Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
   Los catedráticos barceloneses, contrarios al nuevo calendario     
 
 Informaciones.    27/09/1973.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

LOS CATEDRÁTICOS BARCELONESES, CONTRARIOS AL NUEVO CALENDARIO

Por Enrique SOPENA

BARCELONA, 27. En plenas vacaciones universitarias, cuando faltan meses para que dé comienzo el

curso académico en Barcelona, no parece que la medida finalmente adoptada por el ministro de

Educación y Ciencia haya sido bien acogida entre el estamento profesoral. Los adjetivos mas duros son

empleados por diversos catedráticos barceloneses a la hora de calificar la decisión ministerial en una

amplia encuesta que publicó ayer por la tarde «Tele/Exprés». Sólo el decano de Medicina se pronuncia de

forma favorable.

El catedrático de Derecho Político y elegido decano por todos los estamentos de la Facultad de Derecho

—aunque su lógico nombramiento posterior no llegó nunca—, don Manuel Jiménez de Parga, enumera

varias razones en contra de la reforma del calendario. Afirma en primer lugar que ello comporta, al

dividir el año académico en trimestres con exámenes liberatorios, una tendencia hacia el aprendizaje

memoristico, en detrimento de la verdadera formación universitaria. Por otro lado, manifiesta el profesor

Jiménez de Parga que algunas universidades europeas han intentado este tipo de modificaciones, pero que

la experiencia ha sido un. fracaso. «Las Universidades europeas —afirma— han conservado la tradicional

apertura de curso en otoño y la terminación al comienzo del verano. Una medida de esta clase sólo se

explica si sus autores abogan por el aislamiento "per saecula saeculoru" de España, prestando oído a las

voces más reaccionarias del país.»

DOCTOR PI I SUNYER: «UNA EQUIVOCACIÓN»

Don José María Pi I Sunyer, una institución en el mundo jurídico de Barcelona, antiguo decano y

catedrático jubilado, es conciso en su respuesta: «Creo que es una equivocación (...). En el extranjero se

sigue el mismo sistema y nadie parece descontento. Esta medida de comenzar en enero es un error.»

PROFESOR PALOMEQUE: DESCABELLADO Y ANTIPEDAGÓGICO

El catedrático de Historia Universal, don Antonio Palomeque, arremete fuertemente contra el cambio: «El

cambio de calendario docente es lo más descabellado y antipedagógico que haya podido imaginarse, y,

además, se ha implantado sin consultar a nadie y contra la voluntad del 99 por 100 de los alumnos y

profesores, por no decirle del 100 por 100. El pasado día 10 de septiembre, en una Junta de Facultad, en

la que estaban presentes los catedráticos, los profesores agregados .y los adjuntos numerarios de la

Facultad de Filosofía y Letras, acordamos unánimemente y por aclamación oponernos a tal dislate, pero

nuestra decisión no ha sido tenida en cuenta en las altas esferas. Es posible, incluso, que haya sido

interpretada como una intromisión y una impertinencia por nuestra parte, puesto que nadie nos pidió

opinión y la dimos sin ser requeridos a que lo hiciésemos. Pero lo grave es precisamente esto: que se

adopten decisiones tan trascendentes para el país en general sin oír la opinión de los estamentos afectados,

sólo porque dos o tres personas que pueden decidir acuerdan hacerlo.»

PROFESOR MARTIN RETORTILLO: «UN DISPARATE»

Otra opinión, la del profesor don Sebastián Martin Retortillo, de la Facultad de Económicas, no se

muestra más remiso en sus declaraciones. De «disparate» tilda a. la reforma y añade que «las autoridades

académicas han ido dando, sucesivamente, varias razones, todas irrelevantes, para justificar este grave

paso». Frente al argumento de la adecuación del presupuesto, resulta particularmente interesante la

opinión de este especialista en Derecho Administrativo: «Basta con leer la ley de Administración y

Contabilidad para comprobar que este argumento es una pura "filfa" y que equivale a establecer que el

trigo debe recolectarse en diciembre y debe sembrarse en enero, por poner un ejemplo.» El profesor

Martín Retortillo acaba así: «De todos modos, ni esto ni nada puede ya sorprendernos; esta medida es un

paso más en la degradación a que está siendo empujada nuestra Universidad.»

SEÑOR ROCA SASTRE:

«UN VERDADERO

DESASTRE»

El señor Roca Sastre es notario y vocal del Patronato de la Universidad. Su opinión es tajante: «El cambio

del calendario docente es un desastre, un verdadero desastre y, si se me permite la expresión, una tontería.

Con él no se va a ganar nada, interrumpe la marcha normal y lógica" del curso y crea una barrera más

entre nuestro país y Europa. Alguien ha escrito recientemente que sé ha creado "un nuevo ancho de vía".

El verano es una división natural y, sin embargo, el final de año es una división convencional y arbitraria:

naturalmente, en nuestro país este argumento tiene mayor solidez porqué durante los meses de verano no

hay quien trabaje y menos quien pueda estudiar con aprovechamiento. Personalmente soy enemigo de las

novedades gratuitas, de las, innovaciones que no aportan nada ni sirven para nada. En este caso es aún

peor, porque se trata de algo absolutamente negativo y perjudicial.»

SEÑOR HUMET:

«LOS ALUMNOS YA

SON MAYORES»

Don Jacinto Hurmet es vocal de la Junta de la Federación de Padres de Familia, entidad que desde un

principio se opuso a la implantación de la reforma. Fundamentalmente, la postura del señor Humet se

basa en la manera con que se ha llevado a efecto la decisión: El señor ministro ha señalado que la medida

es beneficiosa para los alumnos. Entonces hubiera sido mejor explicárselo a ellos y pedir su opinión. Ya

son mayores para tomar decisiones.»

DON VICENTE VILLANUEVA: «PRECIPITACIÓN Y DESORDEN»

Don Vicente Villanueva es el director del Colegio Mayor Monterols, perteneciente al OPUS DEI.

También el señor Villanueva comparte en líneas generales el criterio recogido hasta ahora. «Mi

disconformidad , con la medida —asegura— no se debe tanto al fondo de la misma como a la forma en

que se ha tomado. La precipitación ha provocado el desorden y la confusión. Los alumnos, y sobre todo

los padres, no saben a qué atenerse (...). Por lo que res. pecta a los Colegios Mayores, la medida es

bastante perjudicial; en los meses de.octubre, noviembre y diciembre sólo tendremos una cuarta parte de

los alumnos, con las consiguientes dificultades económicas (...). Las escasas subvenciones que recibimos

nos llegan con dos años de retraso.»

PROFESOR OBIOLS: UNA VOZ FAVORABLE

Por último, el doctor Obiols. decano de Medicina, es el único encuestado que se sitúa claramente en favor

del cambio: «El inconveniente máximo es, a mi juicio, que los estudiantes tengan que permanecer estos

tres meses ociosos, pero si se quiere ir a los ciclos semestrales, alguna vez ha de ser la primera, y alguna

vez habían de quedarse los alumnos sin tres meses de clase. En todo caso, se podrían realizar cursillos o

seminarios hasta que comience el curso en enero, con objeto de que los chicos se mantengan en forma. El

balance es positivo totalmente. Se trata de afrontar un inconveniente transitorio para lograr un

bien.permanente.»

27 de septiembre de 1973

 

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