La remuneración de los funcionarios ha de estar ligada a la racionalización administrativa  :   
 Estudios sobre la Reforma Administrativa. 
 ABC.    15/09/1963.  Página: 57. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

ABC. DOMINGO 15 DE SEPTIEMBRE DE 1963. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 57.

LA REMUNERACIÓN DE LOS FUNCIONARIOS HA DE ESTAR LIGADA A LA

RACIONALIZACIÓN ADMINISTRATIVA

Estudios sobre la Reforma Administrativa

Ayer terminaron las jornadas de trabajo de la III Semana de Estudios sobre la Reforma Administrativa,

organizada por la Secretaría General Técnica de la Presidencia del Gobierno, que ha venido celebrándose

en el Palacio de la Magdalena, de Santander.

La última ponencia, sobre "La remuneración de los funcionarios públicos", fue expuesta por el señor

Herrero Fontana, director general de Presupuestos. En su disertación se refirió, sucesivamente, a los

requisitos que debe cumplir la reforma de la función pública. Terminada la ponencia se inició un diálogo,

presidido por el secretario general técnico de la Presidencia, señor Sampelayo, en el que se registraron

múltiples intervenciones.

Después de una reunión en la Diputación Provincial se celebró el almuerzo de clausura, ofrecido por el

rector de la Universidad Menéndez Pelayo. Tras unas cálidas y amables palabras del rector y una breve

intervención del presidente de la Diputación, pronunció el discurso de clausura el comisario del Plan de

Desarrollo Económico. El profesor López Rodó—que llega por la mañana a Santander—puso de relieve

su satisfacción por haber podido clausurar la III Semana de Estudios sobre la Reforma Administrativa.

Afirmó luego que nada que se relacione con la reforma de la Administración Pública puede serle

indiferente, no sólo por su calidad de profesor de Derecho Administrativo, sino también en razón de su

cargo de comisario del Plan de Desarrollo Económico. La reforma administrativa—dijo el señor López

Rodó—es, sin duda, condición indispensable para el éxito del Plan de Desarrollo. Y base fundamental de

la reforma es, sin duda, la función pública. No puede pensarse en la realización eficaz del desarrollo

económico sin llevar a cabo la necesaria racionalización y modernización de nuestra Administración

Pública.

Propósito central del Plan de Desarrollo —siguió diciendo el señor López Rodó—es conseguir al mayor

ritmo posible una elevación del nivel de vida que favorezca el desenvolvimiento de la cultura, de la digni-

dad y la libertad de los españoles, y contribuya a un mayor bienestar social.

El Plan—siguió diciendo el señor López Rodó—pretende producir la mayor cantidad de bienes y

servicios, con el mínimo costo posible y con el máximo rendimiento. La reducción de costes es el mejor

indicio del desarrollo. También la Administración Pública debe reducir sus costes y aumentar su eficacia.

Acaba de aprobarse por el Gobierno un ambicioso programa de inversiones públicas, que alcanzará en los

próximos cuatro años el doble que en el cuatrienio anterior, o sea, un volumen que representa 335.000

millones de pesetas. Con ello van a expansionarse los servicios públicos en cantidad y en calidad. Porque

no basta con el incremento de las inversiones, sino que es preciso aumentar también la eficacia y

rentabilidad de los servicios.

"Estoy convencido de que es posible mejorar la eficacia de nuestros servicios administrativos

manteniendo prácticamente inalteradas las actuales plantillas y conseguir, mediante un adecuado aumento

de las remuneraciones, mayor rendimiento del personal que sirve a la Administración. Ahora bien: no se

puede pensar en un mejoramiento de las retribuciones de los funcionarios públicos sin que al mismo

tiempo se lleven a cabo los reajustes estructurales necesarios para que este personal al servicio de la

Administración rinda más.

El Plan de Desarrollo es en todos los órdenes fundamentalmente un plan de reestructuración de los

sectores productivos. El Plan de Desarrollo no consiste en unas nuevas proyecciones estadísticas y

previsiones sobre la evolución futura de las grandes magnitudes de la economía en un cuadro de

inversiones públicas ni en una serie de tablas cuajadas de cifras. El Plan de Desarrollo es una gran

operación de remodelación, de reestructuración de todos los sectores. Y en esa operación la

Administración ha de tomar la delantera y ha de dar el ejemplo. Si pedimos a todos los sectores afectados

una mayor disciplina económica, esa disciplina económica debe implantarse ante todo a sí misma la

Administración."

"En relación con este mejoramiento de las retribuciones de los funcionarios—prosiguió el comisario del

Plan de Desarrollo—, yo me atrevería a decir que para el próximo año 1964 se podrá disponer de unos

1.000 millones de pesetas, que no se trata de repartir a boleo, manteniendo el mismo nivel de

productividad de los servicios. Hace falta que ese esfuerzo económico sirva precisamente de palanca y de

resorte para una mayor productividad de los servicios y para una eficaz reforma de nuestra

Administración."

"No dudo—dijo—que en este momento, en el que en todo el país existe una moral de desarrollo, los

servidores del Estado estarán, como siempre, en primera línea."

Al terminar de hablar el señor López Rodó, el señor Sampelayo, secretario general técnico de la

Presidencia del Gobierno, declaró clausurada la III Semana de Estudios sobre la Reforma Administrativa.

 

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