Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
   Aprobado el control parlamentario de los medios de difusión del Estado     
 
 ABC.    08/07/1978.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

SÁBADO, 8 DE JULIO DE 1978. PÁG. 6

APROBADO EL CONTROL PARLAMENTARIO DE LOS MEDIOS DE DIFUSIÓN DEL ESTADO

Madrid. (De nuestro redactor en las Cortes, Herminio Pérez Fernández.) También ayer hubo «traca final».

Cuando, al fina! de la ¡ornada, parecía que todo estaba ´isto para proceder a la votación del articulo 25,

surgió un problema de interpretación reglamentaria, en torno a la votación secreta, solicitada por e/ señor

Gómez de las Roces para el tema de la libertad de enseñanza. No fue posible e! voto secreto, pero se

produjeron enfrentamientos dialécticos, disgustos y contrariedades.

Los debates de la sesión de la tarde se iniciaran con el artículo 19, que reconoce y enumera una serie de

libertades de expresión.

CRITICAS.—La diputada comunista señora Bravo Castells defendió una enmienda solicitando que la

expresión «libertad de cátedra» fuera sustituida por «libertad de expresión docente». También defendió el

control parlamentario de los medios de comunicación social propiedad del Estado.

A la primera petición se opuso, con poderosos argumentos, el señor Fraga Iribarne. No prosperó la

enmienda. En cambio, la segunda petición fue apoyada por enmiendas análogas de la minoría catalana y

del grupo socialista. Esta última triunfaría finalmente.

La enmienda de la señora Bravo fue derrotada con 127 votos a favor, 168 en contra y una abstención. Los

apartados 1 y 2 del dictamen se aprobaron, sin modificaciones, por 295 votos favorables y una abstención.

También fue rechazada la enmienda de la minoría catalana por 139 a favor, 152 en contra y das

abstenciones.

La enmienda comunista sobre control parlamentario, por ser muy semejante a la socialista, se votó

conjuntamente. El resultado fue 280 votos a favor, uno negativo y 13 abstenciones.

En el debate sobre este tema se hicieron duras críticas a Ja información que ofrece televisión.

El resto del dictamen del artículo 19 se aprobó por 291 votos a favor y cinco abstenciones. En la

explicación de voto el señor Vizcaya, del P. N. V., manifestó que su grupo se abstuvo porque la enmienda

socialista no había incluido, en el centro! parlamentario, a las asambleas de los entes autónomos.

RECLUSOS.—Una vez aprobados —sin enmiendas y en una sola votación— artículos 20, 81. 22 y 23,

se entró en el debate sobre el 24 —derecho de acceso a los Tribunales— con una enmienda del señor

Letamendia. «ue abogaba porque se incluyera, entre los derechos de los reclusos, el «ejercicio libre y

normal de la sexualidad». Atacó al sistema penitenciario que convierte a las cárceles —dijo— no en

medios de rehabilitación, sino en centros de fomento de la delincuencia. Admitió la prohibición de

relaciones sexuales cuando se «atienden como medio de procreación, porque el recluso no unede ejercer

la tutela de su prole, pero sí concebidas como «actividad libre y gozosa».

Se opuso a esta enmienda. en nombre de U. C. D., el señor García Ramanillos, por entender que !a

sugerencia era más propia de una Ley penitenciaria o del Reglamento que la desarrolle, que de la

Constitución. .

El señor Letamendia tuvo 127 votos a favor, pero las contrarios sumaron 157, con 16 abstenciones, por lo

que fue rechazada. E! dictamen se aprobó por 296 votos favorables, frente a tres adversos y una

abstención.

ENSEÑANZA.—Se entró, con ello, en el artículo 25, que se refiere a la libertad de enseñanza.

Se habían formulado tres enmiendas: una. del señor Gómez de las Roces, a casi todos los apartados —

diez— del texto del dictamen: otra, de Alianza Popular, defendida por el señor Silva Muñoz, flue ofrecía

una nueva redacción para todos los apartados, y, finalmente, otra del señor Barrera, que proponía la

supresión del apartado noveno, relativo a las subvenciones económicas a los centros docentes.

Los tres enmendantes hicieron un análisis profundo de 1» generalidad de este articulo, referido —según el

señor Gómez de las Roces— a uno de los temas capitales, sino el principal de la Constitución. Aseguró_

qu« él estaría conforme con el precepto si se dejara reducido al apartado primero, porque mientras en éste

se reconoce la libertad de enseñanza, todos los que siguen no hacen más que restringirla. Insistió, de

modo especial, en que, del mismo modo que se reconoce a las personas físicas y jurídicas .la libertad de

«creación» de centros docentes, se proclame también, de modo expreso, la libertad de «dirección».

El señor Silva Muñoz no sólo rebatió el contenido del artículo en su totalidad, sino que hizo una

exposición minuciosa de todo un programa de enseñanza, desde su concepción del mundo y de la vida.

Defendió los derechos y deberes de los padres, primeros y directos responsables de la educación >1« sus

hijos; el derecho a elegir el tipo de educación que deseen; la escolari-zación total, dentro de la pluralidad

de escuelas; el derecho a crear y dirigir centros educadores, no públicos. Se opuso a la escuela pública

única, del mismo modo «ue no se permiten ni el partido ni el sindicato único.

PROTESTAS.—Al señor Silva Muñoz le replicó, oponiéndose en nombre de U. C. D., el señor Camacho

(don Blas), que destacó la importancia de este artículo, en el que, por primera vez, se reconoce

constitucionalmente el derecho a la libertad de enseñanza.

El señor Silva trató de intervenir nuevamente, pero el presidente le recordó que en el Pleno sólo cabe un

turno en defensa de las enmiendas.

LIO.—El gran lío se organizó a la hora de votar. Como ya hemos dicho, el señor Gómez de las Roces

había pedido, con 53 firmas, votación secreta. Se pudo comprobar que algunos de los firmantes del escrito

de petición no estaban en la sala y después de dudas y vacilaciones el presidente decidió que la votación

fuera ordinaria, np sin protestas reiteradas de los señores Gómez de las Roces y Lapuerta Quintero.

Las enmiendas fueron rechazadas y el texto del dictamen, sin modificaciones, se aprobó por 248 votos a

favor, 15 en contra y ocho abstenciones. La enmienda del señor Gómez de las Roces fue apoyada por 20

votos; la de A. P., por 16, y la del señor Barrera, por seis.

Se inició luego un turno de explicación de voto, en el que intervinieron los señores Silva Muñoz y Gómez

Llorente este último del P. S. O. E. La sesión se levantó cerca de las diez de la noche.

 

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