La paz, única alternativa     
 
 Ya.    28/12/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

La paz, única alternativa

ESTA claro que Israel y Egipto al igual que el resto de los países implicados,

directa o indirectamente, en el conflicto desean la paz en la afligida región de

Oriente Medio. Pero está igualmente claro que el camino que conduce a ésta paz

no es el mismo para unos que para otros. Aunque la meta final sea la misma para

todos la paz es la única alternativa válida posible en estos momentos, las

andaduras para conseguirla no sólo no son unánimes y uniformes, sino que en

ciertos aspectos se muestran divergentes.

En este contexto, no obstante, la "cumbre" de Ismailia, entre el primer ministro

israelí, Beguin , y el Presidente egipcio, Sadat, constituye un paso, el más

importante quizá de todos los emprendidos hasta ahora, hacia un acuerdo que, en

el deseo de que sea duradero, se asiente sobre bases firmes. En este sentido, el

encuentro navideño entre Sadat y Beguin no ha sido, ni mucho menos, otra

oportunidad perdida. Puede ser el principio del fin de una enemistad que abra el

paso a la reconciliación.

El simple hecho de que árabes y judíos se hayan sentado a dialogar juntos, por

segunda vez en pocos días, es un indicio claro de que unos y otros han superado

la fase de los gestos y las palabras, para entrar en una segunda: negociaciones

serías y sinceras, por mas que las deferencias esenciales sigan en pie. Aún es

demasiado temprano para entonar a plena voz el himno de la paz, pero qué duda

cabe de que se ha roto la tensión. Sola así puede ser, debe ser posible la paz

en Oriente Medio.

Para empezar, Sadat ha salvado la perspectiva de un acuerdo - temido por sus

"hermanos enemigos" - por separado con Israel, con el cual se hubiera ahondado

aún mas el abismo entre los diversos componentes de un mismo mundo, el árabe.

Hubiera caído además en la contra dicción de sacrificar a un pueblo - el

Palestino -, eterno argumento esgrimido por loa árabes en sus sucesivos

conflictos con Israel.

El problema palestino sigue separando a Egipto e Israel, y es el tema de fondo

que esta haciendo imposible, por ahora, un acuerdo global. Israel no sólo no

quiere todavía oír hablar de un posible Estado palestino, sino que ni siquiera

está dispuesto a sentarse a una negociación con los representantes de la OLP,

aunque sólo fuera a título de observadores. Pero hay síntomas de que una nueva

mentalidad empieza a configurarse. Si la OLP abandona el maximalismo de su

llamada "Carta Nacional" - que rechaza de plano la existencia de Israel, hallará

en este, con toda probabilidad, un gesto de correspondencia. Este es el gran

desafió - el único importante - que tienen ahora entre manos árabes y judíos

para que la paz sea algo mas que una promesa de Navidad.

 

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