Autor: Izquierdo Ferigüela, Antonio. 
   La traca y la dinamita     
 
 El Alcázar.    21/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

la ventana indiscreta

LA TRACA Y LA DINAMITA

Instalar en el alma de las generaciones jóvenes "el orgullo y la alégría de la Patria" podrá parecer en estas

horás un tópico o un anacronismo, pero esa preparación, ineludible, está destinada, por exigencia

constitucional, a la incorporación de las juventúdes a las tareas de la sociedad y del Estado. No creo que

esa instancia colectiva pueda ser patrimonio de uno u otro Régimen o de una u otra Nación. Ocurre, no

obstante, que las épocas liberadoras de exigencias normativas o de estados de conciencia anteriores, lo

mismo sirven para abolir la hache del abecedario, que para suprimir pudores femeninos; recordar, pues,

en estas nuestras circunstancias, aquel principio tan válido en la China posmaoísta como en la

Norteamérica de Cárter, puede ser entendido como una querencia inquisitorial.

En rigor, de la Formación Política, con sus tiernas exigencias, se pasó, en su momento, a la Formación del

Espíritu Nacional, que era más ecuánime y serena y de la Formación del Espíritu Nacional se ha llegado,

dentro del área social en E.G.B. y según las últimas normas, a la preparación de los chicos y chicas

españoles para su resuelto ingreso en la democracia. Los políticos —propios o ajenos— suelen

equivocarse con frecuencia y caer en la corriente circulatoria de los modos con la misma facilidad que

cualquier actriz de postín en la .corriente-de las modas. Eso no es malo, salvo cuando la corriente arrastra

cuestiones respetables. Soy partidario de que se instale en el alma de las generaciones jóvenes el orgullo y

la alegría de la Patria; el amor a la justicia; el respeto al prójimo; el deseo de convivencia pacífica y el

acatamiento a las leyes. Es probable que las autoridades de Educación y Ciencia o de Secretaría General

compartan estos mismos sentimientos y desconozcan que, en determinados Centros, no sólo se utiliza el

área social para la mentalización de las jóvenes generaciones —en el caso concreto a que voy a aludir,

personas que acceden al título de Graduado Escolar— sino que por todos los medios a su alcance y con

un notable deseo de perfección en el empeño de liberación nacional, se utilizan otras áreas educativas,

como la de Matemáticas, para colaborar al establecimiento de una conciencia democrática, de

convivencia pacífica y respeto mutuo. He aquí dos ejemplos obtenidos de distintos ejercicios aritméticos:

"Si a través de la Organización Sindical y mediante largas negociaciones, se ha conseguido el 1 por 100

de las reivindicaciones de los trabajadores y con una sola huelga se ha alcanzado el 50 por 100, ¿cuántas

huelgas habrá que hacer para obtener el total absoluto de las reivindicaciones de los trabajadores?". Y este

otro: "Los obreros A, B y C trabajan, respectivamente, en las empresas X, Y y Z. Establecer la relación de

correspondencia entre explotadores y explotados".

Resulta obvio cualquier subrayado. .La técnica, por otra parte, es tan vieja como todo cuanto ahora se le

ofrece a los españoles envuelto en el celofán de la notoriedad y la sorpresa. "La Traca", cuyos ejemplares

todavía pueden verse por los eruditos o los curiosos, en las hemerotecas, establecía concursos habituales

entre sus lectores para buscar solución a los grandes problemas nacionales y les proponía ingeniosidades

como ésta: "¿Qué haría usted con los curas?". Son más graves los ejemplos que sumo hoy a la crónica,

porque sus destinatarios, acaso, no sepan que existió "La Traca", aunque empiecen.a tener conciencia

condicionada de que existe la dinamita.

Antonio IZQUIERDO

 

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