Almuerzo en El Escorial en honor de los delegados de la reunión del Consejo Internacional para la explotación del mar  :   
 El acto estuvo presidido por el director del Instituto de Oceanografía, señor Berenguer. 
 ABC.    08/10/1963.  Página: 47. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ALMUERZO EN EL ESCORIAL EN HONOR DE LOS DELEGADOS DE LA REUNIÓN DEL

CONSEJO INTERNACIONAL PARA LA EXPLOTACIÓN DEL MAR.

El acto estuvo presidido por el director del Instituto de Oceanografía, señor Berenguer

El director general del Instituto Español de Oceanografía, don Dámaso Berenguer, invitó el domingo, en

nombre de la Subsecretaría de la Marina Mercante, a un almuerzo en El Escorial a los delegados de 17

países, entre ellos la U. R. S. S. y Polonia, que toman parte en las deliberaciones de la 51 Reunión

plenaria del Consejo Internacional para la Explotación del Mar (C. I. E. M.), que se está celebrando en

Madrid por iniciativa del Gobierno español. Tras unas palabras del señor Berenguer, le presidente del

C. I. E. M y director de la Oficina Científica y Técnica de Pescas Marítimas de Francia, M. Jean

Furnestin, pronunció un discurso. Dio las. gracias primero por el sol generoso, casi primaveral, disfrutado

en España y por las satisfacciones estéticas procuradas a los congresistas. "Acabamos de contemplar los

tesoros históricos acumulados en el monasterio que Felipe II—el Rey austero y magnífico— construyó

para gloria de Dios y de los Reyes de España. Todos conservaremos un recuerdo profundo de este

majestuoso monumento que no se puede ver sin emoción. Iguales elogios le mereció—"acto de fe im-

presionante"—la Cruz monumental y la basílica del Valle de los Caídos, erigida por el Jefe del Estado.

Añadió el señor Furnestin que para muchos de los congresistas habrán sido ricas en revelaciones estas

jornadas. No sólo por los tesoros históricos y turísticos de España, sino también por las realizaciones

felices. Recordó a este respecto que España captura más de un millón de toneladas de pescado al año, y

declaró que en esta coyuntura, en la que muchos países dudan sobre la orientaron que deben dar a su

industria, España es un ejemplo feliz y concluyente, pues se entrega simultáneamente al desarrollo de sus

pescas abisales y de su pesca industrial, y sus flotillas de altura hacen ya acto de presencia de Norte a Sur

del Océano.

"También las veréis mañana—concluyó el señor Furnestin—tanto en las aguas de Patagonia como en las

de Terranova, en las del mar de África austral y en el Atlántico Norte."

 

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