Iberia como problema     
 
 Cambio 16.     Página: 17-19. Páginas: 3. Párrafos: 31. 

LONDRES—Ni ruptura ni apertura. El curso más probable de acción de la política

española en los próximos años será el del cambio, un cambio concebido como una

evolución paulatina hacia un régimen democrático, sin romper de forma violenta

con el actual régimen español, pero aceptando muchas modificaciones y a ritmo

bastante más rápido que el del "aperturismo" de boy.

Esta ha sido la principal conclusión de los 23 historiadores, profesores de

política internacional y especialmente ibérica, y personajes variados —como dos

tenientes de la US Navy— que se reunieron el pasado fin de semana en Londres en

un seminario organizado por instituciones británicas y norteamericanas para

estudiar el presente y el futuro de !a Península Ibérica, particularmente

España,

"Después de muchas horas de discusión ha quedado claro para la mayoría de los

participantes que lo más probable que ocurra en España.>´tal como se ven las

cosas hoy, es la creación de un nuevo régimen, basado "fen el actual, dominado

por la figura del rey, que hará que las condiciones del país vayan evolucionando

suavemente por el camino de la democracia", declaró en este sentido, el término

del seminario, uno de sus organizadores, el profesor William Salisbury,

catedrático de Estudios Internacionales y Gobierno de la Universidad de Carolina

del Sur.

Según el profesor Salisbury, que visitó recientemente España, el plazo lógico de

este desarrollo sería el de unos dos años a partir de la ascensión de Juan

Carlos al trono.

"No queda descartada, por supuesto, la solución de que todo continúe como está —

la apertura sí, la apertura no—, avanzando poco a poco. Ni tampoco la creación

de un régimen nuevo, de derechas o de izquierdas, que narca rompiendo con toda

la estructura actual. Pero el curso más viable y probable es el de Juan Carlos

tomando posesión con un discurso que indique su propósito de efectuar cambios,

seguido de unos pocos años, dos, tres, de proceso evolutivo de carácter

democrático", dijo Salisbury.

Patrocinio internacional

E! seminario fue patrocinado por el Instituto para el estudio del conflicto

(organización británica creada para analizar el fenómenó´-´de la subversión, que

preside Brian Crozier, y que con las conferencias pronunciadas en el mismo

publicará este verano un libro más de su colección), en el Centro de Estudios

Estratégicos e Internacionales de la Universidad Georgetown de Washington y el

Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Carolina del Sur,

cuyo presidente, Richard Walker. dirigió esta conferencia.

La mayor parte de los asistentes eran norteamericanos. Desde el historiador y

conocedor de temas españoles Stanley Payne. a los profesores Salisbury y James

Holland, de! Departamento de Política Internacional de la Universidad de

Carolina del Sur; James Theberge, director del Centro de Estudios Estratégicos

de la Universidad (jesuita) de Georgetown, y Howard Wiarda, profesor de Ciencia

Política de la Universidad de Massachussets. Robert Horne y Stanley Weeks.

registrados como tenientes de la Marina norteamericana; el último de ellos,

residente en Madrid, no hablaron, pero sí tomaron abundantes notas de lo que se

decía.

El profesor de Sociología de la Sorbona, Guy Hermet, era el único presente no

anglosajón. Del lado británico participaron —y hablaron— además de! presidente

del Instituto para el Estudio del Conflicto, Brian Crozier y sus ayudantes.

Peter Janke y Michael Goodwín, dos altos empleados del banco Lloyds y el

profesor de Estudios de Guerra del King´s College de la Universidad de Londres,

Laurence Martin.

Tan variada concurrencia —de la estuvo ausente a última hora el historiador

inglés Hough Thornas-— dedicó dos días a escuchar once conferencias de las

asistentes, divididas en tres sesiones, para estudiar los problemas políticos,

económicos y estratégicos de la Península y después discutir entre todos ellos

estos tres aspectos, cambiando impresiones hasta dop-tar unas conclusiones

generales sobre las mismas.

Jugo de conferencia

Las discusiones políticas se centraron en las conferencias leídas por Paync ("La

derecha española"), Neif Bruce, de la Universidad Keele ("Las políticas del

centro"), y Hermet ("El futuro de la izquierda española").

Para Payne —que fue quien pronunció la más "jugosa" de las intervenciones

orales, según el resto de los asistentes-— la principal fuerza de !a derecha

española está constituida por los militares.

El Ejército español no tiene comparación posible con el portugués, dijo, "Porque

no tiene ningún deseo de cargar sobre sus espaldas con la responsabilidad

política, a pesar de que en Madrid circulan rumores de vez en cuando sobre si

este general o el otro general... ´´El Ejército español — añadió— es

fundamentalmente amante del orden, de la legalidad y de que las cosas sigan como

están. En este sentido, yo les considero la fuerza principal del conservadurismo

de! país", explicó luego el profesor de la Universidad de Wisconsin a CAMBIO16.

En su exposición. Payne presentó la lista de tas presentes y posibles

asociaciones políticas, a las que no concede más vida, en todo caso, que la de

Franco, Respecto ai futuro, "veo dos partidos de derecha: lo que podría

llamarse- la derecha-derecha, con alguien del tipo de Silva a, la cabeza ("Fraga

se cree que está más a la izquierda, pero no está en" ninguna parte; parece

haber perdido el sitio") y la derecha-liberal, que vendría a ser como un partido

demócratacristiano a la europea.

Tanto Payne como Hermet basaron sus intervenciones en exponer la larga lista de

posibles partidos del día de mañana, y ambos coincidieron en señalar que es muy

difícil predecir algo en este sentido, porque las fuerzas existentes en la

actualidad están demasiado fraccionadas y además chocan constantemente hasta

consigo mismas,

¿Y la extrema derecha? "No tiene posibilidad en el futuro —agregó Payne a

CAMB1O16—, Su papel es el de conspirar, el de amenazar con dar un susto. Su vida

sí que se acabará con Franco. Cuanto más tiempo pasa, más decrece su influencia

y más se pierde su poder de cara al futuro. Su momento es e! hoy, no e! mañana,"

Otra conferencia muy comentada en la primera sesión, dedicada a temas políticos,

fue la de! doctor Peter Janke. investigador del Instituto para ei Estudio del

Conflicto, que trató de "la política de la violencia" y. de forma especial, de

los casos españoles, particularmente el vasco, Janke, que visitó Bilbao hace

diez días, afirmó que el problema de las Vascongadas es "el típico de un grupo

social que no está dispuesto a utilizar los cauces existentes para solucionar su

conflicto, independiente de cómo sean de amplios estos cauces. El

establecimiento de un régimen más democrático en Madrid, por ejemplo, no

serviría para aminorar automáticamente´^! problema vasco. De cara a éste, lo que

hace falta es un cambio de política, no un cambio de régimen.

El actual sistema español podría atacar la cuestión de frente y, cambiando sus

tácticas, solucionarlo. Un nuevo sistema —muy bueno para el resto de la

Península— podría seguir siendo igualmente perjudicial, visto desde San

Sebastián o Bilbao."

¿Remedios? Ante todo. " un reconocimiento de sus diferencias culturales" Janke,

reconoció finalmente, qui/ít como británico que vive con el continuo problema de

Irlanda del Norte, que adoptar estas nuevas políticas y conseguir que éstas

dieran frutos favorables sería muy difícil en cualquier caso.

Recesión económica

La segunda sesión, que fue la más corta, se dedicó a los problemas económicos.

Dos miembros del Departamentos de investigación Internacional del Banco Lloyds —

Joan Pearce y Michael Wooler—, el profesor Salisbury y el doctor Jonathan Story,

el Instituto Insea de Fontainebleau (Francia), expresaron sus puntos de vista

sobre la situación y perspectivas económicas de España y Portugal.

Sus conferencias fueron, sobre todo. de carácter puramente expositivo, y en la

discusión que siguió entre todos ios presentes se llegó poco más o menos al

acuerdo de que el calificativo exacto para definir a la economía española de

1975 es el de "recesión", pero que existe confianza en el futuro y que, en todo

caso, éste, por lo que a España se refiere, está más en manos -de lo que ocurra

en el resto del mundo que en las de los habitantes de! país.

Como al final de las discusiones sobre política, también se llegó a la

conclusión de que existen enormes diferencias en las circunstancias actuales

entre España y Portugal, favorables a la primera. Pero también que en ambos

países —aunque más en Portugal— resulta motivo de preocupación el posible

problema que pueda derivarse por el retraso de la agricultura respecto a la

industria.

La tercera sesión, celebrada el sábado en el mismo salón del Waldorf, se centró

sobre el terna de la estrategia militar y la Península Ibérica. y naturalmente,

estuvo dominada por Jas conferencias de los profesores norteamericanos,

Mientras Ford paseaba por las calles de Madrid, el profesor James Holland, de la

Universidad de Carolina de! Sur; James Theberge, de Georgetown; Howard Wiarda,

de Ja de Massachussets. y el inglés Laurence Martin, de la Universidad de

Londres, repitieron el consabido tema de ía importancia estratégica de España y

Portugal La atención se centró sobre las posibilidades de que ía primera

sustituya a la segunda como miembro de la Alianza Atlántica y el creciente papel

español en el mapa del Sur de Europa iras los problemas de Grecia. Chipre y

Portugal, y el que podría sobrevenir en Italia si el partido comunista llegase

al gobierno.

Los profesores norteamericanos llegaron a proponer en sus tesis la posibilidad

de una prevención de ciertas (?) naciones occidentales en los asuntos internos

portugueses "para mantener la democracia y para sustentar la. voluntad popular

expresada en elecciones libres", según una de las ponencias. En conjunto, todo

se redujo a dar un repaso a la última reunión de jefes de Estado de ía OTAN en

Bruselas, señalando la divergencia de opinión entre los Estados Unidos —que

querrían ver a España dentro y a Portugal fuera de ia Organización— y ciertos

gobiernos europeos —especialmente el inglés y los nórdicos, que resultan mucho

más simpatizantes con el régimen portugués con el español de hoy.

"España es más miembro de la OTAN que algunos de !os quince miembros de la

Alianza", dijo a CAMBIO 16 el profesor Hoíland resumiendo ia postura más

comúnmente expresada de puertas adentro del pequeño salón del Waldorf. "Y si hay

países que aún se oponen a reconocer este hecho tai como es, a los Estados

Unidos siempre les queda el recurso de llevar la montaña a Mahoma si es que

Mahoma no va a la montaña."

"La versión de que Ford ha ido a Madrid para dar el visto bueno al régimen

español actual es un tópico, y nada más. Se puede mirar así, naturalmente, o

también se puede creer, a mi juicio con más exactitud, que Ford ha ido para dar

el espaldarazo de antemano a ese cambio que todo el mundo espera que vaya a

producirse en España, sin estridencias como en Portugal, pero cambio al fin y al

cabo, explicó a esta revista el profesor Holland.

"España —agregó— no necesita ahora mismo entrar en la OTAN, ni posiblemente le

conviene hacerlo. El camino español hacia la unión con el resto de Europa tiene

que llevar por delante el aspecto económico.

La economía es hoy lo que determina el aspecto estratégico. España tiene que

cumplir primero las condiciones necesarias para entrar en el Mercado Común —un

régimen más democrático sería imprescindible, como todos sabemos—, y una vez en

la Comunidad Económica Europea la entrada en la OTAN sería automática."

Un par de horas de discusión sobre las perspectivas futuras de la Península

Ibérica siguieron al final de la última conferencia. En ellas se llegó a la

conclusión de que el cambio es casi inevitable en España, en todo .caso, lo más

probable. En ellas se dio un repaso a muchos aspectos de la vida nacional, como

la prensa, respecto a la que varios profesores señalaron que la presencia de una

revista como CAMBIO 16 constituye uno de los elementos alentadores respecto a

ese posible futuro de renovación sin violencia partiendo del estado presente,

"En Portugal ha pasado lo que ha pasado. Lo que hace que el tema cíe España sea

Jan interesante o más. es lo que tiene que pasar", resumió, al acabar el

seminario, el presidente del Instituto para el Estudio del Conflicto, Brian

Crozier.

CAMBIO16 / 18

 

< Volver