Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
 Universidad de Barcelona. 
 El problema del profesorado no numerario, en un nivel crítico     
 
 Informaciones.    04/03/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

El problema del profesorado no numerario, en un nivel crítico

Por Enrique SOPEÑA

BARCELONA, 4.—tLa tensión de la universidad está alcanzando un nivel crítico «Decanos nuevos para

tiempos difíciles.» «Para nosotros sólo existe un criterio de legitimidad: la participación democrática

(respuesta de los profesores no numerarios de Derecho al rector doctor Carreras)» Estas explícitas frases

pertenecen a «Mundo Diarios, «Diario de Barcelona» y «La Vangueardaa, respectivamente, e indican por

si solas la situación compleja a la que se ha llegado en la Universidad Central de Barcelona con el

problema de los profesores no numerarios y paralelamente con el decanato de la Facultad de Derecho.

(Ver INFORMACIONES del día 27 de febrero.)

En primer lugar, ocupémonos del discurso del rector en la toma de posesión de los decanos de Filosofía y

Filología. El doctor Carreras manifestó explícitamente que «ni el Rectorado, ni la Junta de gobierno, ni

ninguna de las autoridades académicas de la Universidad, ni personal y menos corporativamente, sienten

la más mínima animosidad contra los profesores no numerarios y contratados de la misma, ni, por tanto,

eluden sus problemas ni rechazan el diálogo para llegar a su solución, antes al contrario, están dispuestos

todos, y el rector el primero, a admitir y estudiar estas reclamaciones y llegar a un justo acuerdo. A todas

las autoridades académicas ocupa y preocupa la situación, y están esforzándose por acelerar al máximo la

solución, dado que lo que sí resulta inadmisible es que, por una serie de circunstancias, unas

reclamaciones, algunas de ellas justas, por ciertas posturas y exigencias de grupos, lo perjudicados son los

estudiantes. Y si la misión de la Unlversidad es, sobre todas las cosas, atender a la enseñanza, lo que no se

puede consentir en ningún caso es que las clases sufran la más mínima alteración y la población escolar,

que está demostrando sus deseos de asistir a las clases, se vea menoscabada en el ejercicio de sus

deberes».

Como se ve, el rector invoca a la población estudiantil perjudicada por los paros de los P. N. N. Sin

embargo, los estudiantes de la Facultad de Ciencias de cinco cursos han enviado a los periódicos una

carta abierta en las que se solidarizan con sus profesores y solicitan al rector estos cuatro puntos:

1 Nuestra adhesión a las reivindicaciones propias del profesorado no numerario expuestas en su carta

abierta dirigida a V. M. E. publicada recientemente en la Prensa diaria, las creemos justas y además

nuestras en cuanto la docencia constituye el futuro profesional para muchos de nosotros.

2 Pedimos exigentemente que se institucionalice definitiva, mente 1a participación democrática de los P.

N. N. y de los estudiantes en la gestión de la universidad a todos los niveles. Para ello consideramos

imprescindible el reconocimiento de las libertades fundamentales de expresión, reunión y asociación a

todos los estamentos universitarios.

3 A tal fin creemos necesaria la pronta convocatoria de reuniones tripartitas (profesores numerarios,

profesores no numerarios y alumnos) en todas las secciones de la Facultad.

4 Consideramos que en la actual situación de la Universidad, las peticiones formuladas y los

interrogantes planteados no pueden quedar sin respuesta, que esperamos recibir de V. M. E. con la

urgencia que la situación reclama.

FACULTAD DE DERECHO

Por su parte, los P. N. N. de Derecho, en otro escrito, subrayan diversos aspectos de la Facultad y de la

Universidad en general, de entre los cuales valga citar los siguientes:

— Situación del profesorado de la Facultad de Derecho. Aunque pudo conseguirse que en este curso no

se llevara a término la separación del cuadro docente de la Facultad de la mayoría de profesores no

numerarios, la situación no deja por ello de ser gravísima.

— Un cierto número de profesores con dedicación exclusiva a la Universidad han sido separados de la

docencia (uno, en la cátedra de Historia del Derecho; tres, en la de Derecho Político; uno, en la

segunda cátedra de Derecho Civil; uno, en la de Administrativo; tres, en la de Trabajo, uno, en la de

Financiero). Los perjuicios que ha causado tal medida son tan obvios que no queremos entrar en su

comentario. (Recuérdese además que el número de estudiantes ha aumentado en relación al curso

anterior.)

Un gran número de profesores con dedicación parcial a la Universidad, han sido también separados de la

docencia. Esto si requiere comentario. El hecho de que estos profesores no estuvieran dedicados

exclusivamente a la Universidad no permite ni negar su vocación universitaria ni menospreciar su trabajo

universitario. En "cuanto a lo segundo, la mayoría de las clases prácticas en todas las asignaturas corrían a

su cargo, proporcionando así a los estudiantes no sólo un valioso complemento de la enseñanza teórica,

sino también un contacto muy provechoso con el mundo profesional, y la sociedad en su conjunto. En

cuanto a lo primero, la actividad de estos profesores era, si acaso, prueba de su vocación universitaria, ya

que por su actividad eran remunerados tan sólo con cantidades que oscilaban entre las 1.500 y 250 (sic)

pesetas al mes.

Situación general de la Facultad de Derecho. Dice el rector en su carta: «El camino del diálogo leal... con

los decanos de las Facultades... ha estado siempre abierto.» Desde hace más de dos años la Facultad de

Derecho está sin decano por la sencilla razón de que las instancias superiores no han querido aceptar la

persona propuesta por los integrantes de la Facultad. (No sólo esto, sino que se nombró desde arriba un

decano-comisario. términos ya suficientemente autoexplicativos.) Que quede claro que los P. N. N.

siempre hemos abogado por la creación de Juntas de Facultad en las que estén representadas todas las

categorías docentes y los estudiantes, pero queda aún más claro que —precisamente por la circunstancia a

que nos acabamos de referir— ni tan sólo las Juntas de Facultad previstas por la legislación vigente, que

no se ajustan a estos deseos, pueden reunirse.

Nuestra situación no es más que un reflejo particularizado de lo que ocurre en toda la Universidad de

Barcelona. Por ello no debe extrañar que expresemos nuestra solidaridad completa con nuestros

compañeros de Económicas, Filosofía, Ciencias y Farmacias, nos adhiramos al contenido general de sus

notas públicas y apoyemos sus paros reivindicativos.

Afirma el rector en su carta que «debe usted comprender que la contratación del profesorado y el

nombramiento de profesores interinos están sujetos forzosamente a normas de carácter general... que

nuestra Universidad no puede alterar» y prosigue acusando a los profesores no numerarios que han tenido

la valentía de exponer a la luz pública las deficiencias a que nos estamos refiriendo de «procurar la

revocación de medidas legítimas de la autoridad por medios coactivos». Afirmamos en primer lugar que

para nosotros sólo existe un criterio de legitimidad: la participación democrática de los afectados por una

normativa en su elaboración, y que sólo aceptamos como legítimas las medidas adoptadas según este

criterio. Pero, en segundo, dudamos de la existencia de una normativa general dirigida a reducir en la

forma en que se ha hecho el número de profesores, y, en caso de que estemos equivocados, rogamos al

rector que nos la muestre.

Tras las cartas de nuestro compañero de Filosofía y Ciencias, ha quedado ya claró que quien realmente ha

perjudicado a los estudiantes de la Universidad de Barcelona ha sido quien concibió y ejecutó la idea de

comenzar el curso en enero y privó de este modo a los estudiantes de un trimestre de actividad

universitaria.

Pero para reforzar aún este punto, permítasenos recordar que nosotros comenzamos a impartir clases este

curso (en interés de los estudiantes) cuando aún no éramos profesores y, sin tener ninguna garantía de

serlo, y permítasenos apuntar además. que (igualmente en interés de los estudiantes) parte de los

profesores expulsados sigue, a pesar de ello, realizando sus tareas docentes.

4 de marzo de 1974

INFORMACIONES

 

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