Autor: Romero, Emilio (FOUCHÉ). 
   ¡Qué país!     
 
 El Imparcial.    16/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

¡Qué país!

LAS dos grande* institucional permanente* que ha tenido España han sido e) Ejército y la Iglesia. Esto

no as un tópico, sino una realidad histórica. Los militares se han visto obligados a intervenir en la vida

política desde la guerra de la Independencia, contra Napoleón, hasta nuestros día». Hay tantas figuras

militares, o más, en la política española da eati dos siglos, que. grandes semblanzas o estadistas civiles.

Pero el gran compromiso da las Fuerzas Armadas y de la Iglesia fue el Alzamiento da Julio de 1936. En el

caso de la Iglesia sa contó hasta con et respaldo claro y público de los Pontífices Pío XI y Pío XII. Los

testimonios de los generales y los obispos componen un verdadero texto de la Historia, que ha tenido la

curiosidad de poseer y guardar.

Pero más adelante le Iglesia, desda Juan XXItl en adatante, hace su «revolución Interna», que afecta en

nuestro país, profundamente, e las relaciones Iglesia Régimen político. La Iglesia de Tarancón ya no es la

Iglesia de Gomá o de Pla y Deniel. Tampoco Pablo VI es Pío XII. La Iglesia ya no aaté en la «Cruzada»,

sino Mi´la «contestación pastoral». ¿Pero y las Fuerzas Armadas?

Esta es otro asunta El Ejército —en su mayor partesi no se ha «contestado» hacia dentro, respecto a sus

acciones de 1936, y no tiene otro origen qua la victoria en la guerra civil da 1939. No esté avergonzado de

aquéllo, aunque cada cual tengasus opiniones sobre personas y acontecimientos de la la vida pública.

Por eso, cuando las dos Españas vuelven a encontrarse tras la gran operación política e histórica de «la

Monarquía de todos», y empezamos a construir una Democracia con todos, cualquier provocación al

Ejército, mediante actos terroristas, desconsideraciones o humillaciones, entornas o internas, es grave

error y pura temeridad. Los periódicos no dicen por prudencia y cautela lo que está pasando en los

cuerpos militares a nivel de disgusto, de insatisfacción y muchas veces de indignación. Los últimos

discursos del capitán general de Canarias, teniente genera) Mateo Prada, y del general de la Guardia Civil

Prieto López son solamente un exponente. Podrfa ofrecer muchos mea.

Las Fuerzas Armadas han sido respetuosa* con el cambio aunque este cambio afectaba a las ideas y

creencias de muchos, precisamente por las que se betieron y han sacrificado en ocasiones todo, en

beneficio de le concordia nacional, y por respeto a 1» Corona. Seria una actitud ligera, de consecuencias

muy graves, no entender esto. Al político no se le pide que sea sabio, siempre que no sea necio. Pienso

que el Ejército no desea ningún protagonismo político en estos momentos, a condición de que no luzcan

otros protagonismos poKtteoe a su costa, o en su demérito.

EMILIO ROMERO

 

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