Autor: Castejón, C. V.. 
   Los penenes     
 
 Arriba.    19/02/1977.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

LOS PENENES

Señor Director:

A raíz de las últimas declaraciones del señor Ministro de Educación y Ciencia ante las camamas de

RTVE, una de las especies más difundidas es la de que los PNN ocupamos nuestros puestos´ por el

equívoco sistema que se ha dado en llamar «dactilocracia», y que, por consiguiente, nuestro rendimiento

profesional no ofrece ninguna garantía, por cuanto se hace «imprescindible y necesaria la selección».

Queremos insistir sobre este punto de cara a la opinión pública, en general, bastante mal informada, ya

que en este supuesto diálogo sólo se deja hablar a una de las partes.

En el «BOE» del 17 de julio de 1971; se publicó una resolución del MEC, por la que se anunciaba una

convocatoria para cubrir los «puestos de.trabajo de carácter docente en los Institutos Nacionales de

Enseñanza Medía». En el anexo número 1 de esa convocatoria se anuncian los puestos existentes y el

modelo de instancia que, debidamente cumplimentada y adjuntando «curriculum vitae», fue enviada por

los solicitantes al Ministerio,

La Administración seleccionó de entre ellas a las personas que consideró Idóneas para desempeñar la

función docente.

Una vez presentados los documentos acreditativos requeridos, en los que constaban los años de docencia,

informes de los directores de los centros donde se había prestado servicio con anterioridad, los famosos

cursos del ICE, etcétera, hubo que pasar por una revisión médica —casi un chequeo— y presentar los

inevitables certificados de penales y buena conducta.

Así accedimos a la enseñanza estatal varios miles de los actuales PNN, ya que la disposición continuó

vigente en los años sucesivos. Ni qué decir tiene que el mismo procedimiento tuvieron que seguir los

profesores que llevaban ya varios años en los Institutos antes de publicarse la resolución citada.

El control posterior lo ejercieron los propios jefes de seminario, la Junta Directiva de cada centro y la

Inspección Técnica, y, de un modo tácito, los alumnos y sus padres.

En el citado documento se establecen las bases para la provisión de los puestos de trabajo anunciados, en

la primera de las cuales, «régimen jurídico de prestación de servicios», se añade que los así seleccionados

serán nombrados funcionarios Interinos del correspondiente cuerpo. Pero la realidad es que esto no

ocurrió inmediatamente y que el Ministerio procedió a establecer el contrato temporal que resultaba más

cómodo, más barato y dejaba todas las bazas en su mano.

Esperando que sea tan amable como para publicar esta carta, le saluda atentamente,

C. V. Castejón (Madrid.)

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