Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Espionaje telefónico     
 
 Informaciones.    05/09/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 2. 

INFORMACIONES

Espionaje telefónico

Por Abel HERNÁNDEZ

El* conflicto entre el Ministerio del Interior y un sector de la Policía secreta, con ser grave, queda

empalidecido ante la posibilidad de que el propio ministro del Interior haya sido objeto de espionaje

telefónico por sus propios agentes. Y produce escalofríos que estas cintas magnetofónicas con las

conversaciones del señor Martín Villa puedan, utilizarse como chantaje. Esto querría decir que la

delincuencia anidaría entre los encargados de luchar contra esa misma delincuencia. No habría ninguna

garantía para la salvaguarda de los derechos humanos de los ciudadanos corrientes.

¿Cómo podrían estar seguros de que no son espiados y controlados los partidos políticos, los periodistas,

los sindicatos, los centros de decisión militar y hasta los teléfonos de las primeras magistraturas de la

nación? ¿Cómo estamos seguros de que al fin hay libertad y de que es posible la pervivencia de la

democracia en España? El hecho es tan serio que se impone una investigación a fondo y una persecución

de los culpables si los hubiere. El escándalo puede ser de los que hacen época.

A pesar de todo, ayer el señor Martín Villla, en su conferencia de Prensa, como viene haciendo siempre,

defendió a la fuerza pública a capa y espada. El que un pequeño grupo se salte el Reglamento, en un

momento emocional, no empaña la constante labor disciplinada, arriesgada y positiva de la inmensa

mayoría de la Policía durante estos años de la transición. Su reconversión —de estar al servicio de un

sistema autoritario a pasar a servir las libertades publicas y la seguridad de los ciudadanos en un sistema

democrático— ha sido admirable, Sin embargo, está claro que no se ha logrado por completo.

El método reformista con que se ha llevado él tránsito del franquismo a la democracia, sin rupturas

espectaculares, ha impedido la depuración a fondo de la Policía. Sin duda, quedan reductos enquistados,

que más tarde o más temprano tenían que hacerse visibles dolorosamente. Tampoco se ha llegado al grado

de profesionalizaron y eficacia deseables en la lucha contra el terrorismo. Pero sería injusto tomar de

chivo expiatorio a la Asociación Profesional como tal Ni tal cosa se pretende. Eso sí, parece fuera de duda

que habrá mano dura con los que se han saltado la disciplina a la torera. El conflicto, por lo demás, está

sirviendo para Éa. clarificación, que buena falta nacía en este campo. El problema inmediato se desplaza

al escándalo de las escuchas telefónicas.

 

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