Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
   Plenitud de derechos políticos a los dieciocho años     
 
 ABC.    18/05/1978.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

ABC. JUEVES, 18 DE MAYO DE 1978. PAG. 7

PLENITUD DE DERECHOS POLÍTICOS A LOS DIECIOCHO AÑOS

El Grupo Socialista trató de conseguir la mayoría de edad a todos los efectos

Madrid. (De nuestro redactor en las Cortes. Herminio Pérez Fernández.) La Comisión Constitucional sólo

celebró, ayer, sesión vespertina. El ritmo de trabajo no íue malo, pues en menos de cuatro horas se

aprobaron dos artículos y medio.

Con el décimo se inicia el título I, que trata «de los derechos y deberes fundamentales». El señor Peces-

Barba. del Grupo Socialista, trató de eliminar la «retórica» que, en su opinión, sobraba en este texto para

«adelgazar» su contenido. El señor Fraga Iribarne se opuso, por entender que el texto de la Ponencia era

correcto, tal como estaba. Señaló, sin embargo, que estaba de acuerdo con algunas apreciaciones del señor

Peces-Barba, sobre todo, en lo de «adelgazar, que tanto a él como a mí —dijo— nos vendría bien».

Apoyaron al señor Peces-Barba el señor Roca, de la Minoría Catalana, y el señor Solé Tura, del Grupo

Comunista, pero la Ponencia, por mayoría, decidió mantener su texto sin modificación alguna. Sometidas

a votación las enmiendas fueron rechazadas y el texto del artículo se aprobó con 19 votos a favor y

ninguno en contra, ya que los enmendantes se abstuvieron (15).

Artículo 10. La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo

de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás, son fundamento del orden público y

de la paz social. Se entró con ello en el capítulo primero de este título I; consta de dos artículos, el 11 y el

12, referidos a «los españoles y los extranjeros». Por la Minoría Catalana, el señor Roca Junyent trató de

Introducir, «n el primer apartado, la palabra «ciudadanía», como matización necesaria tras la admisión de

las «nacionalidades». Se opuso, por U. C. D., el señor Alzaga, que afirmó: «El término "ciudadanía" es,

en su acepción amplia, equívoco y poco técnico.» El señor Solé Barbera apoyó la propuesta del señor

Roca, y el señor Fraga se opuso rotundamente: «Si le quedaba a Alianza Popular —dijo— alguna duda

sobre el error cometido al introducir" el término "nacionalidades", esa duda desaparecería ahora, en que

esa palabra se nos trae a colación para, que cometamos nuevos errores.» Subrayó luego que

«nacionalidad» y «ciudadanía» no son sinónimos. El estatus de la «ciudadanía» no se define sólo en el

Derecho Civil, sino en toda la Constitución.

La Ponencia, por mayoría, mantuvo su texto.

En el apartado segundo de este artículo 11 se aborda el tema de la mayoría de edad- de los españoles. que

ha sido siempre muy polémico y que ayer volvió a plantear un largo debate, el más importante de la

sesión. En el primer borrador elaborado por la Ponencia Constitucional, publicado en el «Boletín Oficial

de las Cortes» del día 5 de enero último, se decía, a este respecto, únicamente. «La mayoría de edad de

los españoles se adquiere a los dieciocho años.» El anteproyecto de Constitución, elaborado tras el

período de enmiendas, cambió ese texto y dice que se adquiere a los dieciocho años la plenitud de «los

derechos políticos».

La Minoría Catalana, el Grupo Comunista, el Grupo Socialista del Congreso y el de Socialistas de

Cataluña, pidieron la vuelta al primitivo texto. «Es el momento de dar una Interpretación jurídica —decía

el señor Botillo, del P. S. O. E.—a una reivindicación largamente defendida por nuestra juventud.» Por U.

C. D. se opuso el señor Herrero de Miñón; destacó la importancia del trámite de enmiendas, qu« permite

alterar los textos. «Si existen incongruencias o faltas de concordancia entre este artículo y la legislación

.ordinaria —dijo— ésta tendrá que ser reformada.»

El señor Roca Junyent, en apoyo de la enmienda socialista, señaló el absurdo de que un joven de

diecinueve años, si fuera alcalde de Madrid, podría aprobar unos presupuestos de 30.000 millones, pero si

al día siguiente tuviera que comprar un automóvil necesitaría el permiso de su padre.

El señor Fraga Iribarne, que ayer hizo un continuo - derroche de Ingenio y buen humor, le replicó que el

sistema jurídico más perfecto fue el Derecho Romano y, sin embargo, la Historia registra la anécdota de

un joven cónsul que fue perseguido por su padre, con una garrota, por todo el foro. «A algunos políticos

inmaduros —dijo— no les vendría mal que se les aplicara el Derecho Romano en todas sus partes.»

Añadió que en el Derecho español el tema de la mayoría de edad es flexible y en este artículo sólo se

contempla la relativa al derecho del sufragio, que no tiene nada que ver con el derecho patrimonial. «No

se prejuzga nada y se afirma una conquista Importante: que los derechos políticos se adquieren a los

dieciocho años.>

El señor Alzaga, por U. C. D., aunque siguió manteniendo su postura, manifestó que su Grupo es

partidario de la mayoría de edad a los.dieciocho años, pero que esto no es materia constitucional y si lo

es, es solamente a efectos políticos.

Las enmiendas fueron rechazadas y el artículo se aprobó tal como estaba, que es así: Artículo 11.

1. La nacionalidad española se adquiere, conserva y pierde de acuerdo con las disposiciones del Derecho

Civil.

2. Los españoles adquieren la plenitud de derechos políticos, cumplidos los dieciocho años.

3. El Estado podrá negociar Tratados de doble nacionalidad con los países d« cultura ibérica o que

hayan tenido particular vinculación histórica con España. En estos mismos países, si sus leyes no lo

prohiben, aun cuando no reconozcan el derecho de reciprocidad, podrán naturalizarse los españoles, sin

perder su nacionalidad de origen.

Se entró luego en el estudio del artículo 12, que recoge los derechos de los extranjeros. Se aprobaron los

dos primeros d6 sus cuatro apartados!

 

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