Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
   El rector de Barcelona, requerido notarialmnte para que abra la Universidad     
 
 Informaciones.    18/10/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

El rector de Barcelona,

requerido notarialmente para

que abra la Universidad

Por Enrique SOPENA

BARCELONA, 18.—La situación universitaria, con el cierre efectivo de la Universidad Central hasta

"primeros del mes de enero, preocupa vivamente a numerosas familias catalanas. La Federación

Diocesana de Padres de Familia y Padres de Alumnos —entidad, como su nombre indica, muy vinculada

al cardenal-arzobispo de Barcelona— ha hecho pública una nota por la que manifiesta que el rector de la

Universidad, doctor Carreras, ha sido requerido notarialmente para que proceda a la apertura inmediata de

las aulas. La nota textualmente dice así:

«Esta Federación, previa información, consultas y asesoramiento necesarias, y creyendo interpretar el

sentir de la inmensa mayoría de la población afectada por los problemas que se derivan del cambio de

calendario universitario, se ha sentido obligada a requerir notarialmente al excelentísimo señor don Jorge

Carreras Llansana, rector magnífico de la Universidad de Barcelona en los siguientes términos:

1 Que como rector magnifico de la Uní versidad de Barcelo na que es, sabe y le consta que la ley

general de Educación establece como uno de sus principios fundamentales que un solo calendario

regirá las actividades de todas las Universidades españolas.

2 Que en la orden ministerial del día 27 de septiembre de 1973, publicada en el «Boletín Oficial del

Estado» del siguiente día 29 de dicho mes y año, se establecen normas sobre el calendario universitario,

sin que se consigne excepción alguna respecto a la Universidad de Barcelona.

3 Que en las norma jurídicas actualmente en vigor publicadas en forma que las hace jurídicamente

obligatorias, no se ordena que el curso académico de la Universidad de Barcelona se retrase hasta el mes

de enero de 1974

4 Que por tanto, el rector magnífico requerido debe acordar con urgencia la apertura de curso en

la Universidad de Barcelona, adoptando las medidas necesarias para que inmediatamente comiencen en

todas las Facultades y centros de la Universidad las actividades que, según el derecho vigente, debieron

iniciarse a principios de este mes de octubre de 1973

5 Que el retraso en el comienzo del curso académico en la Uni versidad de Barcelona ha producido,

y está produciendo, ingentes daños y perjuicios de toda, clase a miles de estudiantes, a los padres de

éstos y a la sociedad en general.

Que el rector magnifico ha tenido noticia amplía de estos daños y perjuicios, pues los periódicos de

Barcelona y el resto de España han informado sobre tan malas consecuencias, tanto por medio de

editoriales de los propios periódicos como por manifestaciones de personas vinculadas a la

Universidad de Barcelona.

Que para el improbable caso de que el rector magnífico, don Jorge Carreras Llansana, no accediera a

inmediata apertura del curso que se solicita en este requerimiento, nos vemos obligados a notificarle que

la Federación que representamos se reserva la posibilidad de acudir a los Tribunales competentes para

pedir el cumplimiento de lo legalmente establecido y las responsabilidades a que hubiere lugar que sean

procedentes en derecho o representantes de entidades públicas o privadas.

En relación con el Patronato, el vespertino "Jornada", cuyo director ha sido designado también para

formar parte de esta, entidad universitaria, publicaba anoche una carta firmada por "Padres de

Universitarios" en la que se calificaba con singular dureza la actitud adoptada por el Patronato en torno a

las sanciones académicas acordadas por el Rectorado

"Con pena —escribían— temen que el Patronato de la Universidad de Valencia se opone a que la paz y el

orden reinen en nuestra primera empresa." Y después entre otras preguntas, formulaban éstas:

"Señores del Patronato ¿qué piensan hacer ustedes cuando una minoría, a la que ustedes están protegiendo

decrete democráticamente huelga? ¿Se encongerán, como siempre, de hombros y seguirán atendiendo sus

asuntos narticulares?"

De fuentes bien informadas hemos sabido que anoche mismo alguno de los patronos cesados estaba

estudiando la posibilidad de querellarse contra los autores de la citada carta o contra el director del

rotativo del Movimiento.

Las diferencias de criterios entre el Pa tronato de la Uni versidad de Valencia y el Rectorado de la misma

surgieron a raíz de la expulsión oficial de la Universidad de 250 estudiantes. El vicepresidente del

Patronato y consejero nacional por designación directa, don Adolfo Rincón de Arellano, dimitió de su

cargo por disconformidad con la prohibición formulada por el rector de la Universidad de Valencia para

que se reuniese el Patronato para estudiar dichas expulsiones. La decisión del rector de prohibir la reunión

fue tomada como consecuencia de las instrucciones recibidas en un «telex» del director general de

Universidades, que excluía de la competencia del Patronato el estudio de las sanciones. El Patronato

consideró que el tema era de su competencia y rechazó por razones jurídicas, éticas y morales la

prohibición contenida en el telex, al mismo tiempo que elevaba un escrito al ministro de Educación y

Ciencia solicitando quedara sin efecto la anterior probíhición.

 

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