Autor: Galán y Gutiérrez, Eustaquio. 
   Razones de una impugnación     
 
 Ya.    25/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

tribuna abierta

Razones de una impugnación

El catedrático de la Facultad de Derecho don Eustaquio Galán explica en el siguiente escrito las razones

de su impugnación «al llamado claustro de la Facultad de Derecho de la Complutense»

1 En primer lugar, Jas, razones de mi impugnación no son dependientes del hecho de que los

estatutos provisionales de la Universidad Complutense ya no estén en vigor, sino que subsisten

incluso en el supuesto de que estuviesen en plena vigencia, y, por otra parte, la Inexistencia jurídica de

tales estatutos como norma vigente no es materia opinable, sino un hecho jurídico inconcuso y

manifiesto.

2 En segundo término ni siquiera había terna, requisito previo a todo el procedimíento de elección del

decano, pues el señor Díaz de Velasco, mediante carta que hizo circular POr medio del Decanato, puso

explícita´ su decisión de no figurar como candidato al Decanato y desautoriza el equívoco "que en entra

de mi voluntad pudiera haberse creado" en tal sentido.

3 En tercer orden, todo el proceso de convocatoria y celebración del claustro es una maquinación

política de algunos entusiastas de la democracia totalitaria, aquella que no quiere respetar, en la

realización de sus propios fines, las diferentes instituciones sociales y aspira a subordinarlas todas ellas a

la idea del Dios-partido, poniendo cuanto existe bajo su sagrado patrocinio y abanderando la Universidad

unilateralmente a una determinada orientación.

4 En cuatro lugar, el llamado claustro fue un órgano de Invención cerebrina, que quisieron entrón izar los

llamados estatutos provisionales y que desapareció con éstos, cuya aberración mayor fue por ignorar qué

en la democracia y qué es la Universidad, e) tratar de ordenar ésta como una república democrática, cosa

tan absurda cual organizar una república al" estilo de una Universidad, o una Iglesia como un ejército, o

un ejército, como una Iglesia. Pues la democracia es un principio de* organización sólo válido—aun

cuando no el únicamente válido—en las sociedades políticas, y la Universidad no lo es, ya que constituye

una comunidad—algo más allá y en otro plano que la democracia—de maestros y escolares, movidos y

absorbidos por el afán de descubrir y difundir la verdad, exigencia fundamental de una sociedad política,

después de organizada en ésta la satisfacción de las necesidades materiales.

5 En quinto orden, los estatutos provisionales, de 31-12-70, en su calidad de tales, disponían que BU

"duración máxima será de tres años". V si bien es sabido que su aplicación fue suspendida por cierto

tiempo, resulta evidente que1 la suspensión de la aplicación de. una norma se hace a expensas del plazo

máximo e´ improrrogable de validez y de duración de ésta, cuntido lo tipie fijado, de modo que la

suspension no puede significar aumento de ese plazo. Además, citando tina, norma es prorrogable, su

prorrog tiene núe intentarse antes de su expiración y tiene también míe hacerse por plazo determinado y

ninguna de estas cosas se llevó a cabo en nuestro caso.

6 En sexta lugar, los fines PÚblicos y notorios en la Facultad, que se perseguían con el claustro eran

inadmisibles legalmente, aun cuando estuviesen en vigor los estatutos, pues se pretendía que el

preconcebido decano nombrase tres videcanos en quienes no concurría la condición de catedrático,

exigible siempre, incluso conforme a los estatutos, ´pues" el vicedeca-no, en ausencia de! decano, ejerce

autoridad, y no pude tenerla si. corno aquí se -pretendía, ´os tres vi-cédecanos eran dos profesores

adjuntos y un agregado, en cuvas manos quedaría abanderada unilateralmente en sentido político la

Facultad.

7 En séptimo término, inexistentes ya los estatutos provisionales, la Universidad tiene sus propias

normas institucionales para subvenir a todas sus necesidades, incluso la elección de decano, aunque

esas normas no permiten, claro está, desplegar la aludida maquinación, articulada en medio no del

pluralismo, "Bino del politeísmo político actual de España, en el que algunos sectores profesan la idea

de) Dios-partido, incompatible con la idea de la democracia.

8 En octavo lugar, la convocatoria y la reunión mencionadas de! sedicente plaustro tuvieron varias

impugnaciones, incluso por parte de alumnos que, caso de ser procedente el claustro, estaban

llamados a él como legítimos representantes de los escolares, pero fueron sustituidos por otros, carentes

de -tal legitimación.

Eustaquio GALÁN Y GUTIÉRREZ

 

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