Replanteamiento de las relaciones España-USA     
 
 Informaciones.    22/11/1975.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

REPLANTEAMIENTO DE LAS RELACIONES ESPAÑA-U.S.A.

NUEVA YORK, 22. [Corresponsal de INFORMACIONES.!

LOS Estados Unidos permanecerán a la. expectativa y procederán COA cautela, dentro de un esquema general de apoyo al Rey de España, don Juan Carlos de Borbón, en espera del desarrollo de un proceso de Itberalización democrática en el país, según fuentes responsables norteamericanas.

Este desarrollo, según las fuentes, se presenta desde u punto de vista norteamericano «confiadamente optimista», pero no se oculta aquí que el Bey tendrá que hacer frente a un* situación particularmente conflictiva».

• A falta de comunicados oficiales especifico», el secretarlo de Estado, señor Henry Kissínger, opino el pasado Jueves, a la salida de una reunión con un subcomité de] Congreso, que la primera consecuencia de la muerte del Generalísimo Franco y de la sucesión a título de Rey de don Juan Carlos sería una «posible modificación» d los acuerdos >le amistad y cooperación entre los dos países.

Dando a entender que el fallecimiento del Jefe del Estado se había producido en un momento particularmente delicado para las relaciones entre los dos países (cuando se esperaba la inmediata firma de un acuerdo de cooperación defensiva, el señor Kissinger admitió que el desarrollo político español «hacia una democracia» tendrá una influencia obvia en la naturaleza de las relaciones tie los dos países.

Con sus palabras a la salida del Subcomité de Información Secreta de la Cámara, donde testificó sobre otros asuntos, el señor Kissinger vino a confirmar implícitamente otras informaciones procedentes de Madrid que aseguraban que el Gobierno español podría pedir una «renegociación de los túrranos originalmente negociados.

Según fuentes de Washington,, las negociaciones hispano-americanas para la culminación de los términos del acuerdo marco alcanzado se encuentran detenidas desde el pasado octubre ante la naturaleza histórica de los sucesos españoles de las últimas semanas. No obstante esta pausa, las negociaciones se espera que se reanuden en un futuro cercano ante la necesidad de ponerse de acuerdo sobre la relación defensiva que une a los dos países con anterioridad a la fecha limite del próximo septiembre y antes del desmantelamiento de las bases militares utilizadas por las fuerzas norteamericanas en España.

En sus declaraciones a la salida del Congreso, ante un grupo de periodistas, el señor Kissinger habló de la influencia inmediata de los cambios políticos en España sobre las negociaciones entre los dos países señalando que «sería obvia» y más cuando a estas alturas (jueves) «se desconoce el nuevo Gobierno español». El secretario de Estado no matizó mas sus declaraciones.

Según fuentes norteamericanas, los Estados Unidos habían acordado en principio el pasado octubre con el ministro español de Asuntos Exteriores, señor Cortina, la continuación del uso de las cuatro bases militares en España, con una posible reducción en el número de personal y del número de aviones cisternas estacionados en Torrejón a cambio de una cooperación militar y defensiva nías estrecha (incluido alguna forma de- ratificación legislativa del acuerdo) y el pago a España de sin millones de dólares en ayuda económica-militar en Tos proximos cinco

Años

se espera, según otros medios, que dicho extremo forme parte del «tíra y afloja» que se desarrollará en las próximas fases de negociaciones. No obstante, en el Senado han sido introducidos hasta la fecha dos proyectos de resolución para que el viejo acuerdo ejecutivo con España se presente al Senado como tratado formal, siguiendo la tradicional política de esta Cámara del Congreso de oponerse a los acuerdos ejecutivos por sus implicaciones constitucionales

Algunos medios familiarizados con el desarrollo de las conversaciones entre loa dos países creen que la súbita decisión del Departamento de Estado de ceder ante la insistencia española para que loe acuerdos mutuos adquirieran una categoría jurídica superior (con la ratificación de alguna forma del legislativo) se decidió el pasado • mes ante la inminencia de los esperados cambios políticos españoles. Como otra posible baza, aún en reserva, dentro de las negociaciones, la parte norteamericana favorece la entrada de España en el sistema defensivo occidental O.T.A.N.), del que hasta la fecha se le ha negado acceso formal a pesar de que las bases en España están prácticamente incorporadas por los Estados Unidos en los planes de defensa estratégicos de ¡a Organización d e 1 Atlántico Norte. A este respecto cabe sólo recordar que el secretario de Estado Henry Kissinger recordó en uno de sus últimos comentarios sobre España que «una esperada evolución democrática en España haría más fácil su incorporación a la Europa comunitaria y a, su sistema defensivo», extremo que el Gobierno de los Estados traídos ha apoyado desde los últimos años de la década de los sesenta.

 

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