Autor: Veira, Carlos. 
 Balance EGB 1976. 
 Lo que hace falta: buenos profesores, sí, pero ¿cómo?     
 
 Ya.    02/01/1977.  Página: 4-5,7. Páginas: 3. Párrafos: 36. 

Balance EGB 1976

YA — Pag. 4

2 - I - 1977

LO QUE HACE FALTA: BUENOS PROFESORES, SI, PERO ¿GOMO?

AÑO nuevo, todo nuevo. Con esto de la democracia, en España hay que cambiar hasta los refranes y las

frases hechas. A referéndum pasado y ante las "constituyentes" que, esperamos, y según dicen, están al

caer, estos finales de 1976 van a contemplar cómo todo el mundo quiere hacer balance, más que de uh

año, de toda una época. Aunque en su final, como es el caso de la educación, llevemos sólo seis años

viviendo de una reforma que ya todos reconocen no ha conseguido sus metas, aunque muchas cosas

hayan cambiado.

Las familias, sin embargo, un poco hartas ya dé planteamientos globales y de grandes proyectos

politicos—que, desde luego, no se deben despreciar sin temeridad—, siguen haciendo- . se preguntas

sencillas y - fundamentales, que son las más difíciles de contestar. Sobre todo si se refieren, como en el

tema que pretendemos abordar en ´este reportaje, a niveles asimismo fundamentales, como el de la

Educación General Básica, la famosa EGB. ¿Qué pasa con ella? ¿Es buena ? ¿Funciona? ¿Vale o no vale?

´¿Se ha adelantado algo con respecto a la vieja enseñanza primaria, o era mejor haber seguido con el

aprender a leer, a contar y a escribir de siempre ?

Vamos a tratar de ofrecer algunos elementos de respuesta, lejos como estamos de la ambición de darlas

completas y adaptadas a la multitud de preguntas concretas que se hacen en cada hogar.

Dónde está mi escuela

Pongamos una madre de familia común y corriente. Lo primero que se pregunta es dónde encontrar un

puesto escolar para su hijo. Y ya saben por experiencia que ya ese primer paso se presenta complicado.

Habría que preguntar a esa señora: ¿y cómo quiere ese puesto ? ;. De qué tipo? Creemos que el pueblo

tiene una aspiración muy sencilla, la mayoría de las veces (si no está sometido a algún tipo de

concienciación, por tener un nivel cultural, por participar en alguna actividad política o social, por estar

encuadrado en alguna asociación de vecinos o de padres) bien ajena a la complejidad de las posibles

respuestas y a la trascendencia de las mismas. Unos dicen: "aunque me cueste dinero, yo le llevo a tal

colegio privado que me inspira confianza, porque la educación de los hijos es la cosa en que mejor se

puede uno gastar el sueldo"; otros ya no se fían de los colegios privados que conocen, aunque sean de

monjas y aunque pudieran paparlos; otros siguen pensando que la calidad de los colegios nacionales deja

mucho que desear; otros, que han sido educados en colegios de religiosos, huyen de repetir tal experiencia

en sus descendientes; también se da el caso contrario, pero una gran mayoría continúa mirando esta

cuestión desde el exclusivo punto de vista económico: "quiero un colegio que esté- cerca de casa y que

sea gratuito", afortunadamente, la cuestión de la obligatoriedad de este nivel básico ya no es, salvo

contadas excepciones, un problema, y a la ley de Educación hay que apuntarle e indudable mérito de

haber potenciado el ansia de educación en el pueblo español tal vez esa aspiración habí; nacido ya

anteríormente como secuela clara del des arrollo económico general pero los planteamientos di la reforma

dieron un nota ble empujón y es raro e caso en el que hay que man dar un guardia a casa pan que el niño

vaya al colegio Más bien sucede lo contra rio: hay que mandar lo: guardias a dispersar maní Testaciones

de madres que quieren una escuela mejor para sus retoños.

Lo que ofrece este país

-¿ Qué puestos escolare puede ofrecer este país ¡ sus niños ? La situación ahora mismo, es la alguien te:

— Si contamos todos lo: pupitres que hay, resulta que su número supera el di los niños que podrían

ocuparios (ver cuadro). Pero... Hay muchos "peros´ que justifican los gritos de los que siguen pidiendo

que se perfeccione la escolarización, y parece que el Ministerío ha recogido la pelota porque ya ha

declarado qui hay un plan para construí un millón de nuevos puesto escolares en los próximo cuatro

años.

— Primer "pero": núestra población sigue sometí da a la necesidad de emigra de los pueblos hacia los

Bilbaos, las Barcelonas, los Madriles y las Valencias. Y asi, mientras en el campo se quedan vacías o

infrautilizadas las escuelas, en lo suburbios de esas ciudades no hay modo de ofrecer definitivamente a

todos los re cien llegados la escuela gratuita que piden.

DE 5.473.568 ALUMNOS DE EGB EL PASADO CURSO, 2.161.975 ASISTÍAN A CENTROS

PRIVADOS, Y CASI 600.000 ESTABAN SIN ESCOLARIZAR O MAL ESCOLARIZADOS « LA

FORMACIÓN DE UN PROFESORADO DE CALIDAD TROPIEZA CON DOS GRANDES

PROBLEMAS: RETRIBUCIÓN ESCASA Y DEDICACIÓN PLENA • NI LAS FAMILIAS NI GRAN

PARTE DE LOS PROFESORES SE HAN MENTALIZADO EN LAS NUEVAS ORIENTACIONES

PEDAGÓGICAS DE LA LEY DE EDUCACIÓN O EN ZONAS RURALES, EL 11,1 POR 100 DE LOS

ALUMNOS ASISTEN A ESCUELAS GRADUADAS Y El 6,4 TIENEN MAESTRO ÚNICO,

ADEMAS DE LOS PROBLEMAS DE TRANSPORTE Y COMEDORES

— Según datos oficiales, unos 25.000 niños no tienen escuela a la que acudir de ninguna manera. Otros

121.363 están en locales escolares en muy malas condiciones. Otros 190.629 están en locales

provisiónales también en muy mal estado. Otros 55.004 están metidos a presión en escuelas que practican

el doble turno. Otros 201.010, en aulas habilitadas. Total, casi 600.000 niños no escolarizados o mal

escolarizados. Ahí hay que meter todas esas protestas y manifestaciones familiares y vecinales a que

asistimos a diario.

Lo política, que ya Id están viendo...

— Per o—en tercer lugar—esa protesta se hincha considerablemente por otro motivo: muchos de los que

piden escuela para sus hijos la piden gratuita, y eso significa todavía en mucha medida "estatal"; añádase

que la polémica contra la escuela privada es una de las más fuertes banderas políticas que se han ondeado

desde hace varios meses y que darán paso a fuertes polémicas en estas primeras elecciones generales que

se avecinan. Lo cierto es que, según los últimos datos (del curso pasado), de 5.473.568 niños que había en

EGB, 2.161.975 estaban en centros privados. Cierto que muchos de ellos están ya subvencionados; .pero

ya se sabe cómo se está combatiendo esto de las subvenciones desde las posturas políticas de izquierda.

Cierto, también, que las subvenciones son un "parche" que ni siquiera quieren los centros privados,

porque, según la ley, habría que establecer "conciertos" entre los centros y el Estado, para que la

enseñanza privada fuera también gratuita, y esos conciertos no acaban de cuajar, a pesar de que ya se

acaba de decir que están al caer. Ya veremos.

— Queda el "pero" referido al campo español, tan abandonado desde cualquier punto de vista. Todavía

queda la vieja escuela unitaria en muchos sitios. Y todavía quedan muchas escuelas con menos de ocho

aulas. Exactamente, según los últimos datos, el 11,1 por 100 de los alumnos de EGB están en escuelas

graduadas y el 6,4 por 100, en escuelas unitarias o mixtas, con maestro único. Queda mucho por

concentrar y mucho que arreglar para que las concentraciones funcionen bien en materia de transporte y

escolares. Las provincias más afectadas por esto y más retrasadas por tanto en cuanto a cantidad de las

escuelas son: Lugo, León, Soria, Avila, Teruel, Zamora, Orense, Santander, Salamanca, Segovia y Burgos

(de peor a relativamente mejor).

Una buena escuela, que es distinto

Pero no nos perdamos en la marea de los grandes números (porque, de verdad, es para marearse). Lo se-

gundo que una madre pide a la escuela es que funcione bien, que Ion chicos "salgan sabiendo". Y en esto

hay que decir dos cosas graves: que la calidad de nuestras escuelas deja, en muchos casos, bastante que

desear y que no hay demasiado acuerdo (más bien muy poco) en lo que significa y debe significar, hoy

por hoy y de cara al porvenir, eso de "salir sabiendo": ¿significa no tener faltas de ortografía? ¿Saber

hacer la raíz cuadrada? ¿Leer con entonación y corrección y entonación académica 1 ¿•Saberse de

momemoria los cabos de la Península Ibérica o la famosa lista de los reyes godos ?

El balance de 1976 obliga aquí a decir que la teoría de la ley de Educación dice cosas muy bonitas y

sugestivas, pero que no han sido asimiladas (y, en ocasiones, tampoco aceptadas) por una gran mayoría de

las fmilias (que, eso es una buena verdad, necesitarían, para ponerse a la altura de tales objetivos, unas

intensivas "escuelas de padres") ni por buena parte del profesorado. Limitémonos a éste y veamos lo que

ha detectado una encuesta recientita, del trinque, realizada por el INCIE:

Profesores "progre" y "retro"

— El profesorado está dividido; unos (generalmente los más jóvenes y los que tienen una más elevada

titulación universitaria) son partidarios acérrimos de la pedagogía activa, de la nueva pedagogía (no

tan nueva por Jo demás); otros se encuentran agotados ante novedades que consideran pretenciosas y

menos eficaces de los .sistemas tradicionales, por los que, en cierto modo, suspiran (en general, los

maestros de más edad y de menor titulación).

— Los profesores no conocen con profundidad las orientaciones pedagógica» para la EGB dictadas por

el Ministerio (y que encierran muchos elementos de renovación pedagógica), y se inspiran, para su

trabajo docente, -más en los libros de texto que en dichas orientaciones. Si ello es asi, figúrense cómo

estarán las familias en cuanto a conocimiento y asimilación de esas normas.

"En general—indica—, se puede decir que muchas de las ideas auspiciadas por la reforma (programación,

trabajo en equipo, métodos activos) son ya algo familiar en el pensamiento de la mayoría de los

profesores. Pero la práctica de esas ideas no siempre responden en el mismo grado." ¿Por qué?

— Por el excesivo numero de alumno» por clase y el reducido número de profesores por centro. Sin

embargo, el informe evaluador de la ley de Educación subraya que la proporción numérica de alumnos

por cada profesor es muy aceptable en su medía nacional (28,63). Pasa lo de siempre: que en el campo

cada profesor suele tener muy pocos alumnos, pero en las grandes ciudades, en crecimiento, en los

centros privados subvencionados, y en la primera etapa de la EGB, cada profesor tiene muchos más

alumnos que esa media estadística. Y sucede también que, al tiempo que se dice que ya hay un número

global suficiente de maestros, hay graves problemas de eficaz organización y distribución de los

mismos en las escuelas, atendiendo de una manera funcional a las necesidades, y no tanto (de ahí la

dificultad del problema) a los intereses personales y familiares de los profesores, que tienden a buscar

una colocación en la ciudad. Ahora está elaborándose el reglamento de Jos colegios nacionales, y se debe

tener en cuenta esa exigencia de funcionalidad, entre otros temas.

"Ni chicha ni (¡mona"

— Porque esta mentalización ha sido algo importante, pero no supone todavía una practica total de un

nuevo estilo pedagógico. Es decir, estamos a la mitad del camino, y la escuela no es todavía ni chicha ni

limoná. Y muchos lo notan en su experiencia familiar. Vayamos a los libros de texto.- ,¿ Para qué valen?

¿Para qué deben valer? ¿Cómo hay que utilizarlos? Antes la cosa era sencilla: había que aprendérselos, a

ser posible, de memoria. Ahora se subestima la memoria, y lo cierto es que la nueva pedagogía tiene otras

exigencias, no siempre comprendidas por los padres, y cuyo fundamento último es que vivimos en unos

tiempos de cambios rápidos, en los que, más que saberse muchas cosas en el almacén de la memoria,

interesa tener una estructura mental adecuada, "aprender a aprender" siempre, incluso al abandonar la

escuela; saber encontrar los conocimientos nuevos y viejos, saber estudiar, estar entrenado para el

ejercicio intelectual y su desarrollo en equipos de trabajo, saber adaptarse a nuevas situaciones, etc.; en

una palabra, conseguir que cada niño llegue a ser el protagonista principa] de su propia realización

intelectual, afectiva y, para decirlo de una vez, personal.

Pues bien, dice la citada encuesta que "son bastantes los profesores que, aunque siguen dando mucha

importancia al libro de texto, lo han desmitificado". Son ellos quienes los eligen con bastante libertad

(aunque esto, según el informe eva1uador, significa también que la presión de las editoriales lanza sobre

ellos su peso, con todo lo que ello lleva consigo en materia económica). En general, los profesores

consideran que los libros de texto han mejorado en los últimos años,

aunque siguen teniendo defectos que se deben corregir.

Problema de tiempo y sueldo

Esas razones económicas son las que determinan, una escasez de recursos didácticos, que para muchos se

traducen en que sólo hay el libro, la pizarra, el cuaderno, y el lápiz. Son muchos ya, afortunadamente, los

maestros que hacen su programación al principio del curso, pero también es cierto que se usan mucho las

fichas de trabajo, y que las que se usan son las compradas en editoriales; son minoría los profesores que

confeccionan sus propias fichas, realmente adaptadas al alumno. :¿Y por qué no las hacen ? Otra vez el

tema económico: porque no tienen tiempo, dentro del horario de trabajo, para ello. Es decir, no se les

paga todavía por muchas de las cosas que significarían una auténtica calidad de la enseñanza.

Al elegir los libros, los profesores se guían, según la encuesta, sobre todo por la calidad; pero ni las

familias (a pesar de que está mandado) ni los alumnos intervienen en esa elección. Tendrán que urgirlo

las asociaciones de padres de alumnos.

Si ustedes tienen curiosidad por averiguar cuál es el contenido de los libros de texto utilizados por la

mayor parte del pais, es cosa más sencilla de lo que parece, porque son sólo cinco las editoriales que

copan la parte mayor del mercado. Esas editoriales son Anaya (más de la cuarta parte), Santularia, S. M.,

Alvaréz y Edelvives. "Al tener un gran mercado—dice la encuesta—, habría que estudiar si ello supone

un verdadero abaratamiento de los textos, o, por el contrario, no hay gran diferencia coa los precios de los

restantes, y entonces habría que pensar en beneficios excesivos. Los profesores se sienten sensibilizados

con el problema de los precios y, por ello, aplauden la medida de no cambiar los textos en cuatro años."

Adaptación regional

Otro problema: en general, los libros están pensados para un tipo de alumno que vive en un ambiente de

clase media urbana. Ello deja desamparados a los ambientes rurales, a la clase obrera, etc. El problema de

adaptar los libros al nivel socioeconómico de las familias y a las diferentes comarcas y regiones españolas

es, ciertamente, grave e incide notablemente en la calidad de la enseñanza y en la Igualdad de

oportunidades de la educación que se imparte en este país. Pensar en industrializar esta necesidad sería

carísimo.

De ahí otra urgencia más para que la programación del profesor sepa cubrir esta laguna y la necesidad de

que esta tarea le sea convenientemente retribuida; en la misma linea irían leus necesidades de adaptar los

planes de estudio del Magisterio, de modo que preparen al futuro profesor de EGB para cumplir esta

función, que será mucho más aguda en una democracia.

La encuesta revela también que están, mejor dispuestos y preparados para actuar de verdad las exigencias

de la nueva pedagogía aquellos profesores que enseñan una sola área; problema de organización y

problema, otra vez, de retribución.

Los colegios más actualizados a las nuevas exigencias, según este estudio, son: algunos centros privados

dé seglares, los centros de religiosos, los estatales y los centros privados seglares pequeños (en pisos y

demás), por este orden.

En conclusión, y como acaba de reconocer el director general de Educación Básica, señor Blat Gimeno,

experto de la Unesco, lo más Importante para que la escuela funcione bien y sea de calidad es "el nivel de

formación científica, cultural y pedagógica del profesor, su personalidad y su dedicación y entrega a la

tarea educativa". De ahí la urgencia de que se les prepare bien y se les perfeccione constantemente. Pero

para ello tienen que estar bien pagados y bien organizados. Ahí está la última huelga de maestros, en la

que exigían unas cuantas cosas en esta linea. Y ahí está el por qué todavía nuestras escuelas no funcionan

como debieran. Hay más causas, y cada una de ellas merecería un amplio desarrollo para que todos fueran

conscientes de este endiablado problema de dar a cada españolito una auténtica opción de educarse como

Dios manda.

Pero éso sería demasiado largo, y no nos permite extendernos más este punto final.

Carlos Veira

(Fofos Carvajal.)

 

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