Autor: Navarro Navarro, Beatriz. 
   Grandes almacenes: Se vende menos y con beneficios más bajos     
 
 Informaciones.    05/10/1977.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Grandes almacenes: Se vende menos y con beneficios más bajos

MADRID, .5 (INFORMACIONES, por Beatriz Navarro).

EN los últimos meses.-la demanda de consumo está bajando considerablemente en términos reales. Los

comercios venden menos, aunque monetaríamente el resultado sea el mismo, por los fuertes incrementos

experimentados en casi todos los productos. Pero lo cierto es, según, reconocen los comerciantes, que se

vende menos cantidad, y esto es apreciable en sectores muy concretos. No se puede hablar aún de crisis,

dicen los empresarios, pero la recesión general -está-afectando profundamente al comercio y está

acelerando lo que sería una crisis estructural (minifundismo, estructuras arcaicas que no soportan los

nuevos incrementos, de costes, etc.) del comercio tradicional. Las nuevas formas comerciales soportan

mejor el bache económioo que afecta al consumidor, y en consecuencia disminuye su poder adquisitivo.

Ello hará reducir las cifras de ventas de beneficios en los próximos ejercicios, o al menos frenarán el

ritmo de crecimiento, de éstos en relación con años anteriores.

¿Y cuál es la situación de los grandes almacenes en este panorama? La retracción en la demanda

haempezado a notarse desde hace unos meses, .declaraba un ejecutivo de unos grandes almacenes

madrileños. Hasta 1976 la demanda de consumo se ha mantenido, pero ahora se puede apreciar fácilmente

que baja. Esto no indica que los ejercicios vayan a ser muy malos, pero sí que no se van a cumplir las

previsiones hechas anteriormente y aunque las ventas sigan creciendo, su ritmo de incremento ya no es el

mismo de estos años pasados.

Hay un sector especialmente afectado: el textil. La temporada de primavera-verano ha sido francamente

mala para vender y esta de otoño-invierno va por el mismo camino. Con días fríos hasta final de julio y

ante la pasividad de las ventas, los grandes y pequeños comercios hubieren de adelantar las clásicas

rebajas de julio a los últimos días de junio. Incluso en esas ventas de temporada, probablemente las

rebajas fueron más «rebajas». que nunca, ;ya que los márgenes disminuyeron en lo posible para atraer

compradores. Fue en definitiva una mala temporada en que lo importante era dar salida a los stocks. En

ésta vamos por el mismo camino. Las ventas de confección están casa paralizadas, ya que las

temperaturas no invitan a comprar ropa de invierno. Y en lenguaje comercial, prenda que no se vende es

oportunidad perdida.

DISMINUYEN LOS BENEFICIOS

¿Y cómo afecta la recesión a los grandes almacenes? En El Corte inglés, según declaraba el director

administrativo, se van cumpliendo más o menos los objetivos previstos, aunque con más esfuerzo que

otros años. La climatología adversa ha tenido una incidencia negativa en la temporada pasada y en esta la

está teniendo en las ventas de textiles, mientras que las ventas en otros sectores se mantienen. En el

ejercicio que cerraron el último febrero, el crecimiento respecto al año anterior fue del 28 por 100. En este

ejercicio el crecimiento será menos, ya que, opina; también hay que tener en cuenta el factor precios, que

al subir tanto desaniman las compras. Afirma que no todas las empresas encajan igual esta - situación de

recesión, y que a ellos no les ha afectado mucho, pero que de todas formas la capacidad de compra del

consumidor se va limitando cada vez más, y eso todos lo notan. . "Para Galerías Preciados la situación es

similar. Mala temporada la precedente (aunque se compensó con las ventas especiales), y la temporada

actual, de momento paralizada en textiles, aunque, en. otos sectores ha marchado mejor. La mercancía no

se mueve al ritmo previsto, las ventas son flojas y parece que tampoco se llegará a las previsiones fijadas

de antemano.

"Otro empresario del sector opinaba que en general el crecimiento de las ventas sé queda por debajo del

índice del coste, de la vida, aunque aún se mantienen niveles de venta aceptables, no se sabe por cuanto

tiempo. La única .forma de vender más es bajar márgenes y renunciar a beneficios, lo que en parte ya se

está haciendo. Ello da como resultado una rentabilidad más baja para el comercio, ya que los costes de

empleo son mayores cada vez y esto no se está repercutiendo en .los artículos ya que cada vez que éstos

suben es un nuevo freno a las compras. Actualmente, se opera en general con un margen bruto del 27 ó 28

por 100 que se reduce a la mitad en los hipermercados), del que aproximadamente queda un margen de

beneficios netos alrededor del 5 por 100. Hay un índice de robo del 1 al 2 por 100 (similar a otros

países), en el que se incluyen artículos deteriorados, rotos y perdidos, etcétera.

 

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