Autor: Sebastián Bueno, Pablo. 
 ABC en Bruselas. 
 La Comisión Europea, inclinada a apoyara a Juan Carlos I  :   
 Equívocos y contradicciones en la política exterior de esta alta institución comunitaria. 
 ABC.    25/11/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

LA COMISIÓN EUROPEA, INCLINADA A APOYAR A JUAN CARLOS I

Equívocos y contradicciones en la política exterior de esta alta

institución comunitaria

BRUSELAS, 25. (Servicio especial por tétex.) Finn Olav Gundelach, comisario europeo encargado del «mercado interior» de la C. E. E. y en la actualidad responsable eventual de las relaciones exteriores de la Comisión (en ausencia de sir Christopher Soames, convaleciente de flebitis), parece decidido a representar a la. Comisión europea en la solemne misa de) Espíritu Santo del próximo jueves. La decisión del Colegio de Comisarios de- estar presente en Madrid el día 27 ha estado rodeada de toda una serie de Intrigas que recuerda algo a «La casa de la Troya», desvelando equívocos y contradicciones en te política exterior de esta Institución comunitaria v en el actuar de sus portavoces.

La historia se remonta a los funerales de Franco, en los que (a Comisión estuvo representada por ei director general de Relaciones Exteriores, Edmond Wallenstein. Ahora, los pasillos del edificio Berlaymont, de Bruselas, nos revelan ciertos rumores (naturalmente no confirmados de manera oficial, pero si oficiosa), según los cuales la presencia´ de Wellenstein en Madrid y la escueta nota de pésame —nota verbal no firmada— fueron decisiones adoptadas por mayoría en la Comisión, oída la opinión de los expertos en protocolo. Se acordó, incluso, que el texto del pésame, redactado anónimamente por la Dirección General de Relaciones Exteriores, no fuese difundido por los portavoces para que no apareciera como «declaración de la Comisión», sino como simple nota verbal de una Dirección General.

PRESIONES.—Más adelante, la Comisión, influenciada quizá por Giscard d´Estaing y por Walter Scheel —quienes estarán presentes en Madrid el día 27—, decidió en sesión restringida del pasado Jueves enviar un comisarlo a Madrid, a la vez que se acordaba un silencio oficial sobre la nueva situación política española, a pesar de la continua búsqueda de reacciones por parte de los corres-pensales extranjeros acreditados en Bruselas.

El grupo de portavoces que, días´ atrás, vio cómo la Embajada dé España ante la C. E. E. distribuía sin reparos el texto del escueto pésame de la Comisión, se ha visto de nuevo fuera de Juego, porque Uno de los comisarios ha dejado escapar un comentario favorable al discurso del Rey Juan Carlos I, especialmente en lo que se refiere a la mención que el Soberano hizo de Europa.

TRATO ESPECIAL.—Esto ha provocado, de nuevo, el revuelo en el Berlaymont. El comisario ha dicho que habló soto en su nombre —algunos recuerdan ahora las duras críticas al Régimen español lanzadas por varios miembros de ía Comisión de «motu proprio» con motivo de las ejecuciones de los militantes de E. T, A. y F. R, A. P.—, lo que molesta a varios de sus colegas y a los propios portavoces.

NI que decir tiene que mañana se volverá a hablar de España en (a reunión semanal de la Comisión y que estas declaraciones y ei viaje de Gundélach a Madrid estarán sobre el tapete de un debate que se presume acalorado, porque el propio comisario danés- no está muy decidido a viajar a la capital española, según Informan medios proximos a su Gabinete, donde se afirma que Gundelach tiene «sólo sobre la mesa» el billete de avión para Madrid, que puede darle problemas políticos en Dinamarca, donde está considerado hombre próximo ai socialismo.

De todo esto se desprenden dos Ideas: que la Comisión ha querido marcar una seria distancia entre los funerales de Franco y el homenaje al Rey, y que lo ha hecho en medio de una «melé» un tanto contradictoria, con la Intención de dar a Juan Carlos I un trato especial que ni siquiera recibieron en su día jefes de Estado tan apreciados hoy por los eurócratas como ei general Costa Gomes y et presidente de la República griega.—Pablo SEBASTIAN.

 

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