Apertura en Madrid del XVIII Congreso Internacional Remolachero  :   
 Necesidad de agrupar a los cultivadores europeos para actuar entre el bloque de la Pequeña Zona de Libre Cambio y el Mercado Común. 
 ABC.    04/05/1960.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

APERTURA EN MADRID DEL XVIII CONGRESO INTERNACIONAL REMOLACHERO

Necesidad de agrupar a los cultivadores europeos para actuar entre el bloque de la Pequeña Zona de

Libre Cambio y el Mercado Común

A las diez de la mañana de ayer se celebró en el salón de actos de ]a Casa Sindical la sesión de apertura

del XVIII Congreso Internacional de la C. I. B. E. (Confederación Internacional de Remolacheros

Europeos), cuyas sesiones se desarrollarán hasta el próximo día 8. En los trabajos intervienen un total de

200 representantes, pertenecientes a los ocho países miembros del citado Organismo, al que España está

adherida a través del Sindicato, Nacional del Azúcar, en representación de los cultivadores remolacheros

de la Península.

Presidió la sesión inaugural el señor Pro Alonso, en representación del ministro secretario general del

Movimiento y delegado nacional de Sindicatos, señor Solís. Le acompañaban el señor Marchetti,

presidente de la C. I. B. E,; la señora viuda de Vecchi (fundador de la C.I.B.E.), Mme, Pia de Vecchi; el

secretario general de la C, I. B. E., M. Cayre; el presidente de la Delegación española y jefe nacional del

Sindicato del Azúcar, señor Muro Sevilla, y el presidente del Grupo Nacional Remolachero, señor

Marcen Nasarre.

Comenzó el acto con unas .palabras de salutación, pronunciadas por el señor Muro Sevilla. Dió la

bienvenida a los congresistas y afirmó que aunque los temas a tratar en el Congreso son de índole

preferentemente económica, diciendo que nada podría conseguirse sin poner por delante los valores del

espíritu y una fraternal cordialidad entre los reunidos. Terminó diciendo que estaban abiertos a los con-

gresistas todos los caminos de España.

A continuación habló la señora viuda de Vecchi, quien expresó que por fin se había realizado el sueño de

todos: venir a España. Agradeció muy especialmente a la Delegación española, en nombre de todas las

señoras participantes en la reunión, el gentilísimo obsequio que les había hecho dicha Delegación;

gentileza —dijo—, que pone de manifiesto las tradicionales virtudes españolas de culto a la amistad,

espíritu caballeresco y gentileza hacia la mujer. "Para mí—añadió—, este Congreso tiene una profunda

significación, puesto que, según mi criterio, la C. I. B. E. es un exponente de lo que pudiera llamarse la

Europa de la amistad, que agrupa a todos los países que han creado la civilización occidental y

que tienen una patria común, la misma Europa, y también un patrimonio colectivo, que es la civilización

cristiana." Terminó afirmando que el recuerdo de este Congreso no se borraría nunca de su´ memoria.

Intervino seguidamente el presidente de la C. 1. B. E., señor Marchetti. que dedicó un recuerdo de

gratitud y admiración al fundador de la C. I. B. JE., que supo captar la necesidad de crear dicho

organismo cuando empezaron a surgir diversas organizaciones económicas de ámbito extranacional

europeo. Agradece las palabras del señor Muro Sevilla y expresa su admiración por el montaje de los

servicios del Congreso. Expuso, finalmente, las razones que exigen el intercambio de ideas y de

experiencias en los diversos países de la Confederación.

A continuación, el Sr. Pro Alonso ratífico la bienvenida expresada por el señor Muro Sevilla a los

congresistas, tras lo cual declaró abiertas las sesiones del Congreso.

Momentos después abandonó la presidencia el señor Pro Alonso y la ocupó el presidente de la C. I. B. E.,

señor Marchetti, iniciándose la sesión plenaria.

En primer término intervino el secretario de la C. I. B. E. para tratar de las reformas estatutarias de la

Confederación, consistentes en que el presidente de la misma sea elegido cada dos años y no reelegido, y

que el Consejo, que hoy se compone de presidente y secretario general, amplíe su composición con tres

representantes de cada país miembro del Organismo. Ambas propuestas fueron aprobadas unánimemente

por el Pleno.

Informó después el presidente, señor Marchetti, sobre las causas que determinaron la creación de la C. I.

B. E., basada en la necesidad de agrupar a los remolacheros europeos en un organismo con virtualidad

suficiente para actuar entre los bloques representados por la pequeña zona de libre cambio y Mercado

Común.

Seguidamente el señor Muro Sevilla hizo una amplia exposición sobre la economía azucarera española.

Analizó los diversos problemas que los agricultores tienen ´planteados. Los estudios y experiencias

realizados en los demás países pueden servir de base para el resurgimiento del cultivo remolachero en

España. Terminó citando una frase del profesor Reynols, gran amigo de España, quien dijo: "España

cumple su misión de crear una civilización, la más brillante que conocieron los siglos... ¡Que sea España,

como lo fue siempre en los momentos estelares de la humanidad, uno de los inconmovibles puntos de

apoyo para su defensa!"

Se suspendió por diez minutos la sesión y fue reanudada con la intervención del delegado general de la C.

N. I. B. C., de Francia, M. Desbordes, sobre el mercado mundial del Azúcar; y la exposición sobre

agrupaciones económicas europeas a cargo de M. Schwiening, presidente de la delegación alemana.

A primera hora de la tarde se levantó la sesión.

 

< Volver