Autor: Ortega Bonilla, María Luisa. 
   Las sanciones a estudiantes valencianos en entredicho     
 
 Informaciones.    14/02/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

LAS SANCIONES A ESTUDIANTES VALENCIANOS, EN ENTREDICHO

Por Marisa ORTEGA

VALENCIA, 14.—El tema de las sanciones a más de 250 universitarios valencianos ha vuelto a salir a la

luz pública a raíz de la solicitud expresada por la Federación Valenciana de Padres de Familia y Padres de

Alumnos de Barcelona para que se revisen, y en su caso sean anulados, los expedientes incoados a gran

número de alumnos de aquella Universidad. Dicha noticia fue recogida días atrás por la subdirectora del

diario Las Provincias en un artículo donde se lamentaba la ausencia de postura semejante por parte, del

organismo paralelo existente en Valencia, que tiene subrayado tanto o más motivo que la de Barcelona

para dirigirse al Ministerio de Educación y Ciencia con peticiones similares.

En efecto, la aplicación del articulo 28 del Reglamento de Disciplina Académica a más de dos centenares

de alumnos —algunos de ellos con la carrera terminada— ha sido puesto en tela de juicio insistentemente

desde las páginas del citado rotativo valenciano desde que dichas medidas se llevan a cabo a principios de

curso. La etapa que esa absoluta normalidad, con tanto ahinco preconizada por el rector, por la que ahora

atraviesa la Universidad de Valencia, había alejado el debatido tema de las páginas de la Prensa diaria.

Sin embargo, y precisamente en función de la citada normalidad se esperaba una revisión de las sanciones

por parte de las autoridades académicas, que en un principio calificaron de «cautelosas» y

«excepcionales» dichas medidas.

La Asociación de Padres de Alumnos de la Universidad de Valencia envió una nota al periódico el pasado

domingo explicando su actuación en torn a las sanciones, si bien, según se deduce de su escrito, las

estimaba oportunas para la mejor formación de los alumnos, aunque debieran revisarse las dictadas

erróneamente. También especificaban que entre los socios de dicho organismo no existía ningún padre

cuyo hijo haya sido sancionado. En una carta publicada el pasado martes, un grupo de padres de

universitarios que si sufren sanción muestran su extrañeza porque las gestiones realizadas por la

Asociación de P. A. U. V. «hayan sido mantenidas en secreto durante tanto tiempo», y añaden que

comparten la idea de mantener el principio de autoridad siempre que se atengan a unas normas sujetas a

un procedimiento, «extremo este —dice la carta— que no se tuvo precisamente en cuenta al remitir las

cartas a más de 250 universitarios, que aún en el momento presente ignoran cuál es el motivo que pudo

dar lugar a tal sanción, ya que ni se les formularon cargos ni, en consecuencia, pudieron defenderse de los

mismos por desconocerlos».

 

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