Autor: Yurre, Gregorio R. De. 
 En torno al eurocomunismo. 
 Doctrina, estrategia, táctica (V)     
 
 Ya.    27/12/1977.  Página: 5-6. Páginas: 2. Párrafos: 23. 

ALES Y COLABORACIONES

Pag. 5 - YA

EN TORNO AL EUROCOMUNISMO

Doctrina, estrategia, táctica (V)

SOBRE la interpretación de la política del mundo comunista, y muy especialmente de la Unión Soviética,

existen diversas opiniones: la que se atiene a los principios del pragmatismo y la que defiende, por el

contrario, la ideocracia o dominio de la ideología en la dirección de la acción.

En el primer caso, el criterio fundamental para Interpretar la política comunista es el principio de la

Realpolitik, es decir, el interés nacional de la causa soviética y comunista. En esta hipótesis la norma

directiva de tal política es el pragmatismo y no la ideología. Sería un criterio similar al aplicado por los

regímenes totalitarios, en los que el interés nacional es la norma suprema de un Estado lanzado a la

conquista de la hegemonía; la bondad de cualquier medio se mide por su aptitud y eficacia para la

realización de tal meta.

En favor de tal teoría puede aducirse el hecho de que el mismo Lenin llevó a cabo la revolución

comunista al margen de la teoria marxista y siempre exaltó el aprovechamiento de las circunstancias. En

vísperas de la segunda guerra mundial, Stalín firmó el tratado germano-soviético siguiendo los criterios

de la Realpolitik, exigió la sumisión a sus planes de los partidos comunistas del oeste de Europa, En

manos de Stalin o de Breznev el comunismo es un arma al servicio de Rusia y de sus intereses nacionales.

En cambio, cuando los intereses de los partidos comunistas entran en colisión con los intereses de la

Unión Soviética, el Gobierno de Moscú abandona los partidos comunistas a su suerte para la defensa de

sus intereses nacionales Tal ocurrió en la revolución comunista de Bela Kun, de Hungría, en

1919, a la que no prestó apoyo el Gobierno soviético; Rusia se retiró de Azerbaidjan y permitió la

desaparición del Gobierno comunista que se Impuso durante la segunda guerra mundial. Lo mismo cabe

decir de la conducta de Rusia cuando establece relaciones diplomáticas y comerciales con estados en los

que el partido comunista está prohibido y perseguido.

Las teorías de Brzezinski

FRENTE a esta teoría de la Realpolitik tenemos a los partidarios de la ideocracia, en la que se establece el

principio de que para entender la política comunista hay que partir del predominio que la idea o ideología

ejerce sobre la promoción y dirección de la acción política. Son muchos los analistas de la política

soviética y de otros países que aplican este criterio. Entre ellos merece mención especial 2. Brzezinski,

consejero de Cárter, quien distingue tres principales niveles

a) El denominado componente filosófico, que comprende los principios básicos de la filosofía

marxista leninista, como el materialismo dialéctico, la existencia de la materia como factor independiente

de la conciencia humana, etc. La naturaleza de estas bases filosóficas es más inmutable y dogmática que

el resto de los elementos Ideológicos existentes en otros niveles inferiores.

b) El componente doctrinal está más próximo a la zona de la acción y comprende las leyes históricas y

la periodización o fases de la historia, la función de la dictadura del proletariado y la misión mesiánica del

partido comunista, la inevitabilidad del colapso del capitalismo y la irreconciliabilidad de capitalismo y

comunismo, etc. Estas ideas tienen un valor histórico y comienza a hacer su aparición el valor

estratégico.

o) El programa de acción concreta, derivado del componente doctrina], cuyo último fundamento está en

los principios filosóficos de naturaleza intangible. E! programa de acción concreta trata de lograr los

objetivos propuestos y previstos. Y aquí nos encontramos en la zona misma de la acción. A este sector

pertenecen las decisiones .prácticas, tales como el socialismo en un solo país, la cuestión de sí hay uno o

múltiples caminos hacia el socialismo, etc. Es el mundo de la política y la diplomacia, de la lucha o la

convivencia.

"Sin la doctrina, la ideología sería equivalente al mero pragmatismo.; contando sólo con la doctrina, la

ideología sería un dogma estático. La doctrina vinculada al programa de acción da a la moderna ideología

su fervor religioso, su sentido de la constante dirección, como también su libertad de maniobra en el uso

del poder politico para realizar lo que debe ser, mientras la base filosófico-dogmática´ da a la ideología la

apariencia de poseer la verdad absoluta. Así la doctrina es el vínculo políticamente crucial entre los

postulados dogmáticos y la acción pragmática." (Brzezinski, The Soviet. Blank, págK. 489-90.)

Dejando a un lado la crítica de estas dos teorías, hay un punto en el cual ambas coinciden: en la existencia

da un nivel práctico, el plano concreto de las decisiones, en el que está presente el principio pragmático

que concede una libertad de maniobra. Incluso si se admite la segunda teoría de la Ideocracia, el reino de

la idea o teoría no es absoluto, porque el escenario de la acción dispone de espacios suficientes para

maniobrar conforme a las circunstancias. En este caso, el comunismo tiene dos grandes sectores: el de los

principios que se guardan en el cofre de la ortodoxia y el de la estrategia dirigida por la eficacia para

lograr los fines propuestos por la doctrina.

La estrategia de Stalin

STALIN da esta definición de la estrategia: "La estrategia tiene por objeto el fijar la dirección del golpe

principal " del proletariado, basándose en una etapa dada de la revolución; elaborar un plan apropiado de

la disposición de fuerzas revolucionarias nuevos principales y secundarias) de lucha para la realización

de este plan a lo largo de la etapa considerada de la revolución."

Stalin pone estos ejemplos. Durante el período de 1903-1917 tenemos una etapa cuyo objetivo principal

fue abatir el zarismo y destruir totalmente sus supervivencias. La estrategia consiste en disponer la unión

de todas las fuerzas opuestas a ese régimen para lograr tal finalidad. Sabido es que en esta lucha tomaron

parte varios partidos, que constituían la inmensa mayoría del país, en alianza con el bolchevismo de

Lenin, que era una minoría. Lenin supo mover los hilos para proponer fines comunes: la destrucción del régimen existente y la organización de la

revolución.

El segundo acto de esta estrategia tiene lugar entre marzo de 1917 y octubre del mismo año, en el que se

inicia la revolución roja. La estrategia consiste en lograr salir de la primera guerra mundial mediante un

tratado de paz con Alemania, desencadenar la revolución en términos lo suficientemente ambiguos como

para que tomaran parte en ella los partidos que no eran socialistas, incluso que eran contrarios al

socialismo, y, finalmen,te, implantar la dictadura del ´proletariado, que, en realidad, fue la dictadura del

partido bolchevique sobre todo el país, ¡incluso sobre aquellos que habían tomado parte activa en la

revolución. Al frente de esta dictadura, un hombre: primero, Lenin; luego, Stalin.

DOCTRINA, ESTRATEGIA, TÁCTICA (V)

El tercer momento de esta estrategía es consolidar la resolución, aniquilar a todos los partidos

bolcheviques y concentrar el poder en manos de Lenin. Después de la revolución de octubre, Lenin

convocó elecciones para la Asamblea. Estos fueron los resultados: Partido Bolchevique, 175 pues

tos; Partido Social Revolucionario (o de los campesinos), 410; mencheviques, 16; partidos nacionales

antibolcheviques, 86; Partido Kadet, burgués, 17. El Partido Bolchevique, claramente . minoritario,

aniquiló a todos esos partidoa cuando cogió en sus manos loa resortes de! poder: el Gobierno, el Ejército

y la Policía creada al efecto. Así, en 1918 se logró el fin premeditado de toda esta estrategia.

En esta estrategia tenemos dos momentos diferentes en orden a la conquista del poder: primero, llegar al

poder mediante la cooperación con otros partidos y formar Gobierno en cooperación con ellos; en este

período subsiste el Parlamento y los distintos partidos. Segundo momento: coger el poder, sus núbleos

fundamentales, y en este segundo período viene la implantación de la dictadura y la eliminación de los

demás partidos. Lo mismo podemos decir de las revoluciones totalitarias. Mussolini llegó al poder por vía

armada en 1922, pero no cogió el poder hasta años más tarde; la abolición del Parlamento, los partidos, la

oposición y de toda alternativa posible del poder no se produjo hasta enero de 1925.

La táctica de Stalin

Stalin define la táctica así: "La táctica tiene por objeto el fijar la línea de conducta del proletariado

durante un periodo relativamente corto del flujo y reflujo del movimiento, del impulso o del declive de la

revolución."

La estrategia comprende un plan a más largo plazo, mientras la táctica es la praxis a corto plazo, abarca

los diversos métodos, reclamados por cada momento para la realización del fin estratégico. En ambos

casos tenemos la acción adaptada a las circunstancias y condicionamientos históricos: en la estrategia, a

largo plazo; en la táctica, en un plazo inmediato. "Si la estrategia tiene por fin ganar la guerra, la táctica se

asigna objetivos menos esenciales, porque ella se esfuerza en ganar no la guerra en su conjunto, sino tales

o tales batallas, tales o tales combates, el realizar con éxito tales o tales campañas, tales o tales acciones

apropiadas a la situación concreta durante un período dado de desarrollo o de ocaso de la revolución",

escribe Stalin en "Les questions du Leninisme" (t. 1, págs. 63-64). Ejemplo: entre 1903 y 1905 la táctica

del Partido Comunista fue ofensiva porque el movimiento revolucionario era ascendente; las formas de

lucha eran subversivas: huelgas políticas locales, manifestaciones políticas, boicot a la Duma (o

Parlamento), se formaron comités revolucionarios de empresa, comités de huelga, soviets de obreros, etc.

A partir de 1907, el movimiento revolucionario fracasa y entra en su ocaso; entonces cambia la táctica y

el Partido Comunista pasa a la defensiva: cambia las formas de lucha, coopera con la Duma; en lugar de

huelgas generales organiza huelgas parciales o simplemente recomienda calma y colaboración mientras

camufla sus diferentes organizaciones revolucionarias.

El fenómeno del eurocomunismo entra en la estrategia de los partidos comunistas. Según el marxista

francés Paulantzas, en la época actual «1 opio del pueblo es la filosofía democrática. Lo que aleja al

pueblo de su militància en el Partido Comunista será, puest su fama dictatorial. Para superar este

obstáculo, la estrategia ha elegido el camino de cambiar el rostro de estos partidos para lograr el acceso al

poder. Este es el fin.

Para alcanzar ese objetivo están previstos dos momentos: primero, llegar al poder sea recurriendo a la

formación de un frente popular (como lo intenta hacer el Partido Comunista Francés), sea formando

Gobiernos de concentración o por otros procedimientos. En este período, la táctica consistirá en

demostrar que se trata de un partido realmente demócrata, lograr una mayor penetración en las masas,

preparar los peones para el siguiente momento, mediante su infiltración en las diversas fuerzas armadas y

en los órganos de control social, económico, intelectual.

El segundo momento consistirá en coger el poder en BUS manos. Una vez que estos partidos tengan en su

poder el Gobierno, las fuerzas armadas y los núcleos fundamentales del poder, que le permitan dictar au

ley por su propia cuenta y razón, se verá perfectamente cómo la democracia fue un simple medio para

implantar la dictadura.

Que estamos ante una estrategia se deriva de las mismas palabras de los líderes. Al anunciar la supresión

del término "dictadura del proletariado", Marcháis dijo expresamente: "El partido sabe adaptarse a las

condiciones de los tiempos." Carrillo afirma en su obra que el partido quiere basar su estrategia sobre la

base de! juego democrático, pero que "no abandonamos las ideas revolucionarlas del marxismo, la

concepción de un proceso revolucionario de alcance mundial..." (p. 168).

La mundialización del comunismo se encuentra en Marx, en Lenin, Stalin y en todos los líderes del

comunismo. En el cofre de la ortodoxia doctrinal esta el principio de la irreconciliabilidiad del

capitalismo y del comunismo, la necesidad de mantener la lucha hasta au exterminio, la tendencia

necesaria de la historia hacia él comunismo, el mesianismo de este partido como único depositario dé esa

misión; precisamente por eso la esfera pública debe ser monopolio de este partido carismático. Estas ideas

están custodiadas en el arca cerrada de su doctrina. En el nivel de la estrategia aparecen las ideas que son

eficaces para alcanzar esas metas en las circunstancias actuales.

La conquista del poder en cualquiera de los países latinos plantea un problema fundamental de la

estrategia mundial: ¿de quién es el Mediterráneo? Rusia quiere convertirlo en un lago al servicio de su

flota. Sus barcos de guerra ya están preparados; faltan los países que proporcionen las bases. ¿Quién va a

creer que el triunfo del comunismo en esos países va a servir para oirá cosa que para el triunfo mundial de

la causa comunista? Este es un principio y los principios no varían porque cambie la estrategia. La

estrategia es voluble; el principio, inmutable. Estos partidos serán independientes, pero hasta ahora no hay

cisma ni ruptura con Moscú.

Por ello, ni Europa ni nadie puede echarse en el almohadón de la confianza con el biberón del

eurocomunismo en la boca.Podría traer consecuencias trágicas para la sobrevivencia de una Europa libre.

Gregorio R. DE YURRE

 

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