Autor: R. D.. 
   Inquietudes de don Juan     
 
 Diario 16.    11/02/1974.  Página: 10-12. Páginas: 3. Párrafos: 30. 

Inquietudes de don Juan

Las inquietudes de Don Juan o Don Juan y la fuerza de la dinastía. Una polémica en dos actos con prólogo y sin epílogo. Por una parte, Rafael Calvo Serer, incondicional de Don Juan de Borbón, defendiendo la candidatura del hijo de Alfonso XIII. Por otra parte, algunos grupos, que aprovechan la ocasión para demostrar su "antimonarquismo". Don Juan, inquieto por el futuro de su hijo, y el Príncipe, en medio.

El rumor está en la calle y se afirma que la polémica no beneficia a la solución Juan Carlos.

Lo único cierto del rumor es que la ley que podría completar la Sucesión en favor del infante Felipe, hijo del Príncipe Juan Carlos, aún no ha salido. Los círculos monárquicos dicen que debe asegurarse este paso, porque en caso de que el Príncipe desapareciese sin jurar su cargo estaríamos como estábamos, con España como Reino, pero sin un Rey seguro y con Sucesión. Y habría que empezar otra vez la construcción del edificio para después dejarlo todo atado y bien atado. Podríamos estar como estábamos.

Los observadores atentos de las polémicas, los gestos y las actitudes, dicen que todo puede haber servido para dar un empujón a la ley que completaría la Sucesión, aunque este epílogo no lo esperasen ni Calvo Serer ni "L´Express".

La historia comenzó, no podía ser de otra forma, el Día de Reyes. Dicen que se concibió en Estoril, se desarrolló en París y estalló en Madrid. El Día de Reyes, Epifanía para la Iglesia, e¡ Príncipe con su esposa en Londres y cumplido el protocolo de la Pascua Militar en el Palacio de El Pardo, se fue a Estoril a pasar la jornada con su padre, como todos los años. Recién nombrado el gobierno Arias Navarro y tras los decisivos días del atentado, la visita tradicional no tenía más misterios. "No había gatos encerrados en esta consulta lógica de Juan Carlos con Don Juan, especialmente tras la muerte de Carrero", nos dice un monárquico legitimista, militante ahora en las filas de Juan Carlos.

Los problemas vinieron luego, cuando ya el Príncipe estaba en Madrid. Entre el 20 de diciembre y el Día de Reyes pasaron por "Villa Giralda" los de siempre o quizá algunos más, debido a los momentos decisivos que estaba viviendo el país. Estuvieron Joaquín Satrústegui, Antonio Fontán, Javier Vidal, Rafael Calvo Serer, quizá el ex ministro Pedro Sáinz Rodríguez, que suele pasar las Navidades en Portugal... La mayoría, antiguos consejeros del Conde de Barcelona que suelen visitarle por esas fechas. En la cena del 31 de diciembre probablemente hubo algunos cubiertos de más, ya que la situación política no era para menos...

Lo cierto es que Estoril-74 comenzó a levantar rumores e inquietudes. Se hablaba de una reunión del Consejo privado de Don Juan, el equipo técnico de cerca de un centenar de personas, a los que el Conde de Barcelona solía consultar sobre determinados problemas. Pero la verdad es que, como diría días después Don Juan, el Consejo estaba disuelto y él no tenía intención de resucitarlo.

El silencio y el cartero del Rey

El Consejo ("no es una camarilla o una escolta clasista o señoritil", según su presidente, José María Pemán), formado por financieros, catedráticos de Universidad, periodistas, altos funcionarios, militares, economistas, empresarios..., había sido disuelto por el propio Don Juan tras la designación de su hijo como sucesor de Franco a título de Rey.

Desde ese momento, Don Juan creyó oportuno retirarse prudentemente y guardar de nuevo silencio, como silencio o indiferencia ´había adoptado casi siempre hacia él la prensa española. ("Al rey —decía uno de los boletines de la Secretaría del Consejo privado del Conde Barcelona hace poco más de diez años— se le muestra poco y parcialmente, como si fuera peligroso que los españoles supieran cómo es...")

A partir de la "instauración monárquica", de la aprobación por las Cortes de la nueva monarquía, basada en los Principios que hicieron posible el Alzamiento, Don Juan, tras anunciar que ninguna responsabilidad le había cabido en esa instauración, opta por un silencio que rompe en contadas ocasiones y sólo para justificar su postura... ("percibo claramente cómo la opinión nacional ´ha comprendido y aprueba los motivos de mi actitud personal"). Ya hace algo más de un año. con ocasión de la festividad de San Juan, en Estoril y tras un discreto discurso de Don Juan, en el que hablaba de la autentificación de las leyes políticas españolas y de la vocación europea de España, estalló la primera "gran polémica" de la instauración, iniciada, como esta segunda, por Emilio Romero, el cartero del Príncipe y del Rey.

Y vamos por la segunda

Y vamos por la segunda. Tras el paréntesis de enero en Estoril y las supuestas conversaciones Don Juan-Calvo Serer, "L´Express" asegura que el Conde de Barcelona prepara una discreta entrada en la escena política. Aprovechando una invitación a una cacería que todos los años se celebra

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cerca de París en enero, el Conde Barcelona mantiene una serie de contactos políticos. Contactos que, según otras versiones, se prolongan a nivel ministerial, aprovechando la "coincidencia cinegética". Se trataría de la primera etapa de una gira por algunos de los nueve países de la Comunidad Económica Europea. Don Juan, entre otras personas, habla con Van Schendeil, secretario del Movimiento Europeo.

En este caso, París bien vale una cacería. Pero en este caso, en París, en los círculos afectos a la embajada española, la cacería produce nerviosismo e inquietud. Nerviosismo aumentado por las afirmaciones de "L´Express", firmadas por Edouard Bailby, uno de los mejores especialistas franceses sobre España.

El rumor identifica a Rafael Calvo Serer, ex presidente del Consejo de Administración del diario "Madrid" y antiguo miembro del Consejo privado, y a Antonio García Trevijano, notario excedente y activo organizador de contactos políticos en Madrid durante la estancia de Don Juan en 1968, como fuentes de "L´Express". Los dos han coincidido en París con Don Juan. Casi simultáneamente con la aparición de "L´Express", Don Juan departe en París, en el hotel Meurice, con cinco corresponsales españoles en la capital francesa. Se trata de una audiencia privada (quizá para contrarrestar el nerviosismo y para disipar la inquietud que en ciertos círculos oficiales ha producido el artículo del semanario de JJSS), en la que Don Juan niega la preparación de una gira política europea.

El misterio del récord

Terminada la puntualización, accede a abordar algunos puntos de la política española. Están presentes el sobrino de Calvo Serer, que ha hecho de intermediario de la audiencia, Miguel Ángel Gózalo, de "ABC"; Rafael Conté, de "Informaciones"; Francisco Basterra, de la agencia Efe; Feliciano Fidalgo, de la agencia Logos, y Javier Martínez Reverte, de "Pueblo". Don Juan, acompañado de su ayudante el coronel Lacour, advierte que habla "off the record", es decir, no para publicar. Algunos corresponsales hacen un informe confidencial para sus periódicos. Todos respetan el pacto. Pero veinticuatro horas después, el informe confidencial que el corresponsal de "Pueblo" envía a su periódico aparece en las sucesivas ediciones de éste.

"La audiencia duró veinticinco minutos —nos declara uno de los asistentes— y Don Juan habló en confianza, con normalidad, como siempre se expresa cuando tiene una audiencia con españoles. La entrevista se desarrolló en pie y la mayoría de los asistentes no le dimos mayor importancia."

A "El Alcázar" se le ve el plumero

Pero cuarenta y ocho horas después del "pisotón informativo" de "Pueblo", el ataque viene desde las páginas de "El Alcázar", órgano de la Hermandad de Defensores del Alcázar de Toledo. "Hispano" (seudónimo que se atribuye a un conocido periodista) habla de "un conde a la caza de brujas". El Conde es el de Barcelona, la caza la de París y las brujas parecen representar esa monarquía liberal y democrática que defienden algunos partidarios de Estoril.

El artículo de "El Alcázar" es un ataque a Don Juan propio de los años cincuenta, un ataque a las monarquías tradicionales y un recuerdo de que la única monarquía posible es la del Príncipe don Juan Carlos.

Según Gabriel Cisneros, se trata de "uno de los más lamentables desahogos en forma de artículo que se haya asomado contemporáneamente a las páginas de la prensa española", ya que detrás de él hay "contumaces actitudes de hostilidad hacia la persona del padre del Príncipe don Juan Carlos, actitudes tras las que puede sospecharse sin temeridad una apenas encubierta reticencia hacia la decisión de las Cortes españolas de aceptar la propuesta del Caudillo de España de proclamar sucesor, a título de Rey, en la Jefatura del Estado a don Juan Carlos de Borbón y Borbón".

El artículo aparece un jueves y se comenta en el Consejo de Ministros del viernes.

El oráculo dixit

Y ese mismo viernes, Emilio Romero, el organizador de la primera polémica, el inspirador de esta segunda, el director del diario "Pueblo" reaparecería, tras un esporádico silencio, para opinar sobre "lo de París".

La posición del Conde de Barcelona, según él, está motivada por su alejamiento del país y por la defectuosa información. Calvo Serer y Trevijano son" conspiradores galdosianos" y son "absurdas" las inquietudes y preocupaciones de Don Juan por su hijo, "injustificadas y que deben ser miedos y ambiciones que le soplen al oído". A todo esto "ABC", el órgano monárquico por excelencia, callado. Tras dos días de meditación, replica al "triste artículo" del Alcázar.

El segundo acto

El segundo acto se desarrolló en París. Teatro: Le Monde. Artista invitado: Rafael Calvo Serer. Título de la obra: "¿Juan Carlos después que

LAS DECLARACIONES DE DON JUAN

"No tengo ambiciones personales, pera estoy al servido de España. Yo creo que la monarquía, de llegar, llegaría sin referéndum, pero habría que hacerlo después. No he reconstituido mi Consejo privado. No lo voy a reconstituir. La interpretación de "L´Express" se adelanta a los acontecimientos, va por delante de mí. No hay gira política, lo que pasa es que a mí me gusta moverme y, además, me entrevisto con personalidades políticas a las que conozco, pero sin el sentido de "L´Express". Creo que la muerte de Carrero Blanco cambia todos los presupuestos de la política española. El Príncipe no ha tenido nada que ver con esta crisis del Gobierno. En los veinte días que han seguido a la muerte de Carrero el pueblo español ha dado muestras de madurez política. Et ejército ha demostrado que no es político. ¡Dios me libre de tener contactos con comunistas! No creo en las autonomías regionales. Por lo que respecta a los partidos políticos, me preocupa poco la forma que quiera dársele al sistema. Me interesa más los derechos humanos, el derecho de asociación..."

Don Juan, por último, expresa una inquietud: "la vida de mi hijo es pieza clave para la continuidad´ del sistema".

(De "Pueblo")

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su padre?" Argumento: Con la muerte de Carrero se abre una nueva etapa de la historia del franquismo. Los dos hombres que han luchado por la solución Juan Carlos, Alonso Vega y Carrero, han desaparecido. El ejercicio independiente de la función dinástica es instransmisible. La elección está entre la continuación del Régimen y la restauración de la democracia. Don Juan garantizaría las libertades democráticas y sería el "rey de todos los españoles". Llegado el momento, el Príncipe debería dejar el sitio a su padre.

Simultáneamente, L´Express se pregunta sobre la posibilidad de una monarquía presidencial para España, y sólo consigue de Don Juan una afirmación ya conocida: "Yo no he renunciado aún a mis derechos a la Corona. Derechos, por otra parte, inalienables."

El diario Ya, normalmente equilibrado en su lenguaje, y que hasta el momento no ha dicho esta boca es mía, irrumpe en la escena calificando de "pirueta irresponsable" la de Calvo Serer en Le Monde, descalificando al periódico parisino, llamando "cejijunto" y "enredador" ai articulista y confiando en que el nuevo gobierno, en vida del Jefe del Estado, dé los "pasos necesarios en el proceso de institucionalización que en su día permita al Príncipe ser cuanto el señor Calvo Serer pide que sea el futuro rey, pero por donde puede y debe serlo". Algo así como eliminar las inquietudes de Don Juan.

Pueblo lo ve ya "todo claro". Informaciones asegura, por su parte, que Don Juan "no se está reservando para hacer su aparición en el momento oportuno". Según el periódico, el tema se ha desquiciado porque "nadie piensa seriamente en este país que Don Juan pudiera algún día reclamar el trono de España".

El Alcázar, más moderado tras su primera embestida, dice que la continuidad es irreversible, que se trata de una instauración y que el Príncipe de España ha proclamado con su prudente conducta y patriotismo que la elección hecha por Franco no estaba equivocada.

A A B C le parece "original y probablemente intransferible" el artículo de Calvo Serer. El futuro es el Príncipe, "y el futuro de España es algo demasiado importante para entregarlo al juego intrascendente de quienes no acertaron nunca a jugar con la realidad".

Cuando ya la marea va cediendo, desde Nuevo Diario, otro monárquico, éste antiguo partidario carlista, procurador en Cortes y Consejero Nacional, se considera ofendido con El Alcázar a propósito de los monárquicos tradicionalistas. Una inquietud a sumar.

Habla el duque

Con los ánimos ya calmados, Alfonso de Borbón, duque de Cádiz, esposo de la nieta de Franco, hijo del hijo mayor de Alfonso XIII, Don Jaime, el que abdicó en Don Juan, aclara públicamente que el futuro de España es su primo el Príncipe Juan Carlos.

La polémica ha quedado zanjada por ahora. Sólo queda la petición pública hecha por Alfonso Ossorio en el Club Siglo XXI, entre aplausos: "Si el criminal atentado que recientemente ha ensangrentado nuestras calles —son sus palabras— nos ha llenado a todos de preocupación, pienso que mentes más preclaras que la mía pudieran profundizar sobre este tema para que Su Alteza Real el Príncipe Juan Carlos de Borbón pase a ser sucesor a título de Rey simplemente a término o plazo cierto indeterminado, lo que supondría que, con esta limitación temporal, estaría a todos los efectos instaurada la Corona y que los derechos de aquél serían absoluta y terminantemente transmisibles desde ahora a su hijo Don Felipe de Borbón." Una inquietud menos.

Don Juan ha vuelto a Estéril y no hay continuación de la ´gira política europea. Queda una carta del coronel Lacour dirigida al director de Pueblo afirmando que las declaraciones de Don Juan eran of the record y que la transcripción aparecida en el periódico sindical no eran para publicar...

Una inquietud más.

A.D.

"EL ALCÁZAR» Y LA CAZA DE BRUJAS

"El vespertino "El Alcázar" publicaba el pasado jueves un triste artículo que era sólo una agresión personal a mi español, ejemplo admirable de patriotismo en las más difíciles circunstancias.

El panto séptimo de tes Principios Fundamentales del Movimiento establece precisamente cotas forma de Gobierno en España "La monarquía tradicional, católica y representativa" que en 1966 fue votada en el referéndum de la Ley Orgánica por más del 90 por 100 de los españoles, ¿qué insinúa entonces "El Alcázar": que aquel referéndum estovo amañado? ¿O es que tal vez el colega confunde el número de sus lectores con el de los partidarios de la monarquía tradicional? A esos sí, a los lectores de "El Alcázar" sí que conviene cuidarles con extrema delicadeza para que no se constipen, dada la rareza del espécimen.

Otro colega vespertino, "Pueblo", manifiesta su preocupación por el "hecho lamentable y revelador de la presencia a su lado (al lado de la persona agredida por "El Alcázar") de esos dos conspiradores galdosianos, Rafael Calvo Serer y Antonio García Trevijano". Estos señores ni estuvieron presentes en la audiencia privada a tos corresponsales españoles (audiencia concedida "off the record", para no publicar nada), ni siquiera estuvieron presentes en el hotel mientras se celebraba. Fueron recibidos, en oirá ocasión, como tantos españoles residentes en París. Ligera, sorprendentemente ligera, nos parece la información de "Pueblo".

"ABC"

UN CONDE A LA CAZA DE BRUJAS

"El Conde de Barcelona acaba de romper en París, de manera un tanto estrambótica, un prudente silencio que habría permitido a muchos acallar el recuerdo de anteriores y penosas extroversiones políticas.

¿Qué va a cazar el Conde de Barcelona en Europa? Mal asunto que se lance por Europa a la caza de brajas en un instante en que las ratas del albañal político vuelven a la superficie, ansiosas de la depreciación del remo, a cuya jefatura está llamado su hijo por las leyes constitucionales.

El Conde de Barcelona parece no haberse percatado de algunas realidades bastante simples y enterizas. En España apenas si hay unos pocos "monárquicos tradicionales", a quienes conservamos como oro en paño, cuidándolos con extrema delicadeza para que no se constipen, pues dada la rareza del especimen, no es cosa que la polución política arramble con sos últimos vestigios. El coto de Doñana de la "monarquía tradicional" debe ser preservado en beneficio del Derecho Político.

Una vez que las previsiones de la Ley de Sucesión recayeron en el Príncipe, el conde de Barcelona quedaba reducido ante las leyes constitucionales y ante el pueblo a una mera posibilidad de candidatura para el caso de que aquél, por una pirueta imprevisible del deslino, no llegase a reinar.

Si, como na dicho en París el Conde de Barcelona, está al "servido de España", el mayor servido que podría hacer es el de callarse y dedicarse de verdad a la caza deportiva y a sus andones náuticas, largando amarras del turbio espacio en el que hace su reaparición, como si para él, pese a la madurez de su edad, no fuera aleccionadora la experiencia de sus devaneos anteriores."

"Hispano", en "El Alcázar".

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