Autor: García Escudero, José María (NEMO). 
   Historia política de las dos Españas     
 
 Gaceta Ilustrada.     Páginas: 1. Párrafos: 5. 

"HISTORIA POLÍTICA DE LAS DOS ESPAÑAS"

Don José María García Escudero, autor del libro «Historia política de las dos

Españas», del que «G.i.» publicó varios capítulos, envía la siguiente carta:

En su número 974, GACETA ILUSTRADA publicó la primera parte de un capítulo de mi

libro «Historia política de las dos Españas». En él cito e! artículo «Dios y el

César: unas palabras sobre Morente», que Julián Marías publicó en «La Nación»,

de Buenos Aires e! 28 de junio de 1953, y comento: «exagera, claro». Su autor ha

enviado una nota a GACETA ILUSTRADA, que ésta ´ha publicado, demostrando que no

exageraba, puesto que su articulo se publicó en la Argentina porque en España lo

prohibió personalmente el ministro señor Arias Salgado, y por causa de dicho

artículo Julián Martas sufrió ataques y amenazas.

Marías escribió su artículo contra los criterios cerrados de quienes en la

España de los años 50 entendían que había que ser tomista en filosofía, preferir

Gabriel y Galán a Jorge Guillen, Amor Ruibal a Unamuno, Gonzalo Bilbao a

Picasso, Navarro Villoslada a Baraja, y al que no lo aceptaba le excluian y

perseguían.

Contra esos cerrados criterios me pronuncio en mi libro y a ese propósito cito a

Marías; amistosamente, como él reconoce y es justo. Mi apreciación sobre su

exageración se refiere exclusivamente —y es lo que aquí me interesa precisar— a

!a generalidad con que lógicamente han de leerse sus afirmaciones, ta[ como las

hace, puesto que por entonces yo y muchos como yo escribíamos habitualmente en

la Prensa y no teníamos que decir ni que preferir lo que, según Marías,

habríamos tenido que decir y preferir; y esta es la explicación que doy

inmediatamente después de hablar de exageración, y que holgaba si mi comentario

hubiera significado duda sobre los avatares concretos que el artículo de Marías,

y él por su causa, sufrieron.

i Cómo podría ser de otro modo! Porque, puestos a citar casos concretos, si a

jél un ministro le prohibió personalmente aquel artículo, otro me suprimió a mí

el ministro anterior y con un enrejado trazado a lápiz rojo, con anotaciones

marginales manuscritas, tan singular que como curiosidad me lo envió el director

del diario donde se iba a publicar, y entre mis papeles de, be de estar; y hace

pocas semanas otro periódico me recordaba —yo lo había olvidado— el veto oficial

que alguna vez se me puso para dirigir una publicación cinematográfica; y en

cuanto a ataques y amenazas, nada me sería tan fácil como presentar una opulenta

antología, principalmente nutrida por ios sectores afines a los que se

dirigieron contra Marías. Si, ciertamente, mi posición oficial ha sido distinta

de ia suya, a los efectos que aquí consideramos no parece que haya resultado tan

relevante ni tan invulnerable como su alusión obligaría a suponer.

Con e! ruego de la publicación de esta nota, s! no ia estimas impertinente,

recibe un cordial abrazo de tu buen amigo,

José María García Escudero

 

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