Autor: Veira, Carlos. 
 Ante el curso de la democracia. 
 La Universidad no vislumbra todavía su traje nuevo     
 
 Ya.    03/10/1976.  Página: 4-5,7. Páginas: 3. Párrafos: 40. 

ANTE "EL CURSO DE LA DEMOCRACIA"

LA UNIVERSIDAD NO VISLUMBRA TODAVÍA SU "TRAJE NUEVO"

La selectividad vigente, otro parche. Los masificados son los centros • Sin una planificación racional del

mercado de trabajo no hay solución completa • La desorganización de algunas facultades asombraría a un

empresario corriente • Más del 50 por 100 de los alumnos universitarios acaban la carrera tarde o ni la

acaban • Los 18.717 licenciados de este curso supusieron el 11 por 100 de los matriculados cinco años

antes • Este bajo rendimiento resulta carísimo. La reforma pedagógica sigue esperando tras la "guerra"

político-laboral-organización • La acción política de alumnos y FNN se parece en muchos aspectos a la

petición general de "período constituyente" de la oposición

"Me falta un adjunto". No fue una expresión de angustia, sino el resumen de una petición oficial, por

escrito y todo, de un venerable catedrático de una universidad madrileña. Para "celebrar" el primer

aniversario del hecho, vale la pena de contarlo. No se trataba, en efecto, de una carencia de profesor para

atender a las necesidades docentes. Es que en esa misma disciplina había otros dos catedráticos, cada uno

con su adjunto, y el tercero, que, por azares del destino y de las comisiones de servicio, no contaba con la

presencia física del suyo, daba señales de sentirse menoscabado en su dignidad de "cátedra". ¡Todo un

símbolo de la incapacidad que muchos de nuestros profesores universitarios demuestran para asimilar el

espíritu de las´ nuevas leyes! Y eso que el tal catedrático, cuyo nombre no vamos a mencionar, sobresale

por sus virtudes de dedicación y honestidad.

Ya lo vea ustedes. -Estamos «n 1976, a punto de comenzar «1 .curso de la "democratización del país", y

todavía se pueden descubrir señalas de lo vanos que fueron los intentos de Villar Palasí por introducir a la

Universidad en. los esquemas de su reforma, incluyendo .en «1 .paquete la pretensión de abrir ¡y

flexibilizar a los cuerpos docentes, cuyo paradigma sigue siendo el de catedráticos. Si la ley clasifica a los

¡profesores numerarios de Universidad en catedráticos, agregados • y adjuntos, lo más que pueden formar

iodos ellos es un equipo integrado en el Departamento; .pero cada uno de ellos tiene (funciones y

derechos .propios, y un catedrático moderno ya no puede hablar de "su" agregado o de ´´su" adjunto. Si

eso no tía. calado, señal clara de qe el resto del espíritu de la reforma se las ve y se las desea para adquirir

formas .visibles. ´La ludia de cuerpos sigue presente en este comienzo de curso.

En crisis

Amando de Miguel contaba algo semejante en 1973. Sucedió en un claustro. -"Otra colega novato —

recuerda—se dirigió a mi con cara de preocupación y me espetó:

—Oye, tú, .¿qué te parece mejor:´ ¡hacerse el traje de catedrático o alquilarlo ? Mi mujer me dice que ´de´

alquilarlo, nada.

Y el que estaba a su lado, más veterano, te apuntó:

—(Y la medalla, no te olvides de la medalla. En la apertura de1! año pasado uno se olvidó de la medalla.

Yo no pude menos de maravillarme y preguntar:

—¡Ah! Pero ¿los catedráticos .tenemos derecho a medalla ?

La acción sucede en plena era villarpalasina. Los personajes no han cumplido los cuarenta años. Se puede

ambientar con música de turra."

•Del -mismo profesor De Miguel es la tesis de que la Universidad está muerta, o sea, que el tipo de

Universidad que ha entrado en crisis en Europa y en. Berkeley, aquí, en España., nunca fue una realidad.

Añadía el comentario de que tal vez sea mejor así para ´dibujar sin tales trabas Jos perfiles de la

Universidad que necesitamos de cara al ¿futuro. -Pero ¿ha comenzado ese futuro?

Las fuerzas en juego son, como se podrá comprender, mucho más complejas que los elementos de una

simple anécdota. Y resulta Inútil, como han subrayado muchos expertos y -protagonistas de esta aventura

intelectual, pretender reparar una pieza aislada sín acometer una reforma estructural profunda. ¡Porque,

jun to al tipo de profesor antee aludido, existe también toda la numerosa serie de PNN ubicada

ideolóigicamente «n el extremo contrario, y hasta muchos catedráticos y decanos afines a esa

"candidatura democrática" que ha conseguido «clocar 3. su "cerebro gris" en el rectorado de la mayor

Universidad del país: la Complutense.

Grupos políticos •

Añádase al alumno activista y la presencia activa de tas grupos políticos de izquierdas, y se verá que en

loe "campus" españoles hay jugadores suficientes para ofrecer un espectáculo de auténtica lucha romana.

Algún prestigioso profesor declaraba el curso pasado a este periódico que cuando nuestro país aclare «u

política y la libertad de expresión y de lucha política encauzada sea un hecho en las calles, el panorama

universitario quedará descargado de algunas de tas tintas •que ahora lo confunden. Puede ser; pero no,

según creemos, este curso. Llegara junio de 1977 sin que ese panorama político se haya aclarado, de

modo que lo que vaya a suceder en las universidades es ujia especie de incógnita todavía, Y con

escenarios "experimentales" de verdadero Interés. En efecto, al frente de varios "campus" de primordial

importancia, entre ellos jos de Barcelona y la Complutense de Madrid, tenemos a rectores, digamos,

izquierdizantes. Habrá que ver si tienen una capacidad mayor de resolver los grandes problemas objetivos

que no dependen del color político.

Protesto» efe padre*

Empecemos por el acceso actual a 1& Universidad. La ley de selectividad lleva vigente dos años y tres

meses. Ya con una realidad cuatro convocatorias en su haber. Y ya recordarán el polvo que aquello

levantó. A poca gente en la sociedad de hoy le gustará que le coloquen una criba ante una aspiración. Se

combatió ardientemente el procedimiento selectiva -Muchos, no obstante, aceptaban y aceptan la

necesidad de seleccionar, pero no acaten de fiarse de que se realice de forma satisfactoria y sólo en aten-

ción a !a capacidad Intelectual. ¡Protestaron muchas corporaciones profesionales. Protestaron, sobre todo,

ios alumno*. -La novedad de «ate año es que protestan loe padres, las diputaciones .y los alcaldes. Vean

asta reciente carta:

"MI caso concreto (pero que afecta a muchistlmas otras personas) se refiere » I* Facultad de Medicina

de la Universidad Autónoma de Madrid, donde el señor decano "se ha sacado de u manga" ua criterio por

el que se deniega la admsion a aq«ellos alumnos qne no han alcanrado determinada puntuacion medía en

las pruebas d« acceso, COU y último curso A» bachiller.

A una hija mía >jue pretende estudiar medicina te faltan, al parecer, "algunas décimas" (tiene una

puntuación media de 6,6 entre COU y selectividad), por lo que no consigo que la admitan, y no deja de

resultar curioso qne por estas famosas "décima»" se pued» trancar la vocación y posiblemente determinar

el ulterior desarrollo de la vida entera de una persona.

Este procedimiento es Ilegal, .pues supone de hecho exigir ana nueva "selectividad", no prevista en la ley.

Se da ademas la circunstancia de que al conocimiento de dicho proceder llegamos por vi» tan empírica

como el Informe de un bedel, es decir, que—con independencia de su ajuste o no a derecho—no se le da

la publicidad y promulgación oficial y publica exigible en toda norma con fuerza de obligar,

impidiéndose así a los Interesados Interponer contra la misma tos recursos pertinentes, La denegación,

ante una legítima petición, se produce de forma tan anómala como la de que "no está usted en lista",

viéndose transcurrir el tiempo habil para formalizar la matrícula sin saber de modo cierto "cuantos puntos

van a exigir", con la consiguiente perplejidad e Inquietud y el evidente riesgo de qne no pueda acudirse

siquiera a otra facultad."

Masificación-selectividad

A nuestro entender, el significado de 3o que Día sucedido esté año es claro: la ley Martinez Esteruelas no

sirve. masificación no es problema para el ente abstracto Universidad", sIno para la muy concreta

realidad de unas facultades y escuelas técnicas q»e, e» ocasiones, estan tan pobladas como enteras

universidades de provincias. Pero es que, además, se trata de un problema de Gobierno, insoluble si no se

aclara otro factor esencial: *1 panorama del empleo. Alemania espera tener en 1980 más de cincuenta mil

graduados sin trabajo. Ias crisis económicas inciden muy sustancialmente en la estructura del empleo. No

cabe organizar un centro de estudios superiores ein saber a qué necesidades profesionales y de

investigación tiene que responder. ¡Por eso la ley de Selectividad es un -parche más, cuando Jo que se

quería era un traje nuevo.

Ya toemos Insinuado el punto neurálgico que constituye la aspiración ´fundamental de la pacte más sana

y tal vez tambien la mes idealista y utópica de nuestros Intelectuales—. Por la parte negativa, terminar de

una vez coa las interferencías que condicionan un trabajo que no puede crecer sino en un ambiente de

libertad. Por la .parte positiva, conseguir unas estructuras auténticamente funcionales para la Universidad.

Y esa funcionalidad apunta a un trabajo serio, a un estudio digno de tal nombre, a una inserción de los

adelantos pedagógicos e interdisciplinarias, a un incremento de la optatividad que pueda conducir a una

gran diversificación; de "curriculums" y titulaciones sobre la base de una correcta informacion previa

sobre el mercado ´del trabajo, a una delimitación de los contenidos ´regida ¡por el perfil concreto de las

necesidades ¿y no por el politiqueo de la lucha de cátedras y de cuerpee, etc.

Cátedras y grupos

Por aquí debe de estar «se "despiste" que ha fraguado la lucha de intereses y que lia conducido a una

situación que aterrorizaria a .cualquier empresario amante de la ¡buena organización. Veamos solo un

ejemplo para no hablar otrá vez de la infrautilización de espacios en ía Comtplutense o del raquitismo de

las más recientes universidades provincianas. EJ año pasado se hacía el siguiente anilléis de posibilidades

docentes en ía Facultad .de Derecho ds la Complutense: había 177 grupos de ¡alumnos en total.

Treinta y nueve cátedras dotadas, .pero sólo 31 cubiertas. De éstas, nueve titulares estaban a

dedicación exclusiva, once •& plena y once a "normal" -(esto de "normal" es un decir, porque significa

dar tres horas de clase a )a semana); aun así, estos profesores podrían atender a 54 grupos; lo cierto es que

a !a ¡hora de la verdad, por ´hachee o por bes, sólo atendían a 45. Los agregados: 21 plazas dotadas, pero

sólo 13 cubiertas, de las cuales ocho a exclusiiva y claco a. plena; podrían atender a 31 grupos, pero sólo

atendían; a 20. Los adjuntos: 68 plazas dotadas, pero solo 27 cubiertas (ahora festón salteado bastantes a

concurso); de «lias, .¡tres a exclusiva y 21 a plena; podrían atender a 43 grupos, pero sólo atendían a 32.

Supongamos que todos estos profesora» tuvieran dedicación plena (seis horas de clase a la semana);

atenderían a 110 grupos. Si además se cubrieran tas 57 plazas vacantes dotadas, se atendería a otros 144

grupos, a sea, -que cobrarían 53 profesores numerarios. la realidad era que 24 profesores contratados

atendían a 52 grupos y qUe de los 130 profesores ´ayudantes, que podrían atender con un adecuado

rendimiento u 296 grupos de alumnos, sobrarían 119.

En la Facultad de Politicas de la misima Universidad, -el panorama es todavía peor: el profesorado

numerario sólo impartía enseñanza al 16 por 100 de los alumnos; el Interino, al 32 por 100, y el

contratado, al 52 por 100. El conjunto de los numerarios existentes podría, con buena dedicación, atender

a 49 de los 174 grupos de alumnos, pero sólo´ atendía a 25 grupos. Sí se cubrieran las vacantes, sólo

batirla que contratar profesores para grupos, pero había 88 contratados, sin contar a los ayudantes, mié

eran 122, número capaz para atender a 298 grupos, aunque solo hubiera 174.

No hace falta añadir comentarios sobré tal organización, bajo la cual hay los correspondientes problemas

de dinero. Añádase que todavía no se acaba de perfilar la importante función que parecía querer atribuirse

a los departamentos. Lejas de ser funcionales, han venido a ser el nuevo nombre de la cátedra, y el nuevo

feudo del catedrático; si se plantearon casos "difíciles" acerca de la jefatura de un departamento en que

había varios catedráticos, se tiró por la vía de" no intentar «entejante "fusión".

Lamento de provincias

De las nuevas universidades de provincia se pueden escuchar toda clase de lamentos. Ya se sabe que

aquella proliferación de hace tres año» provocó importantes dimisiones; pero ahi siguen, como testimonio

de lo bien que funciona en nuestro país el Boletín Oficial de los decretos y con gran escándalo para el

estilo, pongamos por caso, de los ingleses. S\ en las Islas Británicas se piensa en crear una nueva facultad,

se hace asi: se nombra un decano-gestor, que, a su vez, va buscando su profesorado y "haciendo" el

centro, que solo admitirá alumnos cinco años después. Aquí queremos lucir en seguida el adjetivo

"universitario", y asi nos va con la calidad.

Veamos las cifras de rendimiento que acaban de darse en Toledo ante personalidades del Consejo de

Europa:

Los últimos datos, de 1973. nos indican que sólo un 51 por 100 del total de los alumnos universitarios no

lleva ningún retraso de curso; en las escuelas técnicas superiores, la cifra es del 65 por 100. En todas las

universidades existen algunos alumnos que llevan •nueve y más años de -retraso.

En este último curso, por otra parte, según la misma fuente, terminaron los estudios de licenciatura 18.717

alumnos, lo que representa el 11 por 100 de los alumnos matriculados en primero hace cinco años. En

general, se puede asegurar que más del 50 por 100 de loa alumnos universitarios españoles acaban la

carrera tarde o no la acaban. En las facultades y ETS se están produciendo unas pérdidas del orden del 72

por 100; en la Facultad de Ciencias, la cifra es el 83 por 100; en Derecho, del 67; en Medicina, del 50...

En conjunto, en las facultades es del 69 por 100, y en las ETS, del 82.

Un reciente estudio sobre •la preparación que proporcionan las escuelas técnicas en relación con el trabajo

profesión»! arroja resultados poco halagüeños para aquéllas, y la "desmoralización" ha llegado a tal punto

en los antiguos niveles de peritaje, que el Instituto Nacional de Ingenieros Técnicos acaba de lanzar una

recomendación "familiar" para que los padres no matriculen a sus hijos en esas escuelas y hagan un

esfuerzo pro ingeniería superior, hasta que no sea realidad la renovación de las enseñanzas técnicas, que

dicen venir pidiendo desde hace diecinueve años.

En ese contexto se viene desarrollando la pugna de cuerpos por las plazas en las escuelas universitarias y

primeros ciclos de facultades (ya que sigue pendiente el tema de la integración de los viejos cuerpos en

los delineados por la ley de Educación), y la muy clamorosa y conocida guerra entre PNN y el

profesorado fijo, guerra que no ha terminado y que conviene encuadrar en el marco, más amplio, de las

pujas socío-políticas-estamentales, dentro de la Universidad.

Reforma pedagógica

Antes de e1o, sin embargo un toquecilio a la-gran cuestión marginada: la reforma pedagógica. No

queremos decir que las cosas no hayan evolucionado en las relaciones profesor-alumno, pero sí que no lo

han hecho sistemática y racionalmente. Ya es posible asistir al tuteo entre el alumnado y el .profesorado

joven y a unas relaciones de confianza, de diversificación del trabajo hacia formas más personales», etc.

Pero todo ello resulta todavía muy superficial y no nos atreveríamos a calificarlo de positivo. Si por

reforma pedagógica, en efecto, se empieza a entender simplemente una flexibilización del método para

aprobar y para llegar al titulo cuanto antes, sin que ello suponga, al mismo tiempo una potenciación más

exigentes, pero más racional del esfuerzo, .poco habrían cambiado las cosas: de una titulitís a otra de

diverso estilo, pero, en el fondo, lo mismo. Tal vez la reforma profunda requiera previamente un. orden

nuevo y completo en el resto de los temas ya .apuntados. Sólo queríamos dejar constancia de que, si en

otros niveles cuaja difícilmente la renovación metodológica, la impermeabilidad a «lia es mucho mayor

en la Universídad.

Volvamos a los profesores. La explosión de los PNN poco podrá extrañar después de la anterior

referencia al rendimiento del profesorado numerario. Pero ahora interesa más una consideración del

programa a que apunta este estamento, que se ha tomado njuchas vitaminas para crecer, desarrollarse y

permanecer como tal para mucho tiempo. La pugna central, a través de lo del contrato laboral y demás, es

el enfoque hacia un profesor no funcionario y hacia lo que llaman una Universidad democrática, es decir,

aquella en la que el control efectivo del Departamento corresponda a los estamentos implicados, con te

notable salvedad de que quieren también la disolución de las categorías existentes de profesores. Hacia

este último objetivo apuntan también loa alumnos más activos, los que se hacen ver y oir, encuadrados,

por lo general, en grupos políticos de izquierda y extrema izquierda. La conquista del Departamento

incidiría finalmente en el contenido de las enseñanzas, de las investigaciones, en la contratación de

profesores, etc. lias o menos viene a ser la exigencia de un poder constituyente, a partir de la base, en

cada universidad, poder paralelo al que la oposición pide a niver general.

Universidad institución

La lucha «s también paralela, y es difícil sustraerse a la impresión de que se concibe a la Universidad

como un Estado dentro de otro Estado. SI no, ¿cómo podría hablarse de poder definitorio de Ja esencia de

una institución como la Universidad.? Esta ha venido encajando todos los golpes, a nuestro entender

porque sigue encerrada en un corsé válido para un tiempo fenecido hace mucho, y porque carece de una

definición y de una conciencia fundamental acerca de sus objetivos capaz de aglutinar el quehacer

conjunto de sus intelectuales. Prados Arrarte ha dicho claramente acerca de esos propósitos: "Se

entregarla la Universidad, atada de pies y manos, al Partido Comunista, para que éste pudiera utilizarla no

como órgano cultural ni científico, ni de formación profesional, sino como un instrumento de propaganda

y de dominio de la sociedad española, con grave detrimento de la formación de la juventud."

Por supuesto que ello no tiene mucho que ver, como objetivo final, con otra serie de aspiraciones que

todos utilizan y que parecen referirse precisamente a ese mínimo de consenso común de todos los que

quieren una renovación: en esa línea se sitúa la •autonomía universitaria, y por ahi deberá circular -gran

parte de la tarea creadora de la Universidad del futuro. No debe ocultarse, sin embargo, el gran caudal de

dificultades que encierra esta nieta, sobre todo desde el punto de vista financiero, fundamental para que la

autonomía sea real. Y aun, como paso técnico .previo, puede venir muy condicionada por la inexistencia

práctica d» una gerencia especifica, que debería llegar a liberar al profesorado de toda función

administrativa y hasta de contratación concreta del profesorado, según alguien ha venido sugiriendo.

Balance

Como resumen y prospectiva seguiremos asistiendo al pululeo de los intentos un tanto demagógicos de

"democratización"; a la necesidad de definir el ámbito de la participación de cada estamento, incluido el

estudiantil, en la vida universitaria;a 4a necesidad de hacer gobernables tos colectipos universitarios caso

típico de lo contrario, «3 monstruo complutense); a variopintos proyectos constituyentes de la

Universidad y a planteamientos maximalistas que lleguan a encontrar justificable hasta una campaña

contra la subida de tasas porque no ha sido .previamente consultada y porque "grava la economía de los

obreros", cuando las mismas voces han denunciado insistentemente la ausencia, de los obreros de la

Universidad. El ruido que pueda haber en -los "campus" no debe conducir a la tesis de que se trata de

simple vocerío de alborotadores profesionales ni tampoco a ia contraria de que todo lo que se pida con

adecuada técnica publicitaria "va a misa". No vamos a defender que el universitario sea el problema

número uno del país y ni siquiera del´ sistema educativo; pero está ahí desde hace lustros, y exigirá su

porción de cambio en la nueva era política, a poder ser sin que todo se limite a un cambio de "amos". Si

se diagnostica, que se haga en serio. Si hay voluntad política de hacer con ella algo más que demagogia,

que se vaya a la raíz. Y que haya suerte.

Carlos Veira

Pég. 7 — YA

3-X-1976

 

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