Autor: Contreras, Lorenzo. 
 Los ponentes hicieron tablas. 
 El proyecto de medidas fiscales pasó por una ducha escocesa  :   
 López Rodó, el más crítico. Tamames tuvo que recordarle que la crisis viene de atrás.. 
 Informaciones.    28/09/1977.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

LOS PONENTES HICIERON TABLAS

EL PROYECTO DE MEDIDAS FISCALES PASO POR UNA DUCHA ESCOCESA

Por Lorenzo CONTRERAS

MADRID, 28.

ALLÁ cada cual con su media hora.» Esto advirtió el presidentede la comisión de Economía y Hacienda,

señor García Añoveros, citando uno de los diputados presentes en el prólogo de las. discusiones sobre

medidas urgentes de reforma fiscal observó que los oradores se apartaban del tema que les reunía.

LÓPEZ RODO, EL MAS CRITICO. TAMAMES TUVO QUE RECORDARLE QUE LA CRISIS

VIENE DE ATRÁS

Por otra sesión-simposio, con el hemiciclo convertido en sala de comisiones. Los diputados, salvo en

alguna ocasión "aislada, no discutieron ni se aludieron. Disertaron a veces con espíritu profesoral,

teniendo la reforma fiscal cómo orientación de fondo. El atentado mortal sufrido por el capitán de la

Policía Armada, señor Herguedas, había hecho exclamar previamente al titular de la comisión: «Ha, sido

un atentado contra la naciente democracia.»

El primer defensor del ,proyecto fiscal, don Santiago Rodríguez Miranda, recordó que se trata de «la

primera ley de la democracia», tejida amorosamente en el seno de una ponencia llena de comprensión

para el asunto común que se le había confiado. Luego, don Ramón Tamames, del grupo parlamentario

comunista, observaría, a la vista de ciertos discursos, que algunos ponentes se. habían mostrado críticos.

La ponencia había estado integrada por los señores Echevarría Gangoiti, Rodríguez - Miranda, Rovira

Tarazona,- Barón Crespo, Trías Fargas. López Rodó y el propio Tamames.

EL «SI PERO...» DE TRIAS FARGAS

Rodríguez - Miranda había inscrito al proyecto en un cuadro dé honor. Según sus palabras, sirve para

crear la infraestructura de la reforma tributaria, configura el delito fiscal, abre a la investigación las

cuentas bancarias permite la regularización voluntaria de las situaciones fiscales, consagra, el principio de

publicidad de las listas de contribuyentes y dispone el apoyo fiscal al empleo

El profesor Trias Fargas manifestó algo parecido cuando dio un baño de alabanza a un proyecto que

significa «la ruptura total con el pasado fiscal y económico». Hasta aventuró para los usos sociales y

costumbres económicas establecidas un posible «vuelco de ciento ochenta grados». De repente recordó

que el programa económico del Gobierno «no llega nunca», que el impuesto sobre el patrimonio es más

bien demagógico y político, que el apoyo fiscal al empleo creará pocos puestos de trabajo, que el

Gobierno no acaba de favorecer un acuerdo entre empresarios y centrales sindicales, que el empresariado

se encuentra desasistido.

Un político, comentaría malévolamente en los pasillos que Trías Fargas, a cambio de una cartera

ministerial, no había expuesto el programa que llevaba dentro. Ganas de hablar, tal vez. Pero el ministro

de Hacienda no se libró de BUS críticas. Según Trías, dejará de contar con la confianza de los

empresarios, como no cuenta con la dé los trabajadores. El profesor catalán es partidario de la limitación

de plantillas «con seguro de desempleo al ciento por ciento». Tuvo, un «sí» para el delito fiscal y para el

levantamiento del secreto bancario, pero sin retroactívidades, «pues no cabe encarcelar a media

España».Y, por supuesto, se mostró fiscalmente partidario de la amnistía.

LÓPEZ RODO DA SUSPENSOS EN SEPTIEMBRE

El hombre «duro» de la sesión fue el ex ministro López Rodó, catedrático de Derecho Administrativo,

que hizo a la política del Gobierno Suárez an examen de septiembre. En su disertación hubo de todo.

Desde referencias a los «extrañados» vascos hasta alusiones a la muerte del capitán de la Policía Armada.

No faltó casi nadaren su repertorio de factores que conforman la aguda crisis actual. Un Gobierno que no.

asume sus responsabilidades, que muestra «profundas divisiones» en su seno, que asiste con «frivola

inhibición» al incremento del paro, que opta entre las alternativas que se le plantean, por la más criticable

de las tres que se dibujan...

El antiguó «factótum» del Plan de Desarrolló, hoy vinculado a Alianza Popular, no dudó en aprovechar

políticamente las reales o presuntas desavenencias del Gabinete Suárez. Sin dejar mucho margen para el

mérito de la adivinanza, dijo que «un ministro económico muy cualificado ha comentado que no desea ser

el síndico de la quiebra del Estado». ¡Ay, del ahorro! ¡Ay, del dinero!, ¡Ay, de la Bolsa! Puso un ejemplo:

el del ciudadano que puso 100.000 pesetas en el mercado de valores el 3 de julio de 1976, fecha de

nacimiento del Gobierno actual, y ahora sólo tiene en su haber poco más de 39.000 pesetas.

El señor López Rodó, citó al Premio Nobel de Economía señor Friedman, asesor de la dictadura chilena,

y señaló remedios para la coyuntura española, remedios que brindó al actual equipo económico,

«suponiendo que sobreviva todavía unas semanas». Nada de reforma fiscal «al estilo de las novelas por

entregas», hada de proyectos exclusivamente recaudatorios, sino rápido debate en el Congreso; sobre

política económica y, cuánto antes, amplia concordia nacional, para demostrar al pueblo que sus

diputados están a la altura de las circunstancias».

BARÓN Y LLUCH O COMO SALIR DE LA CRISIS

Con el socialista Enrique Barón entró, la izquierda, en liza. Habló de un «pacto político para salvar la

economía», y de las virtudes del proyecto, que, entre otras mejoras, introduce con el impuesto patrimonial

un censo nacional de la riqueza.

Correspondería al catalán Ernest Lluch, también socialista, advertir que «un fracaso económico no

facilitaría el arraigó de la democracia conquistada por las fuerzas populares», ¿Cómo salir de la crisis?

Con un «acuerdo programático que ligue a todo el conjunto de fuerzas políticas». Criticó la actitud oficial

ante las centrales sindicales. Tachó de «sólo aparentes» las medidas, de democratización de las Cajas de

Ahorro, pues dejan al margen a las instituciones autonómicas, además de incidir en otros defectos, tales

como crear un sistema de compromisarios para instrumentar los órganos de gobierno, a la manera que

sucede en los clubs de fútbol, donde siempre gana algún representante; de la alta burguesía.

Sugirió Lluch contra el paro «obras de equipamiento social», política regional eficiente, «sobre todo para

Andalucía; Extremadura y Canarias»,´ posibilidad dé conocer desde los rangos laborales la verdadera

marcha de las empresas.

Hizo una observación final: «La empresa pública no ha cambiado desde el 15 de junio y sigue estando en

las mismas manos de siempre.»

TAMAMES REPARTE CULPAS

Con Ramón Tamames, la izquierda daría la definitiva impresión de ir menos contra el Gobierno que la

propia derecha. El proyecto ha sido, además, mejorado por la ponencia en el plano de la progresividad,

aunque son precisas mayores medidas de fomento fiscal al empleo y una corrección de las

infravaloraciones del patrimonio rústico. Para Tamames, remontarse al ll de julio no es retroactvyidad.

Los 30.000 millones para el paro son «gotas de agua» en un océano presupuestario generalde tres

billones. Pero, a pesar de los defectos, «las medidas irán calando en la sociedad española.

Se aproximó Tamames a la obsesión comunista del Gobierno de concentración cuando atribuyó a

Fernández Ordóñez, por unas recientes declaraciones a «ABC», cierta «aproximación en sus deseos» a los

efectos esperables de un Gobierno de tal naturaleza.

También para e1 economista del P. C. E. hay un repertorio de problemas denunciables en la ejecutoria de

la política económica. Citó casos que nada revelarían al lector, por sabidos. Pero corrió al señor López

Rodó en sus diagnósticos antigubernamentales. Por ejemplo, dijo que las-pequeñas y medianas empresas

ya estaban bajó la bota capitalista de los monopolios hace años; el pequeño ahorrador se ha visto

defraudado «desde mucho antes de Suárez»; las acciones de la Telefónica se vendían en base a uña

publicidad engañosa.

Tamames llegaba a esta conclusión: «No procedeachacar al Gobierno ni a la democracia todo lo que

sucede, sino a que el desarrollo de estos años últimos se ha basado en ficciones y farsas. No basta con

simples planes de estabilización ni con recuerdos de Friedman.» Y además: «Sin comunistas en el

Gobierno ya se han marchado todos los capitales que se podían marchar.» Y. también: «La RTVE. hay

que emplearla para explicar los problemas que tenemos y no como método de escapismo y evasión de la

realidad;»

GAMIR COLOCA A FUENTES SOBRE BARRE

Todavía tuvo Tamames palabras para lamentar que haya intentos de desestabilizar una situación ya de por

sí problemáticas Asimismo, que se intente desacreditar a un Parlamento porque no ha hecho una

Constitución en sesenta días, cuando las anteriores Cortes no hicieron ninguna en cuarenta años.

Cuando Enrique Barón pidió que hubiese derecho a replicar por alusiones, López Rodó anduvo diligente

para proponer lo mismo. Hablaba en aquellos instantes el señor Gámir, de U. C. D. Su cántico al

proyecto,era una lección elemental de economía. Pero pagó con sus conceptos cuasi inocentes «las

culpas» de Tamames.

El presidente de la comisión lidió las peticiones de réplica. Y Gámir siguió hablando. No dijo nada

especial, pues su papel era; volcar incienso sobre «este proyecto de centro-izquierda». Pero una frase suya

merece la inmortalidad de un día: «El prestigio de Fuentes Quintana entre los españoles es superior al de

Raymond Barre entre los franceses

 

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