Autor: Apostua, Luis. 
   La lucha está servida     
 
 Ya.    22/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

JORNADA ESPAÑOLA

LA LUCHA ESTA SERVIDA

ESTE puede ser el Pleno del Congreso que trace la frontera entre derechas e izquierdas, con la

particularidad de que la muy derechista Alianza Popular, por el juego de los equívocos parlamentarios,

parece inclinada a seguir los aires de la Izquierda para "castigar" al Gobierno UOD por sus pecados

capitales.

Lo normal sería .que esa frontera se trazase a propósito de la ley de Presupuestos Generales del Estado,

que es una pieza sustantiva de la acción política y económica del Gobierno. Pero no va a ser así; la batalla

dialéctica va a recaer sobre Landelino Lavilla, ministro de Justícia, a cansa de te proposición de ley del

Partido Socialistas Obrero Español para la abolición de la pena de muerto.

A mi juicio esta proposición de ley obedece a que el objetivo fundamental del PSOE en este etapa puede

ser definido como "todo por la imagen". Es decir, sistemático cultivo de todo lo que puede favorecer su

aspecto de partido progresista, humanitario y activo, sin atender a las vertientes, necesarias en los grandes

partidos con responsabilidades o aspiraciones de Gobierno, como son la prudente medida de la

inoportunidad social y política de una ley completamente desgajada del entorno en que debe Ir la

verdadera reforma del Código Penal. En cambio, el objetivo del Gobierno es la reforma, del Código

Penal, dentro de la cual la pena de muerte-generalmente rechazada por la conciencia popular-es una

pieza más del entramado. O sea, no se va a tratar de un verdadero debate sobre la pena de muerte, sino de

un partido imtportante que quiere, ganar puntos de imagen y otro partido, tan importante, que tiene la

responsabilidad de atreverse a no ser simpático. Es en poco lo que le sucedió a Azaña en el Parlamento de

la República, cuando se atrevió a hacerse impopular con este mismo tema de la pena de muerte.

* * *

Por lo demás, este pleno se inscribe en la línea de creciente confrontación parlamentarla entre Gobierno y

oposición, nuevo aspecto de la política sobre el que llamaba la atención dé los lectores ya el domingo

pasado. ¿Es eso malo o condenable? No; por supuesto que no. El Congreso está para eso y no para el

intercambie de zalemas protocolarias al estilo del anterior Régimen.

Lo que sucede es que esta vez la ofensiva contra el Gobierno es nna operación general que incluye el

campo politico -operación Areilza-, el sindical, el de orden público e incluso, las escaramuzas habidas

desde el primer día en el seno del recién cocido Consejo Rector de la televisión. Es hora, pues, de lucha, y

no es cosa de asustarse por ella.

Luis APOSTUA

 

< Volver