Autor: Apostua, Luis. 
   Mecánica de consenso     
 
 Ya.    16/12/1977.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

YA - Pag. 14

JORNADA ESPAÑOLA

Mecánica de consenso

POR lo menos la situación no ha empeorado en las ultimas veinticuatro horas. Las fuerzas de orden

pública, necesitadas de respaldo popular y no de respaldo partidista, han controlado la situación en

Canarias por sus propios medios, sin necesidad de recurrir a estados de excepción ni de llamar a los

militares. No se ban registrado más manifestaciones ni disturbios y el capítulo de huelgas laborales o

profesionales cede en su volumen.

Si persiste este clima de paz general, podremos metemos con las tareas de gobernación, que tiene dos

papeletas extraordinarias: la Constitución y la crisis económica. Sobre ésta ya está dicho y firmado casi

todo; pero la Constitución, a pesar de la oleada de comentarios cuando la primera filtración, es un tema

aún fresco.

En primer lugar podemos preguntarnos por el calendario. Presumiblemente, el período de enmiendas debe

estar acabado. al finalizar enero. De ahí se entra al trabajo en la Comisión, que es donde cabe esperar la

batalla seria, para dejar que el Pleno del Congreso resuelva los cuatro o cinco puntos importantes.

Después viene el trámite idéntico en el Senado. Con un poco de suerte, el primer aniversario de las

elecciones podrá ser festejado con un texto constitucional ya aprobado y listo para referéndum.

Otro problema es la mecánica de trabajo. La verdad sea dicha que se ha podido llegar hasta aquí porque

los siete ponentes de este primer borrador han optado por una política de consenso y no de lucha.

"Hagamos la Constitución, no la guerra", parece haber sido la consigna de Pérez Llorca. ¿Puede seguir

este sistema de trabajo en la Comisión y en el Pleno? Mi opinión personal es que debe seguir. La

Constitución, como su pretexto legal de un país, no puede ser consagrado por la victoria aritmética de

mayorías apretadas. Los conceptos sustanciales para la convivencia nacional tienen que venir muy

claramente apoyados por la aritmética parlamentaria.

Eso quiere decir que todos los grupos habrán de hacer y aceptar con buena cara sacrificios ideológicos y

políticos muy serios. Esta no puede ser la Constitución de UCD ni del PSOE, pera tampoco puede ser la

de los grupos minoritarios, que tienen cierta tentación a mostrarse muy arriscados. La democràcia

también consiste en que las minorías respeten a las mayorías.

Dicho todo esto, lo más probable es. Que el texto constitucional no sea un buen modelo doctrinal ni

lingüístico. Pero lo que debemos pedirle es que funcione.

Luis APOSTUA

 

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