Comisión de Economía y Hacienda. 
 Severa y realista intervención del profesor López Rodó  :   
 Inflación y depresión, dos grandes rasgos de la difícil situación económica. 
 ABC.    22/09/1977.  Página: 11-12. Páginas: 2. Párrafos: 38. 

COMISIÓN DE ECONOMÍA Y HACIENDA

SEVERA Y REALISTA INTERVENCIÓN DEL PROFESOR LÓPEZ RODO

Inflación y depresión, dos grandes rasgos de la difícil situación económica

Madrid. (De nuestra Redacción.) Ayer se inició en el Pleno de la Comisión de Economía y Hacienda la

discusión del proyecto de ley de medidas urgentes de Reforma Fiscal, que fue el primero informado por la

Ponencia en las nuevas Cortes.

La primera sesión se dedicó a las intervenciones de los representantes de los distintos Grupos

Parlamentarios, que fijaron su postura frente al proyecto remitido por el Gobierno y el informe elaborado

por la Ponencia.

E! diputado de Alianza Popular, don Laureano López Rodó, que había presidido los trabajos de la

Ponencia dijo, entre otras cosas, lo siguiente:

• Para no agravar el distanciamiento que existe entre el país real y el Congreso de los Diputados, me

parece insoslayable que abordemos esta tarde los graves problemas políticos, económicos y sociales que

tienen en vilo al pueblo español. Todos ellos están íntimamente entrelazados e Influyen en la economía.

El mundo de la economía no es un compartimiento estanco, al abrigo de los malos vientos que soplan en

derredor. Ya Keynes decía que hasta el vuelo de una golondrina puede influir en las inversiones.

El deterioro del orden público y del principio de autoridad, una política claudicante que cede ante todo

género de presiones, la extraña presencia de los extrañados, la ausencia de un programa de Gobierno que

a los tres meses de su constitución aún no ha sido presentado al Congreso, la proliferación de las huelgas,

incluso de los servicios públicos más fundamentales, las tensiones sociales, la situación sindical.

VOTAS DOMINANTES: INFLACIÓN Y DEPRESIÓN

• No caigamos los parlamentarios en el mismo defecto de frivola Inhibición que ha reinado hasta ahora

en las esferas gubernamentales. Examinemos, a grandes rasgos, el panorama que ofrece la situación

económica.

Puede resumirse en dos palabras: inflación y depresión. He ahí las dos notas dominantes de la economía

del país. Y cuanto mayor es la inflación tanto mayor es el desempleo, como ha demostrado Friedman,

premio Nobel de Economía.

• La inflación sigue. Y no podía ser de otro modo, como consecuencia, entre otros, de los siguientes

factores: un traslado de destino de algunos capitales, un injustificado crecimiento de los gastos públicos

consuntivos, 4,5 por 100, Inadmisible en épocas que exigen austeridad. Finalmente y no por ello

menos importante, una actitud psicológica inflacionista, en ocasiones contagiosa: una verdadera

psicosis de Inflación. El posible consumidor o ahorrador se pregunta, ¿para qué voy a ahorrar si no me va

a valer nada? Y se vive al día, consumiendo a cualquier precio, «porque el dinero no vale nada» —se

escucha habitualmente en la calle— porque mañana valdrá menos y se acaba perdiendo cualquier sentido

del valor del dinero y, naturalmente, con mayor motivo del dinero proyectado al futuro; es decir, del

ahorro. Y ai no hay ahorro, una razón más para que no exista inversión, y al reducirse la inversión,

disminuyen los puestos de trabajo y aumenta el paro.

LA BOLSA

• La espectacular baja de la Bolsa es un plebiscito contra la política del Gobierno, precisamente porque

no trata de serlo.

No son los descontentos de tal política los que manifiestan su desagrado haciendo bajar los precios de las

acciones. Esta es una idea ingenua que desconoce el funcionamiento de los mercados bursátiles. Todos

los españoles pueden acudir a la Bolsa y comprar y vender libremente valorea. Entre los que acuden

figuran las mentes más conocedoras de la marcha de la economía; si estas mentes no piensan, ante los

bajos precios de las acciones, que sería un buen negocio adquirirlas ahora, es, probablemente, porque no

sería un buen negocio. Y no lo sería por la atmósfera política de desconfianza que se cierne sobre la

nación. Los que acuden a la Bolsa para comprar o vender no tratan de expresar ninguna opinión política;

tratan, simplemente, de ganar dinero. Y el hecho de que tengan la convicción de que las acciones valen

poco quiere decir que, efectivamente, valen poco.

• Hagamos una simple cuenta y veamos qué le ha ocurrido al pequeño ahorrador desde que asumió Suárez

la Presidencia del Gobierno el 3 de julio de 1976. Supongamos que un ahorrador, al ver a Suárez

presidente del Gobierno se llena de esperanza y pensando que todo irá muy bien Invierte en Bolsa

100.000 pesetas. ¿Qué obtendría hoy de la venta de sus valores? Pues, sencillamente, 57.544 pesetas. Pero

aún hay más: el poder adquisitivo de esas pesetas ha sufrido una merma considerable. Las pesetas de hoy

no valen lo mismo que las de hace quince meses. La tasa de inflación de esos quince meses ha sido del 30

por 100, lo cual supone que las 57.544 pesetas que hoy percibiría el ahorrador traducidas a pesetas

constantes, equivalen a 39.281 pesetas de julio del año pasado. En definitiva, las 100.000 pesetas del

modesto ahorrador que depositó su confianza en el Gobierno Suárez ha experimentado una pérdida de

casi, las dos terceras partes de la cantidad invertida

ACTITUD POCO TRANQUILIZADORA

• Y ante esta situación, ¿qué piensa el Gobierno? Su posición es muy poco tranquilizadora.

En las reuniones que durante el mes de agosto la Comisión gestora de la Confederación Española de

Organizaciones Empresariales ha celebrado con el Gobierno éste estima que existen tan sólo tres alterna-

tivas:

• Primera alternativa: Entendimiento entre empresarios y trabajadores.

En este caso el incremento de salarios no sería superior al 17 por 100. El Gobierno aplicaría una política

monetaria y fiscal flexible, el déficit de la balanza se reduciría a 2.000 millones de dólares, el Incremento

de paro sería del 10 por 100 y la inflación sería del 27 por 100.

• Segunda alternativa: Que no exista acuerdo entre empresarios y trabajadores.

En este caso el Gobierno seguiría luchando por sanear la balanza de pagos, la Inflación sería Igual que en

el caso anterior —el 27 por 100— y se aplicaría una política monetaria restrictiva y una política fiscal

rígida, con lo cual el paro se Incrementaría en un 100 por 100.

• Tercera alternativa: Que no se dé un acuerdo total, pero sí parcial.

El Gobierno adoptaría entonces una postura de «dejar pasar». La tasa de inflación sería superior al 30 por

100. el déficit d» la balanza de pagos sería de 3.000 millones de dolares y el paro aumentaría en un 60 por

100.

Entendemos que sólo la primera alternativa puede tomarse en consideración, ya que las demás conducen

al caos.

El Gobierno, sin embargo, ante la dificultad de negociación con las Centrales Sindicales sigue pensando

en la segunda alternativa, que sin duda implica el cierre de miles de empresas y una cifra de paro in-

tolerable.

LA REFORMA FISCAL, FRENO A LA INVERSIÓN

• En un memento de grave crisis económica como la que estamos sufriendo y en que es preciso

fundamentalmente ganar la confianza de los inversores, este proyecto de reforma fiscal representa en

realidad un Importante freno a la inversión.

Tal como se ha configurado la reforma, los cortos plazos que se prevén para regularizar las situaciones y

las fuertes sanciones y amenazas que contiene ha despertado una enorme desconfianza y temor entre lo»

inversores. Y cuando digo inversores me estoy refiriendo a todos los Inversores y no exclusivamente a los

empresarios, ya que la mayor parte de las inversiones no se realizan por empresarios, sino por el mundo

Inversor español, formado por casi todos los ciudadanos.

Asimismo, los Inversores extranjeros ven con gran recelo las consecuencias de esta reforma.

En cuanto a los empresarios españoles, en el momento en que debería facilitarse toda clase de estímulos a

la autofinanciación y a la Inversión, se hallan frente a un clima y a unas medidas legales de signo

contrario.

• En consecuencia, no puede hablarse, seriamente, de unas medidas de reforma fiscal, sino de retoques

fiscales con preocupación recaudatoria.

El juicio en torno a esta ley .sería positivo o negativo, en 1a medida en que pueda dar solución, con sus

actuaciones, a la presente crisis económica del país.

PRINCIPALES REMEDIOS

• Veamos cuáles son los principales remedios que aporta esta ley:

a) Un Impuesto cuya recaudación se cifre en 20.000 o 25.000 millones de pesetas. Cifra sin duda

considerable, pero que para tener auténtico sentido de su volumen hay que recordar que tan sólo supone

una semana —siete días— del Presupuesto del Estado —que es sólo una parte del sector público— en su

vertiente de gastos.

b) Un apoyo fiscal el empleo consistente, de acuerdo con el informe de la Ponencia, en la reducción de

las cuotas de los respectivos Impuestos del 20 por 100 de la retribución correspondiente a cada nuevo

puesto de trabajo.

c) Una loable moratoria fiscal y una configuración del delito fiscal —sin duda necesaria—, pero cuyos

efectos nada tienen de Inmediato, sino que tienden a la, si acaso, creación de una conciencia fiscal al cabo

de Un largo período de tiempo.

La desproporción, señoras y señores diputados, entre los problemas Que he enumerado y descrito y los

remedios que se intentan, es tan manifiesta, que bien puede calificarse de inoperantes.

SÁNCHEZ AYUSO (P. S. P.): Medidas insuficientes y discutibles»

El diputado del Partido Socialista Popular Manuel Sánchez Ayuso puso de relieve que el Gobierno parece

querer llevar a cabo un plan de estabilización y efectuar unas reformas que tienden a situar a la economía

española en el marco institucional de una economía neocapitalista occidental. Ahora bien, dijo, esas

reformas son escasas y discutibles. Hasta ahora solo se citan la reforma fiscal y la progresiva eliminación

de proteccionismos eficaces y una liberalizarían del sistema financiero.

Más adelante, el representante del Grupo Mixto aludió a una reducción de les tasas de crecimiento de los

salarios nominales, señalando que sólo tendría sentido a través de una acción complementaria de

redistribución de la riqueza, renta y poderes de decisión, acción que debe ser negociada siempre con las

fuerzas políticas, sindicales y sociales.

El señor Sánchez Ayuso abordó luego algunos puntos concretos nomo la necesidad de completar las

medidas fiscales, haciendas locales, pleno empleo como objetivo prioritario. Finalizó su Intervención

reiterando la petición de un debate parlamentario sobre el conjunto de la política económica

gubernamental.

ENRIQUE BARÓN (P. S. O. E.): «Pacto político con control parlamentario»

El diputado del Grupo Socialista, Enrique Barón, tras hacer una valoración del proyecto de ley remitido

por el Gobierno y aludir a algunos puntos concretos, como es, por ejemplo, la política de empleo, señaló

la necesidad de un pacto político con control parlamentario para salir de la crisis.

Se refirió también al papel de los empresarios, a la huelga de Inversiones y a la negociación con las

centrales sindicales, Indicando que en esa negociación debe ofrecerse alguna contrapartida a los traba-

jadores.

Finalmente afirmó que no se aceptaría un plan de estabilización impuesto ni sometido a una ratificación a

posteriori.

 

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