Autor: Rodríguez Zúñiga, Luis. 
 Huelga de profesores no numerarios. 
 Paralización casi total de la enseñanza estatal     
 
 Diario 16.    11/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Huelga de profesores no numerarios

Paralización casi total de la enseñanza estatal

Luis Rodríguez Zúñíga

(Profesor Adjunto de la Universidad Complutense)

Los profesores no numerarios (PNN) de Instituto se han declarado, desde hace unas semanas, en huelga.

Paralelamente, los PNN de Universidad han tomado (sin qua se sepa aún exactamente hasta cuándo)

idéntica postura. En uno y otro caso, el resultado más inmediato es la paralización casi. total de la

enseñanza estatal. Ante ello, es lógico que la opinión pública se impaciente:

¿Pero qué pasa en la enseñanza?, es hoy, sin duda, una pregunta que muchos se hacen. Sin pretender

responder a todo y ciñéndome exclusivamente a lo que mejor conozco, la Universidad, quisiera llamar la

atención sobre unas cuantas cuestiones.

Herencia

Hay que señalar, antes de nada, el carácter de herencia que la cuestión tiene. Ciertamente, ni se llega de la

noche a la mañana a una situación en la que el peso decisivo de la enseñanza lo llevan unos enseñantes,

los PNN, que disfrutan de todas las obligaciones con exclusión de todos los derechos. El PNN ha de dar

clase cómo un profesor numerario, pero carece del nivel de retribuciones de este último; el PNN es tan

responsable de sus cursos como un numerario y, sin embargo, ignora si se le va a renovar su contrato,

cuándo se le va a renovar o cómo se le va a renovar; a más de sus enseñanzas, el PNN está obligado a

doctorarse, sin que se le proporcionen los medios ni las ayudas necesarias para realizar un trabajo de

investigación serio; la mayoría de los profesores (y sobre todo en las grandes Universidades) son no

numerarios y, como contrapartida, la ley reduce su participación en los órganos de gestión universitaria (a

los que apenas si se concede capacidad de decisión, todo hay que decirlo) a porcentajes ridículos.

A tal situación se ha llegado, al tiempo, por una larga política de los Ministerios de Educación y Ciencia y

de Hacienda. Razones tan obvias como elementales han producido que este último nunca haya tenido el

menor interés por acometer una reforma fiscal, siendo la consecuencia entonces que los dineros no

llegaban nunca a sectores tales como la retribución del profesorado: cerrar la bolsa, contratar a lo más

barato y el año que viene ya veremos,

La política del parche

En cuanto al MEC, y dejando de lado las disputas (¿las ha habido?) con el de Hacienda para aumentar los

presupuestos dedicados a lo que nos ocupa, tampoco sale bien librado. ¿Es que desde los tiempos del

Ministerio Lora hasta nuestros días, pasando por las originalidades del de Julio Rodríguez, ha habido otra

política real que la del parche y. la del intento do "mantener el principio de autoridad"? Uno no ve

ciertamente dónde encontrar indicios de que alguna vez haya habido algún equipo ministerial que haya

intentado concreta y efectivamente superar esta visión elemental del problema, que se muestra así como

común a todos los que han ¡do dirigiendo la política educativa: en la Universidad existen catedráticos,

estudiantes y una porción de gente con la que no sabemos qué hacer y que "deben aspirar" a ser

catedráticos. ¿Pero tiene algún sentido realista plantear el problema en términos de decir que se ingresa en

la carrera docente sólo cuando se es catedrático y que entre tanto se está en el limbo del no numerario?

Los mismos Cuerpos de Profesores Agregados y Adjuntos, de muy reciente creación, ¿qué vienen a

solucionar si se trata de pegotes, añadidos, cuerpos que ignoran el alcance exacto de sus funciones y que,

sobre todo, no están articulados entre sí de manera orgánica? Es decir, que tengo que complicar más, pero

dentro de sus mismas coordenadas, el esquema anterior.

Hoy hay numerarios-numerarios, que son los catedráticos; numerarios, pero menos, que son los

agregados; numerarios que no son casi nada, los adjuntos, y no numerarios a carta cabal.

Definir la carrera docente Sigue faltando, en resumen, lo básico, la definición de qué es la carrera

docente, cómo se ingresa en ella, cuáles son los pasos que en ella se dan, desde los primeros hasta los

finales.,

A falta de ello, la confusión y los conflictos no harán otra cosa que egudizarse. Es absurdo pensar que las

oposiciones deben ser la única vía de acceso cuando se sabe que cubrir todos los puestos docentes

necesarios por vía de oposición reclamaría paralizar totalmente la vida académica durante mucho

tiempo, ya que los numerarios tendrían que ocupar todas sus horas en sor miembros de los

correspondientes tribunales. Es absurdo plantear oposiciones para el paso de un cuerpo a otro y mantener

incomunicados entre sí a los diferentes cuerpos docentes, como si fuesen algo extraño y no funciones con

una básica tarea común. Es absurdo, en definitiva, seguir planteando hoy la enseñanza y la investigación

en términos de carrera individual más o menos brillantes

 

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