Autor: Apostua, Luis. 
   Llegamos a la confrontación     
 
 Ya.    18/12/1977.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

YA Pag. 14

NACIONAL

18-XII-77/

SEMANA ESPAÑOLA

LLEGAMOS A LA CONFRONTACIÓN

Una primera necesidad de clarificación aliado/adversario Cada grupo debe ser fiel a su verdadero

electorado lo único firme que hay en estos momentos en España es la angustia. La frase la publicó este periódico

hace un año y la podemos recordar hoy a causa de que la nueva situación es tan tensa como entonces. La

diferencia estriba en que aquellas fechas eran las de los grandes secuestros Oriol y poco después

Vlllaescusa y que ahora la amenaza es el terrorismo urbano obra principal de ETA, GRAPO y

MPAIAC y la crisis económica. La solución posible será también aguantar el temporal, como sea, en

una aspecie de navegación política de cabotaje.

Para complicar más las cosas, sobreviven hechos como los discursos de importantes mandos militares o

de la Guardia Civil y la situación laboral en periodo preeleetoral que entrega a los sindicatos a una lucha

sin cuartel entre sí Los empresarios, acosados a la vez por las exigencias laborales y su propia

insuficiencia de tesorería, miran cada dia con más recelo a un Gobierno que teóricamente deberla ser suyo

pero del cual se despegan progresivamente. En este cuadro real de la situación ¿cuál seria la prioridad

absoluta para una política eficaz?

NO MAS EMBROLLO

QUIZA el camino de salida venga dado, una vez más, por los hechos y no por las doctrinas. Esos

hechos nos dicen que acaban los seis meses de cooperación entre el Gobierno y la oposición para ser

sustituido por un periodo de confrontación en e1 Congreso y en todas las áreas de la actividad política.

En este punto, el Congreso puede y debe convertirse .en la pieza, esencial de la instrumentación política

porque los inmediatos planes del Gobierno son un cúmulo de leyes que han de recibir el respaldo de los

votos de los diputados. Hasta ahora la experiencia demuestra que el partido gobernante, la UCD, no ha

perdido ninguna votación gracias a un complicado y ágil Juego de pactos realizados sobre la marcha. Pero

esa técnica es la que está ahora sometida a discusión porque mucha gente, tanto en una acera como en

otra, desea una estructura más firme para el apoyo del Gobierno. Es como pasar del "flirt" al "Jigüe" y de

éste al matrimonio en la Vicaria. O sea, una cierrta estabilidad parlamentaria como cimiento de una

estabilidad en la acción gubernamental.

Todo ello quiere decir, al margen de las lícitas tácticas parlamentarias, que la UCD obtiene su apoyo de

los seis millones de españoles que lo votaron, y el PSOE, de sus cinco millones. A partir de ahí es cuando

la política puede adquirir la clarificación necesaria para que cada uno sepamos por donde vienen los tiros,

aunque la referencia a los tiros sea puramente metafórica y literaria. Y caben muy pocas más

especulaciones socráticas. Un grupo tiene e1 poder y debe ejercerlo; otro, la oposición, y es legitimo que

la emplee. La barrera divisoria hoy está en los votos del 15 de Junio y no hay otra hasta unas elecciones

futuras, porque la democracia tiene la ventaja de poder revisar periódicamente sus planteamientos. Pero

mientras no llegue, cada grupo ha de entenderse con y para su verdadera clientela, admitiendo que la

diversidad de métodos es cosa de la coyuntura de cada momento, Por eso tengo la impresión que hemos

acabado una época, cuyo máximo exponente han sido los pactos de la Moncloa, para pasar a otra más

típicamente parlamentaria.

Luis APOSTUA

 

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