Conceptos claros sobre orden público     
 
 Ya.    15/12/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

CONCEPTOS CLAROS SOBRE ORDEN PUBLICO

EL orden público está sufriendo un deterioro constante. Sucesos más o menos alarmantes los

estamos teniendo aquí y allá. Lo que más nos preocupa son los enfrenfamientos con la fuerza

pública. Las huelgas y las manifestaciones constituyen un privilegiado Caldo de cultiva para

esos incidentes graves. Terminan a veces en tragedia. Caso de Málaga, casa de Tenerife...

Como muchas veces hemos dicho, creernos absolutamente inútil llamar a la reflexión a esa

serie de elementos incontrolados oficialmente incontrolados, pero creemos que muy bien

controlados por alguien porque siempre los hemos considerado irrecuperables para la

legalidad. Pero aun así, creemos que las personas sensatas, cuyo juicio es el único que

importa, habrán de considerar que hay dos principios que deben ser rigurosamente

observados: el primero es el de que las armas por parte de Ia fuerza pública sólo se pueden

emplear en casos graves, y hasta diríamos extremos. Mientras tanto hay otros muchos

procedimientos. Tampoco podemos olvidar que las agresiones que está sufriendo son

constantes y graves. El último caso, el de la madrugada de ayer en Canarias.

El segundo es el de que la sociedad y esos mismos elementos irrecuperables han de hacerse a

la idea de que en ningún país, y mucho menos en uno que quiera ser democrático, puede la

fuerza pública por atacada Impunemente.

VIVIMOS.en días y en meses que evidentemente van a ser decisivos para nuestro futuro. Se

trata, pura y simplemente, de saber si el pueblo español admite una vida democrática y

pacífica. No nos hacemos ilusiones. Ya comprendemos que los motivos de fricción on y serán

siempre poco menos que permanentes. Pero esas fricciones tienen que discurrir por cauces

civilizados. De otro modo creemos claro que los riesgos que se corren son serios y graves.

Sería Muy triste que junto a la gravedad de la situación económica, que por sí sola se pondera,

y no hace falta más explicaciones, entrábamos en una situación de orden público capaz de

acarrear consecuencias funestas. Los líderes responsables de la izquierda lo han dicho

reiteradamente. Pero es que a la izquierda de esos líderes parlamentarios responsables hay

muchos elementos sobre los cuales la sociedad española tiene que tener un juicio exacto y

considerar que la autoridad debe cumplir con sus altos e imprescindibles deberes.

Esto no quiere decir que cuando alguien, sea quien sea, se salga de la legalidad no haya en el

Estado instituciones que vayan a la mano, porque todos hemos de producirnos dentro de la ley.

Pero los conceptos claros sobre el deber de la fuerza y sobre las obligaciones indeclinables de

la autoridad deben brillar siempre y ser muy asimilados por todos los ciudadanos.

 

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