Autor: García Abad, José. 
 Inminenetes elecciones en la patronal bancaria. 
 Un test sobre la actitud democrática de la Banca     
 
 Diario 16.    22/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Inminentes elecciones en la patronal bancaria

Un test sobre la actitud democrática de la Banca

José García Abad

MADRID, 22 (D16).—Las inminentes elecciones para la patronal bancaria —Asociación Española de la

Banca Privada— son todo un test para detectar la actitud cíe la Banca española frente al proceso de

democratización.

Durante el franquismo, los banqueras no precisaron hacer alardes de imaginación. Se decidieron por la

estrategia de "sexta flota". La Banca, como una escuadra disciplinada y potente, seguiría al más poderoso,

al barco insignia Español de Crédito, mandado por su capitán, Aguirre Gonzalo. "Lo que es bueno para

Banesto —el más importante del país— es bueno para todos los demás", y don José María asumió sin

mayores preocupaciones una tarea no demasiado difícil, puesto que todo el marco institucional del Estado

estaba organizado para no crear problemas a la Banca.

Tres alternativas Desde que se contituyó la patronal bancaria no se han hecho elecciones. Funciona una

´´comisión pastora", integrada por dos representantes de los bancos nacionales. Sainz de Vicuña, del

Banesto, y Termes, del Popular; dos representantes de la banca regional. Gómez, del Pastor, y Lafita de la

March, y dos de la banca local: Recuero, de Rumasa, y Fernández de Araoz, del Internacional de

Comercio.

Es improbable que el veterano Aguirre Gonzalo entre en liza por razones de edad y por encontrarse

quemado por sus anteriores intervenciones como líder. Las dos figuras que pudieran representar las dos

tendencias aludidas —la arrogante y la profesional— son, por tanto, Sainz de Vicuña y Termes. Sainz de

Vicuña, director general del Banesto, es tan conservador y ortodoxo como Aguirre, pero más joven y

menos quemado. A Termes no se le puede calificar de "progre", pero tiene un gran prestigio en

la profesión por su habilidad e inteligencia, así como por su capacidad negociadora, y políticamente

encaja en la derecha liberal. Cabe una tercera alternativa: que los banqueros prefieran la representación de

un profesional no adscrito directamente a ninguno de los grandes que le permita hacer frente a las

negociaciones del próximo convenio colectivo, sin implicar la imagen de ninguna entidad bancaria en

particular. O que elijan a uno de los bancos de menos entidad pero de gran prestigio como alguien del

Banco Pastor, a Lafíta, joven tecnócrata de la Banca March, o Fernández Araoz, prácticamente dueño del

Internacional de Comercio, banco pequeño pero de eran prestigio por su brillante administración.

Fuera el Consejo

Las elecciones tienen enorme importancia y no sólo como test. La patronal bancaria irá ganando en peso

específico en la misma proporción en que pierde su heterodoxa función patronal el Consejo Superior

Bancario. Esta institución tan poderosa que logró prevalecer frente a los intentos del aparato fascista de la

posguerra de integrarlo en la Organización Sindical ha mantenido una posición privilegiada durante los

últimos años. El Consejo, que es un extraño matrimonio cutre la Administración y la Banca, ha servido,

de hecho, de "pasillo" para que ésta ejerciera una presión contundente y efectiva. Este montaje no se

podrá mantener por más tiempo y la Banca tendrá que utilizar una patronal propiamente dicha.

Sobre todo ahora que están a punió de iniciarse las conversaciones para la firma de un convento que tiene

ámbito nacional, contra lo acostumbrado en sectores donde conviven grandes y pequeñas empresas.

A este respecto tendrá una gran trascendencia que el elegido sea Sainz de Vicuña o Termes, El director de

Banesto no está acostumbrado a negociar sino a mandar, y con dureza. Por el contrario el consejero

delegado del Popular tiene fama de hábil negociador.

Banqueros importantes repiten en privado, y a veces a los periodistas, que les inquieta ser involucrados

por las poco sutiles actitudes de los Jefes del Banesto. Ahora es el momento de demostrar si esta actitud

se queda en puras murmuraciones o sí consideran que ha llegado el momento de tomar una actitud clara y

responsable.

 

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