencer ó de morir con honra.

Dichoso el Soberano que ve en vosotros el apoyo más irme del orden social, el cimiento más seguro de la paz publica, el defensor mas resuello délas instituciones, la base más -sólida del bienestar y do la felicidad de U Patria.

En cnanto i M!, cerca de vosotros he (¡e vivir como •vivió el gran Alfonso XII: por vuestro bien be de desvelarme, siguiendo el ejemplo dé mi noble Madre: con vosotros me bailaréis en los momentos de peligro, y de MI hablará la Historia cuando de vosotros haya de ocuparse.

Cumplid siempre con vuestro deber, que Yo no he de olvidar jamás el Mío, y con la ayuda de Dios marcharemos juntos, sin vacilaciones ni desmayos, por el áspero sendero que nos marca la estrecha y hermosa religión de la milicia. Asi conquistaremos el amor de tos. buenos españoles: así haremos una Patria siempre grande, siempre feliz, siempre digna de admiración y de respeto: asi contaréis siempre con «1 .afecto de vuestro Rey

ALFONSO

el ministro de la guerra Valeriano Weyler,

, V. Cristobal Colen de la Cerda

Madrid 17 de Mayo de 1902.

22 de noviembre de 1975

INFORMACIONES POLÍTICAS 17

 

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