Entrevista con Fuentes Quintana: el trasfondo de la crisis     
 
 El País.    09/03/1978.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

ABC

Entrevista con Fuentes Quintana: el trasfondo de la crisis

«—Entiendo que para usted, la causa de la crisis del Gobierno se halla en la necesidad de coordinar la

política económica y en restablecer la correspondencia obligada entre poder político y responsabilidad

económica.

—Ciertamente. Si UCD gobierna al país debía hacerlo plenamente. Un técnico independiente puede

asumir las responsabilidades de Gobierno de manera limitada y condicional. Puede —si le dejan, y a mí

me han dejado— diseñar un programa económico. Puede —si se le deja, y a mí me han dejado—

colaborar al acuerdo entre los distintos grupos políticos para la aceptación de ese programa. Pero la

ejecución diaria de un programa económico que afecta a intereses vitales de la sociedad plantea

divergencias y diferencias inevitables que deben eliminarse por una coordinación adecuada de la política

económica.

Y esa coordinación reclama un poder que puede resultar imposible otorgar a un técnico independiente

para mantener la coherencia del partido. Creo que es entonces cuando se impone una decisión clara:

identificar poder político y responsabilidad económica, Y esto es justamente lo que ha sucedido con la

crisis política reciente. La política económica se ha asumido plenamente por hombres de la UCD y su

coordinación-necesaria por quien cuenta con la confianza plena del jefe del Gobierno y del partido. La

correspondencia entre poder político y responsabilidad económica me parece clarificadora y necesaria.

Entendidas así las cosas, creo que la obligación primera de quien no pertenece al partido de UCD como

yo, era la de presentar su dimisión para que gobernaran quienes podían hacerlo.

Este es el auténtico trasfondo de la crisis. El que explica sus y mis razones que se hallan más allá de

supuestas motivaciones personales. El Ministerio de Economía ha estado, como era su obligación,

mientras lo he dirigido, en el centro de las decisiones que requerían coraje y voluntad firme para defender

cada día lo que estimábamos servía más fielmente los intereses nacionales. Y creemos haber servido esos

intereses con perseverancia, con firmeza y sin desmayos.» Madrid, 8 marzo

 

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