Autor: V. D.. 
   Homenaje de Bernanos a Maeztu     
 
 ABC.    05/07/1959.  Página: 95. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

5 DE JULIO DE 1959. EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. 95

HOMENAJE DE BERNÁNOS A MAEZTU

Antonio Travers Asiain ha encontrado un texto sorprendente y lo exhuma en el

número de Julia de la revista "Nuestra Tiempo". Se trata de w» homenaje de

Georges Bernanos a Ramiro de Maeztu. Piensa Travers que quisa sea. el momento de

considerar serenamente en España la obra de Bernanos, autor de la feroz diatriba

"Les granas cimitieres sous la hiñe". "En ella—dice el profesor José, Corts

Gran, que ha dedicado al gran escritor francés, en 1952, páginas generosas, de

perfecta ecuanimidad—quedan, calumniados todos: desde el Santo Padre hasta el

militante de Acción Católica, desde los generales al último soldado." Los

juicios de Bernanos sobre la guerra española son en verdad frenéticas. Si

alguien quiere explicárselas que acuda al antecedente de las veleidades

políticas del novelista. Las narra Henri Massis en el curioso libro "Maurras y

nuestra tiempo", que anda por ajií traducido al castellano.

Pero he aquí al vehemente y apasionado Bernanos escribiendo también un artículo

titulado así: "La malheur des révolutions (Hommage á Ramiro de Maeztu)".

Apareció en "Le Fígaro´? el 12 de septiembre de 1936, fecha en que Maeztu, aún

vivo y encarcelado, era ya tenido por muerto en la: sonó, nacional.

Georges Bernanos participaba de esta opinión y escribió un noble y hermoso

trabajo periodístico, del cual queremos entresacar algunos párrafos.

"El pensamiento de Maeztu—comienza—, tan orgullosa y puramente español en su

inspiración, era mío,de los pocos que. superándose a sí mismos, deberían unir en

ves de dividir, porque es un pensamiento que libera... Pero es natural que la.

ignorancia y el odio—ambos ¡ay! no son más que una cosa—hayan creído destruir su

fuersa, al mismo tiempo que el cerebro que lo había concebido. La muerte de

Maeztu honra a todos los hombres que piensan, es decir, a los que tienen su

pensamiento por mil veces más precioso que su vida."

"Una de sus ideas centrales es que todo lo que perdió la Hispanidad en el curso

de la larga rivalidad de las Casas de Francia y España, se perdió en favor de

una cultura extraña a. nuestros dos pueblos: la civilización anglo-germánica.

cuya, expresión moral es el protestantismo. Muchos franceses comparten hoy esta

opinión..."

"Sí, Maeztu, Europa necesita a España, Europa necesita una España grande. El

insigne, y trágico destino de España, es que no se encuentra a sí misma más que

en la grandeza, porque si bien España soporta admirablemente la pobreza, la

humillación es más funesta para ella que para ningún otro pueblo. Y la primera,

si no la tínica condición, de su grandeza, es esta unidad espiritual que trata

de reconquistar, desde que la perdió, a hierro y fuego, aunque ello ponga en

peligro, su propia existencia"

Bernanos. continúa en este tono entusiasta y llega a escribir que "lo esencial,

del mensaje que el mundo moderno, desgarrada por odios elementales, puede

escuchar hoy de la gran nación ecuménica de los Vitoria y de los Sitares" está,

contenido en unas palabras de "Defensa, de la Hispanidad".

"Es honor de España—^añade—haber mantenido en el siglo XVI, frente a un

Renacimiento francés e italiano ebrio de. paganismo, la nación cristiana, del

hambre."

"La peor desgracia de las revoluciones—concluye—es matar estúpidamente. Tal: ves

éste ha sido el ultimo pensamiento del. ilustre teórico del humanismo español

frente al pelotón de ejecución. «Vosotros me matáis, pero no sabéis por qué. Yo

sí lo sé. Hilero para que vuestros hijos sean mejores que vosotros.´»

¡ Que Dios nos dé una- muerte semejante!"

Tiene razón Massis. Los comentaristas de Bernanos llaman el "vrai Bernanos" al

de "Les grands cimitieres sous la lune", y no ven en sus orígenes, en su

entusiasmo nacionalista, en su adhesión a Maurras más que errores juveniles.

La justicia exige, por nuestra, parte, reconocer, junto al escritor, de

lamentable versatilidad, de cruel y acerada parcialidad, de ciegos y torcidos

juicios, al.´ novelista y al prosista, al cantor de la pobreza y al "profeta de

la alegría"; a aquel,´ en suma, que, antes de difamar, supo escribir magníficas

palabras en honor de España y de Ramiro de Maeztu..—V, D.

 

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