Herrero Tejedor clausura en Cáceres la Asamblea Comarcal de Autoridades. 
 Mientras vosotros trabajáis por esta España nuestra, unos cuantos malos españoles se reúnen para repartírsela  :   
 Estamos ya muy cerca de coronar el esfuerzo y por eso se dan prisa los enemigos en provocar intrigas. 
 Patria.    11/06/1962.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

"Mientras vosotros trabajáis por esta España nuestra, unos cuantos malos españoles se reúnen para

repartírsela"

«Estamos ya muy cerca de coronar el esfuerzo y por eso se dan prisa los enemigos en provocar intrigas»

CACERES. — Ayer mañana, bajo la presidencia del vicesecretario general del Movimiento, don

Fernando Herrero Tejedor, con asistencia de todas las primeras autoridades provinciales, representaciones

y órganos de la Administración Pública y una nutrida de autoridades de Teruel, se ha celebrado el acto de

clausura de las asambleas comarcales de autoridades y mandos que durante un año se han venido

celebrando en la provincia, con la participación de todas las representaciones mas significativas de los

224 Municipios cacereños. Se puede calcular en más de tres mil personas las que han asistido a este

magno acto en representación de todos los pueblos de la provincia. Ocuparon en la presidencia lugar

destacado con el señor Herrero Tejedor, el gobernador civil y je- fe provincial del Movimiento de Cáceres

señor Herrero Fontán; el obispo de la diócesis general gobernador militar y demás autoridades

provinciales. De Teruel, y por darse la circunstancia de haberse concedido al señor Herrero Fontan la

Encomienda con Placa de la Orden de Cisneros, en atención a los méritos contraídos en la época en que

fue gobernador de aquella provincia aragonesa, se. desplazaron el gobernador civil, señor Perlado

Cadavieco; el presidente de la Diputación, el alcalde de la capital y otras autoridades y jerarquías.

Dio comienzo el acto con un breve discurso del subjefe provincial del Movimiento. A continuación, el

jefe del Departamento de Acción Política hizo un análisis de las reuniones comarcales celebradas,

presentando al señor Herrero Tejedor los problemas de la provincia para que los elevase al ministro

secretario.

Seguidamente se dio lectura a la concesión al gobernador civil y jefe provincial del Movimiento, señor

Herrero Pontán, de la Encomienda con Placa de la Orden de Cisneros, y antes de la imposición el señor

Perlado Cadavieco, actual gobernador civil de Teruel, entregó a su antecesor en el cargo urja placa de

plata en nombre de la provincia, y al señor Herrero Tejedor las insignias de la Orden para que se las

impusiera al gobernador cacereño, lo que hizo el vicesecretario general del Movimiento entre los aplausos

de los asistentes, agradeciendo el señor Herrero Fontán la entrega.

* PALABRAS DE HERRERO TEJEDOR

"Entiendo que he reñido a tres cosas: a imponer una condecoración a vuestro jefe provincial, en nombre

del ministro secretario general del Movimiento y por deferencia de las autoridades de Teruel; a recoger

las conclusiones de vuestras asambleas comarcales y a hablaros un poco de los problemas de España y de

nuestro afán por resolverlos.

Cuando se condecora a un hombre coma Herrero Fontana, que ha dejado una estela de servicios, de

realizaciones y de amigos en la provincia de dónde procede, se da una cuenta de cómo ha cambiado el

concepto de autoridad. Ya no se trata de la autoridad que espera que le planteen el problema, sino que se

lanza a buscarlo, a conocer a las gentes a quien tiene que servir y a tomar contacto con las tierras de su

provincia. Si como gobernador ha sabido representar fiel y eficazmente al Gobierno en la provincia, como

jefe provincial ha representado con plena identificación al pueblo ante el Gobierno. Por ser el

Movimiento entidad intermedia entre la sociedad y el Estado, encargada de llevar a éste los anhelos del

pudrió y orientar al pueblo conforme a las directrices del bien común que el Estado persigue, al encarnar

la máxima Jefatura del Movimiento en la provincia se está cumpliendo con la noble tarea de representar

los intereses, los anhelos, los afanes del pueblo, plantear sus necesidades y 1 sus inquietudes y afanarse

en un todo por resolverlos.Por eso es el puebla mismo e. quien le ofrenda estas insignias

con una sencilla dedicatoria que campea en su estuche: "A José 1 Ramón Herrero, sus amigos de

Teruel".

Pero he venido también a re-1 coger los frutos de vuestras asambleas, a identificarme con

vuestros problemas y a ayudaros, en la medida de mis posibilidades, para elevarlas al ministro

secretario general del Movimiento y para que de esta forma sean conociáas por el Gobierno que

preside nuestro Caudillo. Habéis estado trabajando calladamente, oscuramente, con la mira puesta, no en

vuestro interes particular, sino en el servicio a vuestros convecinos y a vuestros coprovincianos.

Lo hacéis asi porque consideráis a España como un servicio y no como patrimonio. Mientras vosotros

trabajáis afanándoos por engrandecer y perfeccionar esta España nuestra, unos cuantos

malos españoles se reúnen en Munich para, repartírsela, para , intentar adueñarse de lo que corresponde a

la comunidad que trabaja, y no a la covachuela que conspira.

Vuestros problemas son una parte de los problemas generales . de España, y hay que afrontarlos

aplicando sobre ellos todo un sistema de ideas que configura , el orden económico social de nuestro

Movimiento. Cuando comenzó el proceso revolucionario que está transformando a España, nos

comprometimos en llevarlo a cabo para que produjera . los frutos económicos y sociales : que fueran la

base de la prosperidad y del engrandecimiento de la Patria. No podemos ahora detener este proceso,

porque lo pondríamos en peligro de que se perdiera todo, la detención de nuestro proceso revolucionario

produciría indudablemente un retroceso profundo no sólo en el nivel económico y social, que se ha

conseguido, sino también en la paz y en la seguridad de que gozamos los españoles.

Estamos ya muy cerca de coronar el esfuerzo, y precisamente por eso se dan prisa los enemigos en

provocar intrigas contra España. Si no impiden nuestro ingresa en la Comunidad Europea, si no impiden

que los millones de turistas se den cuenta de que cuanto se ha dicho sobre nosotros ha sido en gran parte

fabulosa mentira, si no logran cortar el creciente interés de los demás pueblos por España, no tienen ya

nada que hacer. Ahora o nunca. Y por eso quienes supieron hacer una España, como nosotros la

queremos llegan a aliarse con el que en 1934 decía a los campesinos de Jaén que "las hoces no sólo sirven

para cortar la. mies, sino también para cortar las cabezas de los burgueses". De esto tienen que darse

cuenta los burgueses y sacar las consecuencias necesarias para contribuir intensamente a solucionar los

problema económicos y sociales del país.

Nuestro sistema de ideas surgió cuando en el mundo estaban debatiéndose posiciones antagónicas: el

individualismo y el estatismo; el capitalismo y el marxismo; la democracia liberal y el totalitarismo. Hubo

que sortear el peligro de caer en cualquiera de estos, polos estableciendo las líneas básicas de un sistema

armonioso y justo que pretende, sobre todas las cosas, hacer posible el desarrollo de la dignidad, la

integridad, la libertad del hombre, su sentido de responsabilidad y su vocación comunitaria.

Para esto hace falta coordinar los intereses individuales y los intereses públicos con el bien común, y la

mejor manera de lograrlo es llenar de contenido económico las instituciones en las que el hombre vive, la

participación del hombre en los bienes económicos no se desprende sólo de su necesidad de sobrevivir,

sino que es consecuencia de su personalidad del derecho que tienen a actuar los valores del espíritu, á

perseguir unos ideales y a formar parte activa de una comunidad.

Por eso preferimos basar su derecho a participar en la razón de que tiene una responsabilidad social que

cumplir y de que para llevarla a cabo ha de participar en los bienes de la comunidad desde el más ínfimo

nivel.

En vuestras asambleas habéis planteado problemas municipales, problema agrarios de reajuste

económico, unidad de esfuerzos, transformaciones necesarias, formación profesional, etc., y también

problemas sociales, como la emigración o el cambio. necesario de algunas estructuras agrarias. Pero sobre

tontas las cosas os ha preocupado el problema social y es lógico que así fuera porque este problema es el

más complejo en estos momentos ,no sólo por la interdependencia con lo económico, sino también por el

profundo contenido humano que tiene.

Hay una serie de razones que abonan este planteamiento: profunda razón de justicia; la obligación de ser

consecuentes con nuestras ideas; la necesidad de crear un clima de seguridad social que haga posible la

eficacia máxima de todo el desarrollo económico. Hay también obstáculos que salvar: la necesidad de

evitar la inflación; la necesidad de fortalecer económicamente la producción con vistas a la integración

supranacional y, sobre todo, la falta de colaboración, la falta de conciencia social en quienes más

debieran tenerla. La conciencia social falta muchas veces en los de abajo, pero éstos, por su escasa

formación y por no haber tenido oportunidad de adquirirla mejor, son menos responsables que aquellos

que por su mayor cultura, por su mejor preparación y por la abundancia de medios de que disponen tienen

obligación de disponer de una mayor sensibilidad para los problemas de la justicia social.

la conciencia social consiste en tener bien claras las ideas sobra justicia social y cumplirlas. Por eso no

tienen conciencia social quienes entienden la propiedad, contra Santo Tomás,como privativa y no

comunicable a los que sobre ella trabajan y tampoco 1a tienen quienes la entienden, contra Juan XXIII,

como una forma, rígida no susceptible de transformación ni de producción de efectos sociales, cada vez

más intensos.

Estas actitudes sólo conducen a crear climas de insatisfacción y de injusticia que pueden llegar a romper

profundamente el equilibrio y la paz social. Ya una vez la Reina Católica tuvo que desmochar en Cáceres

las torres almenadas.Evitemos que la cerrazón de unos pocos incline a los demás a

asaltardemagógicamente sus reductos.

En cuanto a vuestras asambleas, yo no os puedo prometer nada, sino obligarme a trasladarla» a quien las

debe considerar, y convertirme en un cacereño mas en su defensa y en la gestión necesaria para que

vuestras aspiraciones se conviertan en realidad. Pensad que él Gobierno está interesado en la promoción

de los intereses de cada provincia y para acometer los problemas de forma orgánica ha creado el

Comisariado del Plan de Desarrollo que impulse y coordine los aspectos diversos que cada provincia tiene

planteados.

Pero vosotros tenéis que seguir trabajando, seguir unidos en torno a vuestro jefe provincial y a vuestras

autoridades, demostrando este sentido de comunidad que os ha hecho venir aquí y este sentido de

responsabilidad y de amor a España que os hace afanaros sobre ella a las órdenes de Franco, con

desprecio de quienes, fuera de sus fronteras, están intentando alterar el orden que hemos conseguido con

tantos esfuerzos y la unidad que es producto del sacrificio de todos.

Seguid considerando que todo problema tiene tres partes: Una, aplicación de medios materiales; un

perfeccionamiento de las técnicas y un sentido profundamente humano. El servicio al hombre es lo que

importa, y si conseguimos facilitar con nuestra acción política el cumplimiento de su destino, habremos

servido realmente como se espera de nosotros."

 

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