Enseñanza. Libertad de enseñanza para todos (3). 
 La libertad de cátedra tiene límites infranqueables     
 
 Ya.    23/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 47. 

23-XII-76

ENSEÑANZA

Libertad de enseñanza para todos (y 3)

La libertad de cátedra tiene límites infranqueables

Publicamos hoy la última parte del documento "Libertad de enseñanza para todos":

68. La enseñanza es costos», cada vez más costosa a medida que sube el nivel de las exigencia»

culturales y pedagógicas. No deben ser los usuarios los que paguen directa y totalmente el coste

del sevicio de la enseñanza, sino que debe repercutir sobre toda la sociedad de acuerdo con los

principios de la justicia distributiva.

69. En nombre de estos mismos principios declaramos la necesidad de que tocios los ciudadano»

tomemos ce ciencia de la obligación de cumplir las leyes fiscales y de proceder a su reforma, dando

a la Administración el respaldo social de una justicia distributiva que nos comprometa para

remediar una situación de la que todos somos responsables.

70. La Administración Pública debo procurar los recursos necesarios para facilitar el servicio de

interés general -le la enseñanza en el desarrollo de todo el proceso, educativo, canalizándolos con

un escrupuloso respeto al doble principio de libertad de elección de escuela y de igualdad de

oportunidades.

71. El derecho de elección de escuela se halla fuertemente condicionado cuando se establece una

discriminación en el régimen de financiación de los coste» de la enseñanza. La gratuidad

aplicada solamente a la enseñanza estatal y no hecha extensiva a la no estatal, obligaría a los padre»

menos dotados económicamente a llevar a sus. hijos a la escuela estatal, aun cuando ésta no

impartiese el tipo de educación que desean.

Los recursos públicos no son del Estado

72. Denunciamos corno Injusta y contraria a loa derecho» humano» una sociedad donde las diferencias

económicas condicionan el nivel y la calidad de la enseñanza, vulnerando de esta forma el principio de

igualdad de oportunidades.

73. Desechamos por falsa y por capciosa la afirmación de que loa fondos públicos no pueden destinarse

directa o Indirectamente a instituciones docentes no estatales, pues las haciendas públicas lo» recaudan de

los contribuyentes y han da ser aplicados a la enseñaba como servicio de interés general, tanto si lo presta

una entidad pública como si lo realiza una institución privada o un particular. Los recursos públicos no

son fondos del Estado o para el Estado, sino que son medios de que éste ha >. e disponer para atender las

necesidades de la sociedad.

74. La Administración Pública debe ejercer un control sobre la. distribución y aplicación

de los fondos destinados a cubrir los costes de la enseñanza tanto estatal como no estatal, para que

efectivamente . atiendan a hacer cumplir el principio de igualdad de oportunidades. Por ello,

propugnamos la implantación de un sistema que no tenga como destinatarios últimos de las

subvencione» a las escuelas, sino a los padres de los alumnos usuarios de ios servicios que ellas

imparten.

75. La enseñanza tiene que ser gratuita en los niveles obligatorios y para ello deba ser financiada

totalmente por la Administración Pública.

76. Con un sentido realista de la situación, y en vista de la imposibilidad financiera por parte del

Estado de llegar inmediatamente a la gratuidád, pedimos a la Administración se fije unas metas

para, su implatación gradual y progresiva en todas las escuelas, tanto estatales como no estatales,

atendiendo en primer lugar a aquellas que estén situadas en zonas donde las condiciones socio-

económicas de los padres lo exijan con más urgencia.

77. El coste real de la enseñanza en los niveles no obligatorios, ya se trate de centros estatales

o no estatales, debe correr & cargo de los propios alumnos, estableciendo un amplio sistema de

ayudas económicas para aquellos que no se encuentran en situación de poder sufragar este coste.

Cuando los recursos públicos lo permitan, debe establecerse que el precio de las enseñanza» no

obligatorias sea político, esto e», de cuantía inferior al coste real.

LA SOCIEDAD DEBE RECONOCER EL VALOR DEL PROFESOR

78. La función docente y educadora i reconocida por los padres como la más noble tarea vocacional,

que exige de nosotros la máxima colaboración, respeto y estímulo, pues es un factor decisivo en el

desarrollo integral de nuestros hijos y en el futuro de nuestro pueblo.

79. El padre . que confía ´a una escuela la formación de sus hijos no hace transferencia de sus

deberes y responsabilidades, sino que solicita una cooperación que complemente su tarea educadora;

la instrucción y la educación deberán constituir un todo coherente con el objetivo común de la

formación integral, que se inicia y se fundamenta en el seno familiar.

80. Es fundamental que el profesorado tenga las mayores perspectivas en su carrera profesional. Parece

oportuno que, de .acuerdo con la vocación personal, y teniendo en cuenta su preparación, se establezca un

sistema de promocion que permita el paso de un curso a otros superiores y de unos niveles de enseñanza a

otros.

81. Declaramos corno deber de Justicia una retribución adecuada que permita a las personas

dedicadas a esta actividad el desarrollo de su vida personal y familiar,1 tanto en el orden material

como en el espiritual y técnico. La sociedad ha de reconocer la máxima consideración al ejercicio

profesional de la docencia en todos los niveles de la enseñanza .

82. Apoyamos las reivindicaciones salariales justas del profesorado, con analogía a todas las del

país, igual para la enseñanza estatal y la .no estatal, sin que sea válida ninguna clase de

discriminación.

Lo elección de la docencia

83. Los profesores deben poder elegir libremente, entre los distintos tipos de escuela, aquella

que esté de acuerdo con la -formación que deseen impartir.

84. La libertad de cátedra tiene límites intrínsecos infranqueables: el respeto a la conciencia de los

alumnos, el compromiso adquirido con los padres y con el centro y el cumplimiento del estatuto escolar,

que debe orientar la labor pedagógia de !a escuela. 85. El personal docente tiene derecho de asociarse

profesionalmente para la defensa di sus legítimos intereses y a disfrutar de los derechos laborales que les

corresponda.

Formación del profesorado

88. La formación del profesorado debe responder a. la necesidad de que el alumno sea sujeto activo en su

propia formación, para adquirir los valores básicos que la sociedad reclama, y los específicos contenidos

en el proyecto educativo de cada centro, dentro d ´ pluralismo escolar.

87. Debe pedirse al profesorado la posesión da conocimientos, garantizada por la titulación

académica correspondiente; pero aún debe reunir otras condiciones: vocación, cualidades pedagógicas,

una habilitación concreta para la enseñanza que va a impartir, adquirida específicamente en los

centros de formación del profesorado, y capacidad para trabajar en equipo con todos los miembros

de una comunidad educativa.

88. La tarca docente exige . al profesor estar en un proceso continuo de formación permanente,

que debe poder realizar, sin que esto suponga una carga económica para él, proporcionándosele

medios para su perfecionamiento.

Funciones del profesorado

Consideramos la participación del profesorado en la gestión del centro justa y necesaria para consegrir su

integración responsable y comprometida en la comunidad colegia1

90. Queremos asaltar como inseparable de la enseñanza la funcion educadora, con una finalidad

esencialmente formativa.. La Instrucción y la educación deben constituir un todo coherente con el

objetivo comun de la formación i val del alumno.

91. Consideramos de especial importancia educadora las funciones del tutor y de cuantos puedan

dedicarse al desarrollo ´de la personalidad del alumno, convencidos de que es una de las facetas más

necesitadas de personal especializado y con vocación. Los alumnos, sujetos de la educación, tienen

derecho a recibir una formación integra!; que se basa en la apertura a !o trascendente, la

creatividad, el desarrollo afectivo, la austeridad, el espíritu de servicio y de trabajo, el diálogo, el espíritu

crítico y la orientación profesional y otros valores que contribuyan a la formación integral.

92. Hay que conseguir una Interacción entre la escuela ´y la sociedad, para vincularse con los temas

que están en el ambiente, evitando así que se convierta en un coto cerrado, donde se viva una pura

utopía. Esta función se realizará por los encargados de las áreas sociales y mediante actividades

extraescolares programadas por la comunidad educativa.

93. Propugnamos que en las escuelas se impartan a todos los niveles las enseñanzas de una

formación cívico-social, en consonancia con las exigencias de la sociedad pluralista y

democrática.

94. Las escuelas deben regirse por un criterio de apertura a todos ios hombres, por el ´empleo de

métodos fine permitan la comunicación más amplia posible y por el estudio crítico de los

problemas, sin olvidar, por su Importancia, los temas locales y regionales, para que alumnos y

profesores se proyecten con perspectiva al desarrollo del espíritu universal, imprescindible para

formar personas abiertas a todas las realidades y capaces de convivir como ciudadanos del

mundo.

95. En todo caso, las funciones de gestión, pedagógicas, educadoras y sociales, deberán

desempeñarse conforme a las directrices establecidas en ´el estatuto de cada escuela.

Conclusiones

• Este documento plantea la necesidad de una socialización de la enseñanza, lo que no puede

confundirse con su estatalización, -y de ninguna manera acepta una socialización de las

inteligencias y de las ideologías, pues presupone las exigencias que se derivan del

establecimiento do una sociedad 11´ ?, justa, pluralista y democrática.

* La libertad de enseñanza se realiza en la libertad de eleccion de centro educativo y en la igualdad de

oportunidades, v se fundamenta en el derecho y en el deber irrenunciable de toda persona, hombre o

mujer, a educarse y a ser educada según su» creencias y convicciones.

• Cuando esta persona no tiene edad para determinarse, los padres son los que tienen el derecho

y el deber de elegir el tipo de educación que habrá da darse a sus hijos.

• La libertad de enseñanza exige el pluralismo escolar que ampare la pluralidad de opciones legítimas

en la elección del centro educativo.

• Como garantía de la libertad de elección es necesario que cada escuela manifieste en un

proyecto educativo el tipo de educación que en ella se imparte.

• El proyecto educativo debe integrarse en un estatuto escolar, en el que se establezcan las formas

de participación en la vida de la escuela de todos los estamentos que componen la comunidad

educativa. El estatuto debe respetar siempre los objetivos fundamentales que definen el proyecto

educativo.

• La libertad de enseñanza exige la igualdad de oportunidades, es decir, que la diferencia de niveles

económicos, sociales, culturales, religiosos o políticos, no impida e! que se realice el derecho a

recibir una enseñanza de Idéntica calidad para todos.

O Es necesaria la equiparación entre la enseñanza estatal y la no estatal en basé a qua ambas prestan un

mismo servicio ds interés general a´la sociedad.

• Es imprescindible la escolarizacion total de la población española.

0 Solicitamos la gratuidád en los niveles obligatorios de la enseñanza.

• Reconocemos que la .función docente y educadora es una notable tarea vocacional que exige

compensaciones de todo tipo en grado suficiente para el desarrollo adecuado de la vida personal,

profesional y familiar da loa profesores.

• Por la importancia e influencia de los medios" de comunicación social en la formación

permanente de los ciudadanos y por su papel fundamental como complemento de la tarea educativa

pedimos qua la prensa, la radio, la televisión, el cine y el teatro sean plataformas de información

veraz y objetiva, con un contenido equilibrado que perfecciona la personalidad de nuestros hijos en

sus distintas opciones.

 

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